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ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA PRESENCIA OVNI

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Antecedentes históricos de la presencia OVNI
Este tapiz llamado “El triunfo del Verano”, se realizó en Bruges en 1538. Reside ahora en el Museo Nacional de Baviera, en Alemania. (Bayerisches). Se pueden ver claramente varios objetos con forma de disco en la parte superior del tapiz, tanto en el lado izquierdo con el el derecho.

Aunque no es el objeto de esta sección hacer un estudio científico de la cuestión que nos ocupa, que es el aspecto espiritual del tema extraterrestre, como venimos viendo hasta ahora, consideramos conveniente poner en actualidad algunos estudios e investigaciones que se están realizando, para comprobar que se mire por donde se mire, el tema ovni-extraterrestres se puede profundizar y llegar a la misma conclusión, «no estamos solos en el universo».

Hay por todo el planeta infinidad de personas ligadas a este tema desde hace décadas, que han seguido el lado material, o por decirlo así, el lado físico de los ovnis, ya que han sido multitud las apariciones y avistamientos que se han producido a lo largo de todos estos años y en prácticamente todas las partes del mundo. Hay verdaderos seguidores del tema ovni, y debemos saber tanto respetar, como apreciar las observaciones y el trabajo que esto conlleva.

Todo el trabajo hecho con responsabilidad, con sentido común, y con buen criterio, sabiendo separar la paja del trigo, conlleva un sacrifico y mucha voluntad, por lo tanto, no podemos dejar de lado lo que de positivo podemos adquirir de muchos investigadores, apasionados, periodistas, etc, muchas personas que saben internamente que el fenómeno ovni existe realmente, que han estado viniendo desde épocas remotas y que, en consecuencia, algun sentido debe de tener.

Eso si hemos de ser prudentes y separar la fantasía de la realidad, lo natural de lo sobrenatural, y sobre todo no dejarnos llevar por las ganas de presenciar un avistamiento, o lo que sería casi mas delicado todavía, tener un contacto físico con seres extraterrestres, porque si es así, nuestros deseos nos pueden jugar una mala pasada.

Pues bien, podemos remitirnos a las escrituras de todas las religiones, en todas ellas nos encontramos con leyendas y sucesos que nos remiten a pensar que se produjeron ya hace cientos de años, contactos con la humanidad. Por ejemplo, se dice que Elías se elevó a los cielos en un carro de fuego. Jonas fue tragado por una ballena y regresó después de tres días en su interior, en cuanto se refiere a la cultura nuestra occidental.

En oriente, sobre todo en la cultura India y China, son muchos los relatos de serpientes y dragones voladores, hay infinidad de esculturas y estatuas en los que se puede apreciar personajes con cascos y vestidos impropios de la época, e incluso naves representadas en la piedra.

En Latinoamérica, las culturas precolombinas también hacen alusión a infinidad de relatos semejantes, parecía algo natural que los dioses, atribuyendo este sinónimo a los extraterrestres, tuvieran mucho que ver con su pueblo, especialmente en el pasado. Es muy común relacionar muchos de los hechos, templos, pirámides etc, con las estrellas, con el cielo, además lógicamente con los fenómenos naturales, que producen el sol y la luna, pero que estas culturas todavía sin un grado relevante de civilización, al menos en la mayoría de sus ciudadanos, tuvieran tanto vínculo con las estrellas y los seres de otros mundos no da a pensar en que hubo un momento en que tuvo que producirse algún tipo de relación, que diera lugar a tanta leyenda, relató y creencia popular en dichos dioses.

La estrella que guiaba a los reyes magos, está claro que no era una estrella, tal y como se entiende una estrella a nivel astronómico. El mismo Jesus de Nazaret, hace alusión en muchas ocasiones a que vendría rodeado de las nubes del cielo y que los ángeles le acompañarían, con todo el poder y su gloria, etc., palabras como estas es cierto que se prestan a muchas interpretaciones, y que lógicamente no estamos predispuestos a aseverar nada con rotundidad. Puede ser que se refiera exclusivamente a situaciones de tipo espiritual, puesto que los espíritus y más todavía los que tienen gran evolución espiritual se pueden manifestar en la tierra de manera contundente y espontánea, pero mi opinión personal es que también se puede estar refiriendo a hermanos extraterrestres, dado que a los que estamos en la materia, y sobre todo a la gran mayoría de la humanidad que no posee conocimientos espirituales, nos convencen más los hechos materiales.

En otro orden de cosas, después de la oleada de inquietudes que se produjo en las décadas 70 y 80 por el tema ovni-extraterrestres, parecía que se había agotado este seguimiento, y no ha sido así, de un tiempo a esta parte a vuelto a resurgir, de manera mas controlada, dado que ya no es un tema tan novedoso, pero lo cierto y verdad, es que se siguen produciendo avistamientos, y que estos hechos siguen teniendo su seguidores e informadores.

De hecho son ya 12 los países que han desclasificado sus archivos, Estados Unidos, México, Colombia, España, entre otros, y se pueden conocer los hechos que durante años atrás acontecieron en muchos sitios y que sin embargo los gobiernos quedaron mudos al respecto y llevaron sus informes e investigaciones en el más profundo secreto y silencio. Esto ya es un punto de partida importante para los investigadores que facilita el poder llegar a la realidad y a la verdad de los acontecimientos. Está claro que no se le pueden poner puertas al campo, pues con este tipo de experiencias pasa algo similar. Se puede entorpecer, se puede pretender esconder, o incluso falsear la realidad, pero no se pueden obstaculizar de por vida hechos como estos.

Importante es señalar que el día 30 de abril de 2.013 en Washington se hizo una declaración oficial en la que informaron públicamente que desde los años 40 Estados Unidos había venido investigando el fenómeno ovni, y que son cientos los casos en los que las fuerzas armadas han sido testigos de las presencia de ovnis en nuestro planeta, no solo mediante radares sino visto con los propios ojos por infinidad de pilotos y destacados miembros de las fuerzas armadas de ese país y de la aviación civil.

Fue una declaración abierta y oficial a nivel mundial, en la que expresaron con claridad que hay presencia de seres extraterrestres en la tierra, y que durante muchos años se ha intentado ridiculizar esta idea y echarla por tierra, sin embargo no se puede negar la evidencia.

Muy claro y muy preciso lo han debido de tener para hacer esta declaración tan contundente. Pensemos que todos aquellos que tenemos conocimientos espirituales, y sabemos a ciencia cierta que no estamos solos en el universo, lo mucho que a veces nos cuesta dar el si a muchas ideas, e incluso interpretar muchos hechos. No queremos arriesgarnos, no queremos hacer el ridiculo, mas aun cuando en muchas ocasiones nos faltan argumentos para defendernos, porque no tenemos suficientes explicaciones que dar. Pues pongámonos en el lugar de científicos e investigadores, materialistas y desprovistos de cualquier filosofía espiritual, y pensemos que podrían comenzar a pensar ellos cuando de la nada empiezan a producirse hechos como los que estamos analizando, máxime cuando estos hechos empiezan a generar ese auge en plena segunda guerra mundial.

La cosa no queda aquí, ya que hay fuentes de investigación muy rigurosas que están dando a conocer, con pelos y señales, como se suele decir, que el mismo Vaticano, también acepta la presencia de seres extraterrestres en la tierra, yendo más lejos todavía, pues se está divulgando que diversos papas sobre todo Juan XXIII y Pío XII, mientras estaban en su residencia de verano en Castell Gandolfo, han tenido un contacto físico con estos hermanos extraterrestres, habiendo recibido comunicaciones directas, y también por otras vías, por lo tanto no están en disposición de negar ninguna de las aseveraciones que pueden producirse a este respecto. Otra cosa es que lo hagan oficial.

En este sentido, se pueden comprobar las entrevistas a periodistas especializados en el tema ovni, las apariciones en la televisión italiana, y en prensa de las afirmaciones y comentarios que varios miembros del vaticano han ido haciendo a lo largo de las últimas décadas, como por ejemplo Monseñor Corrado Balducci, veamos lo que dice a este respecto: «el contacto extraterrestre es real». En relación con las enseñanzas de la Iglesia Católica al respecto, Balducci afirmaba que los encuentros con extraterrestres no son demoníacos ni se deben a trastornos psicológicos ni son producto de posesiones de entidades, y que deberían ser estudiados más cuidadosamente. Balducci también dijo que el Vaticano estaba haciendo un seguimiento directo de incidentes referentes a encuentros extraterrestres reportados a las nunciaturas o embajadas en diferentes países.

No debemos perder de vista que, una de las especialidades de Balducci, como teólogo, era precisamente los exorcismos y el estudio de lo concerniente al diablo. Con lo cual es muy interesante que el monseñor no haya metido a los hermanos extraterrestres dentro de este saco.

Se sabe también sin ningún género de dudas, que el Vaticano tiene todo un dossier muy completo elaborado sobre el tema que nos ocupa, en donde no deja lugar a dudas de la presencia del fenómeno Ovni-extraterrestres en la tierra, y que este es un hecho positivo para nosotros.

Imaginemos el problema moral y en todos los sentidos que podemos tener cuando se tenga que admitir de manera tajante y colectiva que estamos siendo visitados por hermanos extraterrestres, «que vienen sobre todo en son de paz».

Antecedentes históricos de la presencia OVNI por: Fermín Hernández Hernández

©2015, Amor, paz y caridad

«Es posible que exista aquello que denominamos OVNIs, así como pueden existir las personas que aparecen junto a estas naves, las cuales no sólo tendrían ciencia sino además una habilidad natural superior a la nuestra».

Monseñor Corrado Balducci. Asesor de Juan Pablo II

HONRARAS A TU PADRE Y A TU MADRE

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Fotografía de Bill Gracey

Honraras a tu padre y a tu madre todos sabemos lo que quiere decir esto, sin embargo parece que en la sociedad actual, al menos para una gran parte de la misma, esta cuestión ha pasado de ser importante, ya que en muchos casos dejamos a nuestros padres internados en centros geriátricos, o asilos, dejando que sean «los profesionales» quienes se encarguen de ellos y se ocupen de su salud. Todo ello con el pretexto de que van a estar mucho mejor atendidos y no les va a faltar de nada.

 Es la excusa perfecta para tener o pretender tranquilizar a nuestra conciencia, pensando que lo que hacemos es lo mejor para ellos, puesto que nosotros no los podemos atender y que allí, van a estar mucho mejor.

 Reflexionemos por un momento, ¿es eso lo que querríamos para nosotros? O preferiríamos estar en nuestra casa, atendidos por los nuestros, por los seres queridos, hijos, nietos, nuestra familia en definitiva, por la que hemos hecho todo lo posible y lo imposible, por su bienestar, su educación?

 Acaso no nos gustaría  esto más que estar rodeados de desconocidos, seres extraños, que por mucho que quieran, la razón de estar ahí, es para ganarse un sueldo.

 Como sustituir el cariño, el sentimiento, el amor de los nuestros, por muy profesionales que sean los que se ocupen de nosotros, ¿acaso somos muebles viejos, inservibles, a los que nos hace falta una mano de pintura, una reparación y un taller en el que terminar nuestros días?

 No, el amor de los hijos, de la familia en general, es insustituible. El cariño que los mayores necesitan se asemeja al que necesitamos cuando niños, y eso no se puede sustituir por ninguna academia de puericultura.

 Hablar del amor con mayúsculas, de los valores que se necesitan para poder ejercerlo y del progreso espiritual, es sin duda hablar del amor y la dedicación que les debemos a nuestros padres, en particular y de los mayores en general. Pero para eso, hacen falta dos cosas, la primera; haber recibido ese ejemplo de los propios padres, y la segunda; estar dotados de los valores morales que nos capacitan para ser conscientes de lo mucho que nos pueden llegar a necesitar nuestros padres. Y de lo mucho que necesitamos nosotros de volcarnos hacia ellos para mostrar el grado de sensibilidad, el afecto y el grado de educación y conducta adquiridlos.

 Qué podemos darles a nuestros padres en esa fase de su vida si no es paz y amor, en forma de entrega, de respeto y de ofrecimiento en todo aquello que puedan necesitar. Quizás ellos no nos lo pidan, porque quieren seguir valiéndose por sí mismos hasta el final, pero nosotros tenemos que estar ahí, con todo el cariño, la comprensión, y la buena actitud y disposición.

 Que satisfacción no será esta para ellos, poder ver y apreciar que sus hijos no los olvidan, que sus nietos sienten por ellos el amor y la gratitud hacia los mayores, y en especial hacia los seres gracias a los cuales se perpetúan los lazos familiares, y que todo cuanto puedan necesitar ni siquiera han de pedirlo, porque los suyos están al tanto de sus necesidades.  Esto es algo que no se puede pagar, sólo se paga con amor, como decía Amalia Domingo Soler: «Amor con amor se paga”.

 No deberían haber mayores sin asistencia por parte de los hijos y del resto de la familia, es una de las cosas que debemos considerar sagradas, algo por lo que hemos de ser capaces de renunciar a lo que haga falta, y de hacer el esfuerzo necesario para que no tengan que recurrir a otro medio.

 Está bien que existan centros geriátricos y lugares especializados para atender las necesidades de los ancianos, pero siempre y cuando resulte del todo imposible atenderles de primera mano por los familiares, en ello va la dignidad de ellos, y el desarrollo de nuestro corazón en nosotros, que es sin duda uno de los mayores retos que tenemos ante la vida y ante Dios.

 Nuestros padres se merecen que les devolvamos todo cuanto ellos hicieron por nosotros. Sólo por el hecho de habernos dado la vida, es motivo suficiente para honrarles y respetarles; como dice la  Ley por encima de todo. Podemos tener muchas responsabilidades, la de atender y estar al lado de nuestros padres, sin duda es una de las mayores que podamos tener.

 Pueden haber casos en los que nuestros padres no se portaron lo suficientemente bien con nosotros, eso es algo que podamos alegar, y que quizás, según el dicho, deberíamos actuar devolviendo con la misma moneda; nada más lejos de la realidad.  Es entonces cuando debemos demostrar lo que hemos aprendido, elevándonos por encima del egoísmo y de las cuestiones  particulares. Además de que, no sabemos realmente por qué no nos supieron ofrecer de niños todo aquello que necesitábamos.

 La vida es evolución, es dar sin pedir nada a cambio, y mientras estemos encarnados desconocemos muchos de los motivos, por los cuales pasamos una serie de experiencias, no siempre de nuestro gusto.

 Pero esto no es motivo para dejarlos de lado, sino para echar una semilla en esos corazones y dejar que la ley de Amor obre en ellos la transformación cara a las nuevas existencias.

 No hay nada mejor que una familia unida, y esta es quizás, una de las asignaturas pendientes que tenemos en general; sobre todo, en las civilizaciones occidentales. No queremos compromisos, no queremos obligaciones y este hecho nos hace distanciarnos y establecer barreras, incluso ante los miembros de una misma familia, mientras que debería ser todo lo contrario.

 La satisfacción que podemos ofrecer a nuestros progenitores, al poder comprobar que los miembros de su familia se mantienen unidos, afianzando a lo largo de sus vidas ese vínculo familiar, y prestándose mutua ayuda, cariño y confianza, es uno de los dos mayores logros que podemos alcanzar en una existencia. Sabemos que en muchas ocasiones venimos unidos por los lazos de la carne para limar y superar viejas rencillas y deudas del pasado, es por eso que en muchas ocasiones, cuando vuelven a salir las tendencias de otrora, volvemos a recaer en los mismos errores.

 Es entonces cuando debemos hacer un esfuerzo, atendiendo a la ley y al elevado mandamiento de honrar al padre y a la madre, haciendo extensivo este mandato a todos los miembros de la familia.

 Solo retribuir el amor recibido por nuestros padres, desde que somos engendrados hasta que alcanzamos la madurez, es un símbolo de agradecimiento que es de obligado cumplimiento para un espíritu medianamente evolucionado. Y sin esta gratitud ampliamente merecida por ellos deberemos dar cuenta el día de mañana; tal como ellos darán cuenta ante la ley de Dios por cómo nos educaron y nos prepararon para el camino de la vida.

 No nos demoremos en hacer realidad esta cuestión, quizás a nuestros padres les quede poco tiempo de estar entre nosotros físicamente, y quizás tengamos cosas pendientes y todo nuestro amor por ofrecer.

Honraras a tu padre y a tu madre por:  Fermín Hernández Hernández.

©2015, Amor, paz y caridad

ARREPENTIMIENTO

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Arrepentimiento

¿Es el arrepentimiento un valor humano? Yo creo que sí lo es, es la puerta que nos lleva a la redención, y todos como seres humanos que somos necesitamos esa oportunidad que nos brinde la ocasión de poder recomenzar, hacer marcha atrás y enmendar los errores.

No tiene nada de malo el decir he hecho esto, y lo hice mal, ahora me doy cuenta, estoy arrepentido y quiero rectificar, eso nos ennoblece, nos eleva un peldaño más acercándonos a esa virtud tan sublime como es la humildad. Pocos son los capaces de descubrirse ante los demás mostrando sus faltas o debilidades. El orgullo, el amor propio, la soberbia, todas esas imperfecciones son como gusanos que roen nuestra parte interior y no nos permiten admitir los errores, menos aún reconocerlos públicamente y adoptar la buena predisposición para corregirlos.

En la vida espiritual es distinto, porque en donde se conocen la leyes universales y se convive con un número de personas, eso son satisfacciones que dan a entender la buena voluntad por parte de todos, la ausencia de malicia, el desear que se nos conozca auténticamente, para que se nos pueda ayudar, y lo más importante, significa que de veras adoptamos los principios espirituales que vamos aprendiendo, llevándolos a la práctica y por tanto transformando nuestro ser interno paulatinamente a mejor.

De humanos es errar y de necios perseverar, según reza el refranero español, y es cierto, siendo en muchas ocasiones el arrepentimiento sincero el primer paso para la rectificación. Cuando nuestros errores no implican haber hecho daño a terceras personas ese arrepentimiento se hace en la intimidad, si se quiere, pero cuando se causa daño a terceras personas, a veces es necesario mostrar la cara del arrepentimiento, solicitar el perdón y ponernos en marcha para reparar los daños causados.

Esa es sin duda una actitud que dice mucho en favor de nosotros, es ausencia de miedo al qué nos puedan decir, ausencia de maldad, confianza en los demás y una demostración de que hemos visto el error, que lo aceptamos y reconociéndolo estamos dispuestos a rectificar. Es de las acciones más nobles que podemos efectuar en plan espiritual y que denotan nuestro estado interior. Sólo las personas de carácter sencillo, honestas, y con una verdadera y sana inquietud de progreso espiritual son capaces de pedir perdón y mostrarse arrepentidas con ganas de rectificar lo antes posible, mientras que gustan pasar desapercibidas cuando en sus actuaciones diarias suelen tener aciertos y obras muy positivas.

Todo lo contrario que las personas de evolución vulgar, las cuales sí saben ponerse medallas cuando hacen algo bien y ocultan todo lo que pueden sus fallos y errores, negando hasta con la mentira que ellos puedan haber cometido una equivocación, por miedo a que se les conozca tal como son, por miedo a perder su autoridad o estima, que tanto les costó edificar sobre una base de barro, porque no pueden soportar lo que para su orgullo y vanidad heridos sería una catástrofe de cara a su posición social.

Como vemos son los defectos lo que hace que veamos las cosas de forma muy diferente, mientras que para uno no supone ninguna vergüenza el reconocer sus errores, sino que se siente en la obligación de declararlos y confesar sus culpas, estando presto a rectificar, para otro supondría un dolor moral grandísimo sintiéndose deshonrado, por lo que intentará ir siempre tapando con parches todos sus fallos y dando una imagen que no es la suya.

Dos posturas totalmente opuestas, una la de la persona con verdadero interés de progreso que estudia las leyes universales y las entiende, y otra la de aquél que, posea o no conocimientos espirituales, no está dispuesto a cambiar, ni a progresar cuando esto suponga un trabajo y esfuerzo.

Sin trabajo y esfuerzo no se puede progresar, por eso el arrepentimiento es un primer paso para corregir nuestros errores, ya que éste se traduce en un compromiso espiritual sincero de cambio y de devolver los platos rotos.

El arrepentimiento lleva directamente a la acción, no vale sólo con pedir disculpas, solicitar el perdón, no, este es el preámbulo, la verdadera obra consiste en reparar los daños causados. Si hemos tirado la piedra y roto el cristal después de solicitar el perdón, es preciso reponer un cristal nuevo, entonces es cuando el espíritu se siente satisfecho y ha demostrado que cuando dijo estar arrepentido comprendía el alcance de sus palabras y todo lo que ello trae consigo.

Este es el verdadero arrepentimiento, cuando se pasa a la acción, cuando no sólo nos arrepentimos de palabra sino que rectificamos con todas las consecuencias. Las palabras son fáciles de pronunciar pero el trabajo que más redime al ser humano es el de llevar a la práctica todo cuanto sale por su boca, sino de poco sirve.

Entonces es cuando poco a poco nos vamos transformando, vamos eliminando las diversas facetas que tienen nuestros defectos, perdiendo estos fuerza y floreciendo por otro lado las virtudes. Las cualidades nos irán capacitando para ir cometiendo cada día el menor número de errores, para hacernos más agradables en el trato con los demás, para poder captar las necesidades de nuestros semejantes y no tener ninguna cortapisa en dirigirnos a ellos a fin de ayudarles, y de hacerles su vida mejor y más llevadera.

El arrepentimiento y en consecuencia la reparación del daño causado hace que las personas que pudieran tener cualquier tipo de enemistad se venga abajo, se reencuentren y traben una amistad antes inimaginable, hagamos todo cuanto haga falta para no tener ningún tipo de enemigos y venzamos nuestros defectos de una vez, el único enemigo que en realidad tenemos.

Fermín Hernández Hernández

1997 © Amor, paz y caridad

FALSOS EXTRATERRESTRES

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Falsos Extraterrestres

En el artículo del mes pasado, tuvimos ocasión de exponer que en nuestra opinión no existen extraterrestres negativos en nuestro planeta, ahora vamos a seguir profundizando un poquito más en este tema para intentar dilucidar porqué hay diferentes ideas que promueven la confusión y el desconcierto en relación a esta cuestión.

En este sentido, hemos de tener muy en cuenta a la parte espiritual negativa, que como es propio de su condición, trata por todos los medios a su alcance de llevar la confusión, el entorpecimiento de los grupos y, especialmente, de las mediumnidades llevándolas al error y a falsas interpretaciones.

Como bien sabemos, dentro de la escala espírita, los espíritus en el mundo espiritual se encuentran con el grado de evolución que han adquirido en la tierra, en sus diferentes encarnaciones, encontrando en esta escala, desde los espíritus más elevados, hasta los menos elevados; hermanos de una alta condición espiritual por el grado de adelanto adquirido en todos los aspectos, y otros en el lado opuesto de esa escala; pasando por los hermanos burlones, sin más grado de maldad, hasta aquellos que poseyendo un grado de inteligencia muy desarrollado sólo la emplean en el mal, movidos como están por los sentimientos y actitudes más miserables y siniestras.

Hermanos espirituales hay en el plano espiritual muy rebeldes, contra las leyes de evolución, albergando en su interior sentimientos de odio, venganza, rencor, y otros de la misma índole, que se resisten al progreso, y que son capaces de plantar cara a todos aquellos que se atrevan a introducirse en sus círculos, en lo que ellos llaman su territorio o su morada.

Estos hermanos opuestos al progreso, tienen como parte principal de su existencia, organizarse para poner todo tipo de trabas, perjuicios y entorpecimientos a todos aquellos trabajadores del bien, en todos los terrenos del progreso, no solo espiritual, sino también en su aspecto material. Su objetivo es el atraso de la humanidad, causar sufrimiento y que todos estemos cuanto más alejados de la luz, del bien y del conocimiento mejor.

Es una especie de reto que le han planteado al propio Creador, al no comprender sus leyes, los principios de la evolución, y no querer reconocer principalmente, que todos y cada uno de nosotros, somos los propios árbitros y jueces de nuestro destino. No admiten que la condición de miseria y atraso espiritual en el que se encuentran es únicamente obra suya.

En este sentido, las mediumnidades y los grupos espiritas en general son una de las principales presas para ellos, teniendo como objetivo poner piedras en el camino, desorientar, confundir y procurar que no triunfe el bien y la semilla del ejemplo y del conocimiento.

Es por ello, que cuando encuentran una mediumnidad o un grupo que desea progresar, pero que está en ese proceso y le falta un tanto de control sobre dicha mediumnidad y otro tanto de experiencia y conocimientos, procurarán por todos los medios a su alcance desviarle y sacarle del camino que ha emprendido.

Estos hermanos tienen la capacidad de adoptar una apariencia que no es la suya; dicho en otras palabras, tienen la capacidad de disfrazarse y hacerse pasar por entidades que no lo son, y llevar así al engaño a todos aquellos que, a falta de un mayor grado de experiencia y de conocimientos, actúan de buena fe. Desvirtuándoles una realidad que necesitamos conocer y estudiar bien para que nos pueda ser útil en el proceso de evolución espiritual.

De ese modo, un espíritu inferior, al igual que se puede presentar como un sabio, un intelectual, o un espíritu bueno, puede también presentarse con la apariencia, las vestiduras y aquella imagen que podamos entender que es una entidad extraterrestre, un hermano que viene de otro planeta, y de este modo, si no tomamos las cautelas y la prudencia necesarias, nos pueden engañar completamente y desorientarnos con el perjuicio y la gravedad que ello puede conllevar.

Como hemos dicho anteriormente, en especial se presentan así a personas dotadas con facultades de mediumnidad, personas que pueden encontrarse totalmente entorpecidas porque no han sabido orientarse adecuadamente y están en pleno proceso de obsesión, no teniendo ningún control sobre su mediumnidad. personas que de por si pecan de un grado de fantasía, fanatismo o simplemente que desconocen por completo el espiritismo y en concreto las leyes que rigen el intercambio.

En esas condiciones, es muy fácil engañar a estor hermanos haciéndoles ver y creer todo tipo de cuestiones y de historias, que no tienen ningún sentido, carentes de toda lógica y razonamiento al que sujetarse.

A las mediumnidades en desarrollo, pero que repito, están descontroladas, que son completamente ignorantes de los principios espirituales, y que no se someten a ningún tipo de estudio y de análisis; del porqué y para qué están las facultades, pueden en efecto someterlas a todo tipo de experiencias de tipo psíquico. Por ejemplo, a través de las abducciones, les hacen vivir experiencias y situaciones que, en efecto estos hermanos las viven y les dejan muy impresionados, pero debemos tener claro que estas intervenciones y sometimientos, las llevan a cabo entidades espirituales muy negativas, y nunca hermanos de elevación o extraterrestres.

Hemos de resaltar en este aspecto, la capacitad que tienen estos hermanos de la parte espiritual negativa de provocar este tipo de situaciones, hasta el punto de que las víctimas que las sufren, están completamente convencidas de que han estado en una nave, hasta incluso, de que los han intervenido quirúrgicamente y todo tipo de hechos a este nivel. A veces, dejando secuelas y pruebas físicas de los hechos. Por tanto, no infravaloremos la capacidad que en este aspecto tienen las entidades del mal que se encuentran en el lado rebelde, con el propósito de hacer todo el daño posible a la humanidad, retrasándola en su proceso evolutivo.

Así los extraterrestres se les presentan de toda forma y de todos los colores, las naves pueden ser cuanto más aparatosas y vistosas mejor. Nos dicen que poseen laboratorios, que nos están estudiando, que vienen a conquistarnos, que somos una raza inferior creada por ellos y así, toda  clase de ideas más descabelladas que nos podamos imaginar. Todo tipo de cuestiones, que a la sociedad en general, les va a hacer rechazar este fenómeno y tildar de locos y desventurados a todos aquellos que se atrevan a manifestar que este fenómeno existe y que vienen a ayudar.

Así podemos entender los tipos de manifestaciones y entrevistas que hemos podido ver en prensa y televisión, de personas que cuentan fenómenos de estas características, y que hacen un daño muy importante a la verdadera imagen y labor que hacen los verdaderos extraterrestres en estos momentos a nuestro planeta.

Abundando un poco más en este aspecto, les es muy fácil también confundir a los videntes, les basta con «disfrazarse» de extraterrestres, siendo verdaderos seres superiores los que nos visitan,  y mostrar una luz que no  es suya; transmitirnos mensajes, que son una mezcla de verdades y mentiras sofisticadas. Tengamos en cuenta que son entidades del mal, pero muy astutas e inteligentes, que conocen nuestras debilidades y deseos, y que envueltos en un lenguaje místico y fantasioso nos pueden ir llevando poco a poco al camino del fanatismo y la vaguedad. Por desgracia, muchas veces lo consiguen y es entonces cuando vemos a compañeros que han caído en ese misticismo y ya no hay manera de hacerles razonar.

Sin embargo, a videntes experimentados, prudentes y que no se confían por las apariencias, con conocimientos y que todo lo somete al crisol de la razón,  es muy difícil que le puedan engañar, porque saben que a los espíritus burlones y engañosos, basta con mantenerles fijamente la mirada durante unos momentos, si la luz que manifiestan no es suya, sino que la han cogido del plano astral, pronto esa luz se evapora y se muestran tal como son, con lo cual quedan al descubierto que son falsos extraterrestres. Esta es una de las técnicas que tienen que adquirir los videntes para saber y tener la seguridad de que clase y tipo de espíritus están manifestándose ante ellos.

Todo estos argumentos tenemos que tenerlos bien claros, para no admitir todo aquello que se nos ponga delante, pero tampoco rechazar aquello que desconocemos, simplemente por esa razón.

 

Fermín Hernández Hernández

©2015, Amor, paz y caridad

AMOR A DIOS

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En San Marcos 12, 30  Jesús responde lo siguiente a alguien que pregunta cuál es el primero de todos los mandamientos:

«El primero es: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas»

 Estas palabras son muy sencillas y a la vez muy profundas. ¿Quién puede decir que las practica? Desde luego para estar a la altura de cumplir con semejante mandato, se tiene que estar por encima mismo de la categoría de un santo, se ha de ser ya un espíritu de grado angélico.

 No se puede amar aquello que se desconoce. No se puede amar aquello que se teme. Y mucho menos se puede amar aquello que por la cultura recibida, la educación o la falta de orientación espiritual principalmente, rechazamos, al ver a nuestro alrededor, según nuestro criterio, un sin fin de injusticias o  de privilegios.

 Por tanto, el primer paso para comenzar a expresar ese amor que nos indica el primer mandamiento, es conocer a Dios, porque si no lo conocemos, débilmente podremos llegar a quererlo. Podremos amarle desde la ignorancia, que lo más seguro es que nos conduzca al fanatismo, a una fe ciega e inflexible, que ha sido la causa a lo largo de la historia de multitud de interpretaciones erróneas, que generaron infinidad de tropelías y derramamientos de sangre del todo infundados.

 A Dios lo conocemos por los efectos de su obra que es el UNIVERSO, tanto en sus aspectos físico como espiritual. Un Universo que apenas estamos descubriendo, que supera todas las expectativas que podemos tener del mismo, lo estudiemos e investiguemos por cualquiera de las ramas de la ciencia y del saber. Las dimensiones del Universo son inconmensurables, su complejidad, su belleza, la armonía, es algo de tal grandeza y majestuosidad que no hay palabras para definir y describir.

 Como seres humanos, limitados como estamos en todos los aspectos, apenas podemos hacernos una pálida idea de lo que es esa Grandiosidad Cósmica, que pobremente llamamos Dios. Lo cierto y verdad, es que Dios nos ha creado por amor. Hemos de entender que todo el Universo en su conjunto no es mas que una obra de amor, ya que el amor es fuerza creadora, generadora de armonía y felicidad.

 La felicidad que siente un espíritu cuando va alcanzando esas cotas de perfección y de acercamiento a su Creador es algo que tampoco se puede describir. Quizás hemos podido percibir algunos destellos de dicha felicidad en algún momento de nuestra vida, y en verdad es algo inigualable.

 A pesar de todo ello, no somos lo suficientemente agradecidos con nuestro Creador, no valoramos lo que somos y lo que tenemos, y para muchos de nosotros, lo que es peor, pasa desapercibida en nuestra vida la propia esencia y presencia de Dios, que está presente e inmanente en todas partes, e incluso por ignorancia y rebeldía, negamos su existencia.

 Si desconocemos de donde procedemos, las maravillas y todo el bien, el amor, la alegría, la felicidad, insisto, que nos espera en nuestro proceso evolutivo, a medida que vamos avanzando en la senda de la perfección, no dudaríamos ni un solo segundo en trabajar con tesón y denuedo en nuestra ascensión espiritual. Sin embargo, la ignorancia y el desconocimiento hacen que difícilmente sepamos agradecer el porqué y para qué de nuestra propia existencia, y si añadimos a esto la ignorancia de las leyes que rigen el devenir de nuestro proceso evolutivo, entonces podemos caer en un materialismo embrutecedor, en un ateísmo ciego, y en la pérdida del sentido de la vida.

 Por lo tanto debemos instruirnos, pero no dejándonos llevar por lo que nos digan respecto a lo que es y lo que no es. Debemos empezar a pensar por nosotros mismos,  busquemos orientación y respuestas, y solo aceptemos aquellas que nos satisfagan internamente, que llenen de sentido nuestra conciencia y nos reporten confianza y seguridad. Estamos en unos momentos de extraordinaria información, ya no podemos alegar ignorancia, no nos podemos justificar de ninguna manera ante la Ley de Dios.

 Cuanto más se conoce una cosa, más posibilidades tenemos de admirarla en toda su extensión. Esto mismo pasa con Dios, al no conocerlo y atribuir al azar, al caos, a lo que sea el origen del universo, se nos pasan desapercibidos los atributos y la grandeza de Dios. Dios es infinito en sus perfecciones, ES LA CAUSA PRIMERA DE TODAS LAS COSAS.

 Amar a Dios es por tanto amar su obra, amar a todas sus criaturas. No podemos amarle si no es a través de su propia creación; en primera instancia, eso es una forma de mostrarle respeto y gratitud. Ver a todos como iguales nuestros,  sin distinción de razas, credos o posición.

 Y en segunda instancia, y no menos ni más importante, aceptar que somos hijos suyos, y como tales, le debemos igualmente respeto, amor, gratitud sobre todo.

Aceptando que somos hijos suyos, estamos al mismo tiempo admitiendo que está por encima de nosotros y que nuestra existencia tiene un porqué y un para qué. No es casualidad ni la Creación, ni que estemos aquí y ahora, sometidos como estamos a las experiencias que esta vida humana nos reporta, con más o menos momentos de sufrimiento y felicidad.

 Aquella persona que ya a atesorado, la fe y tiene una base firme en lo concerniente al porqué y para qué estamos aquí, sabrá sostenerse en los momentos de duda y debilidad, que sin duda le sobrevendrán en más de un momento en su vida. Se podrá mantener dócil y humilde ante las adversidades e intentará levantarse con más fuerza y entereza de los reveses de la vida.

 Por contra, aquel que no trabajó la fe y la estabilidad espiritual, por medio de la instrucción y el amor, se verá envuelto en la duda y la confusión, ante los sinsabores e infortunios, cerrando todavía más su mente y su alma a la comprensión de dichas experiencias y sufrimientos.

 A la fe, a la devoción hacia el Creador, se llega por el conocimiento razonado y analítico, no es lo mismo una fe ciega, dogmática y fanática, que una fe razonada y basada en principios espirituales repletos de toda lógica. Sin esta fe instruida no se puede llegar a amar a Dios, salvo cuando las cosas nos vayan bien, pero cuando vayan mal creeremos que Dios nos a abandonado, nos rebelaremos y consideraremos injustos nuestros sufrimientos. Esto es lo que vemos cada día en nuestra sociedad.

 Amar a Dios no se corresponde con practicar ciertos ritos y cultos. Es algo mucho más profundo y que conlleva una serie de valores y de verdadera practica, basados en la caridad, el sacrificio, la mejora incesante de nuestra personalidad.

 Pero este amor, ha de estar libre de fanatismo y de toda mancha de egoísmo y de intereses personales. En las primeras fases de la devoción hacia Dios se pueden manifestar diferentes tipos de amor a Dios, pero al pretender amar a Dios a toda costa, nos olvidamos del amor al prójimo, con lo cual no estamos cumpliendo con el verdadero sentido de este mandamiento. Esas fases primarias del amor hacia Dios se deben ir superando a través de la sublimación de los sentimientos, cosa que se va alcanzando gracias al conocimiento razonado y a la superación de las imperfecciones morales.

 El conocimiento espiritual y la sublimación de los sentimientos, hace que vida tras vida, vayamos sintiendo la presencia de Dios, no sólo en todas sus obras, en la naturaleza, en el espacio cósmico, en la vida misma, sino que además y lo que es muy importante en nuestro interior. Dios se va haciendo patente dentro de nosotros, Deja de ser una creencia, una idea que la religión nos  transmitió, y que hemos tenido que aceptar, con más o menos agrado, con más o menos convencimiento. Debemos comprender que la religión no se puede imponer, no se nos puede obligar, es un sentimiento íntimo y libre que vamos experimentado a lo largo de nuestro proceso evolutivo. El hecho de imponer la religión, como ha sucedido a lo largo de la historia no ha tenido muy buenos resultados como podemos apreciar.

 Por lo tanto, hasta que Dios no se empieza a hacer patente en nuestro interior, es muy difícil que podamos amarlo, y mucho menos de la manera que Jesús nos manifiesta. Jesús se puede expresar así porque él como un espíritu ya muy evolucionado, lo vive, lo siente, ya es parte en El, y tiene la fuerza y la capacidad moral que a nosotros nos falta.

 Debemos sentir la presencia de Dios en nuestros corazones, abandonemos la idea de un Dios lejano, de un Dios inalcanzable, Dios vive en nosotros si estamos dispuestos a superarnos día a día, a través del emprendimiento, la superación personal y el acercamiento a nuestros hermanos. Dios está en nosotros, ¿no somos acaso una porción de El? ¿No estamos hechos a su imagen y semejanza? Entonces hemos de desarrollar la fe, la convicción y dejar que su espíritu nos guíe.  Dios está en nosotros, no hemos de buscarlo fuera, debemos sacarlo de nuestro interior por medio de las obras de bien y de la devoción que sentimos por El.

 Comencemos a ver a Dios como un Padre, que nos ama, y quiere lo mejor para nosotros. Veamos a Dios como algo cercano y amigo, no como a una entidad distante, separada de nosotros, todo lo contrario, lo llevamos dentro. Hasta que no logremos que este sentimiento nos penetre todo nuestro ser, será muy difícil que podamos practicar este mandamiento, y lograr que nuestra vida se desarrolle con la espiritualidad que necesitamos, ya que Dios seguirá siendo algo extraño, aparte de nosotros.

 En una de las varias versiones del Nuevo Testamento, Jesus responde de esta manera cuando le preguntan cuál es su Dios y su religión, merece una gran atención y análisis esta respuesta:

«Mi Dios es el Eterno Invisible que no veo, pero que siento en todo cuanto vive, en todos los mundos que ruedan como globos de luz por la inmensidad. Mi religión se reduce a amar a todos mis semejantes tanto como me amo a mí mismo, lo cual me obliga a hacerles todo el bien que me sea posible, aún  cuando el cumplimiento de este deber llegare a costarme la vida”.

 De Jesús pues podemos aprender mucho, porque vino a transmitirnos ejemplo. Sus enseñanzas espirituales son las que nos marcan el rumbo y son el punto de partida para poder empezar a recorrer el sendero espiritual. El conocimiento y su practica en definitiva, convierten a las personas en lo que somos. Sin enseñanza e instrucción no se puede realizar y emprender el empinado camino de la evolución, de manera desenvuelta y sin temor a equivocarnos.

 Debemos trabajar por nuestra limpieza interior, si no nos despojamos de las imperfecciones y los vicios y malos hábitos adquiridos, no podrá penetrar en nosotros la presencia de Dios, esa fuerza extraordinaria que nos ilumina, y nos hace romper las barreras con las que el yo inferior nos atenaza y nos corrompe.

 

Fermín Hernández Hernández

©2015, Amor, paz y caridad

DISPONIBILIDAD

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Egoísmo y altruismo he aquí la línea divisoria que marca el carácter y el estado espiritual del ser humano, los dos contrapuntos que sin duda definen la trayectoria y las intenciones que nos movilizan llevándonos por derroteros totalmente diferentes. Esta es la lucha que cuando nos hacemos conscientes del porqué de nuestro paso por la tierra hemos de emprender para no dejarla nunca jamás, ya que la evolución no tiene paradas, ni tampoco saltos, es algo que hemos de ir llevando sin prisas pero sin pausas, como suele decirse; pero comprometidos de verdad, para que nuestra estancia en la tierra responda en efecto al compromiso asumido antes de encarnar, y no nos veamos en la triste situación, de admitir más tarde que no supimos, o no quisimos realizar todo cuanto nuestro espíritu nos pedía para alcanzar los objetivos trazados.

La disponibilidad es una cualidad de los espíritus superiores, de las personas maduras que han atravesado ya los pasillos del egoísmo y del amor propio, de la pereza y la comodidad, del odio y del rencor y se han despojado de todos esos impedimentos que su alma, pobre de amor hacia los demás, hacía que no vieran más que necesidades y prioridades en sí mismos, olvidándose de sus semejantes.

Hay muchas cosas que pueden ser obstáculo e impedimento para que las personas como nosotros, de una evolución escasa todavía, nos resistamos a estar en una buena actitud de cara a estar dispuestos para ayudar y colaborar en cuestiones que no redunden en nuestro sólo beneficio.

Los defectos morales, la escasez de fuerza espiritual y de actitudes positivas, son la principal consecuencia de que no tengamos el buen ánimo para ver el mundo a través de los sentimientos y de los problemas que otros puedan tener. A menudo la tendencia al egoísmo, el rencor, la envidia, todas esas cuestiones son como un muro opaco que nos impide ver el bien que podríamos hacer con sólo un poquito de ayuda y colaboración, y por añadidura lo bien que nos podríamos sentir como fruto de nuestra acción. Hay muchas personas a las que les cuesta convencerse de que hacer el bien, amar al prójimo como se nos enseñó, es una de las mejores cosas que podemos hacer en nuestro propio bien, cuando dejas de mirar hacia ti mismo olvidas tus problemas y preocupaciones y te llena de satisfacción el poder ser útil y ayudar a los demás.

Pero esta realidad aunque se cuente una y mil veces no es suficiente, hay que vivirla como experiencia vital. Pero para poder apreciarla y comprenderla en el nivel en que lo hacen los maestros espirituales, es preciso volcarse en esa ayuda con todo el corazón, limpio de todo recuerdo, libre de toda teoría. Como bien conocen las tradiciones espirituales más puras, la ayuda ha de ofrecerse con total abnegación y desinterés, con total espíritu de amor y de caridad, es entonces cuando nuestro espíritu se manifiesta sin tener en cuenta nada, sin limitadores, sin prejuicios, sin hipocresía ni intereses creados.

Esta es la disponibilidad que hemos de alcanzar. El pan de nuestro espíritu es el amor, el estar dispuesto sin cortapisas, sin peros, sin condiciones, sin otra intencionalidad que la de sentirnos útiles, amables, serviciales y todos los adjetivos que queramos añadir, cuantos más de estos adjetivos sumemos a nuestro carácter más adelantaremos en nuestro caminar hacia la perfección, única ruta a seguir para nuestro espíritu. Los caminos pueden ser muchos, pero la mayoría se hacen tortuosos, escabrosos, oscuros y desdichados, hasta que nos despojamos de todos los defectos y empezamos a ver el camino claro y cogemos ese atajo de felicidad, que no es otro que al que nos conduce la disponibilidad y el espíritu de servicio desinteresado.

En nuestras relaciones con los semejantes y en especial en la convivencia con aquellas personas con quienes más compartimos nuestras vidas hemos de procurar tener abierta siempre esa puerta de la disponibilidad, sin la cual es como tener cerrada la puerta de nuestra evolución. Muchas personas a lo largo de vidas y vidas se han dedicado a enriquecerse intelectualmente, han dedicado todo su tiempo a sí mismos, y se han mantenido espiritualmente estáticos, moralmente empobrecidos y con su corazón hecho un hielo. Cuando se dan cuenta de todo el tiempo que han perdido quieren recuperarlo en un momento, pero no puede ser, tienen que ponerse en ese punto del camino en el que se quedaron y comenzar a vivir otro tipo de experiencias y forjarse esa otra personalidad en la que empiecen a destellar los valores morales.

Hay sin embargo que delimitar bien las posturas y definirnos siempre en una disponibilidad positiva, no permitiendo nunca que cuenten con nosotros para otros fines como puede ser por ejemplo la crítica destructiva, o colaborar en campañas de desprestigio hacia terceras personas a fin de hundirlas en vez de ayudarlas a levantarse y a que todo el mundo se comporte con ellas con la mayor dignidad, como todos los seres humanos se merecen, todos sin excepción.

Esto lo quiero remarcar, pues al igual que hay personas que son todo corazón y que desean aun antes el bien de los demás que el suyo propio, están aquellos que no sólo quieren su propio bien, sino que son antenas vivas de la parte espiritual negativa y que procuran que los demás vean las cosas como no son, intentando llevárselos a su terreno y de que no hagan nada en favor de otros.

Para todos esos factores negativos no hay que estar nunca disponibles, o sea para el rencor, el odio, la crítica, el desprestigio, la indiferencia, la censura, la maldad en cualquiera de sus manifestaciones.

A este respecto veamos lo que dice Bernabé Tierno acerca de este tema, en su volumen nº 2 de “Los Valores Humanos»: Quien entiende la ley universal del amor, no permite que por ningún motivo entre en su corazón un sentimiento de desamor por pequeño que sea. Por el contrario, fortalece su corazón con la fuerza de una disposición permanente para la generosidad y el perdón, al tiempo que alienta a cada instante en su espíritu sentimiento de acogida, amistad y amabilidad, exteriorizados tono de voz, en modales, palabras y actitudes.

Fermín Hernández Hernández

© 1997 Amor, paz y caridad

¿HAY EXTRATERRESTRES NEGATIVOS?

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El cine ha puesto en la mente de nuestra sociedad imágenes similares a está, inculcando en el subconsciente colectivo la idea de los extraterrestres negativos.

Aunque el mes pasado ya dejamos claro que los extraterrestres vienen a ayudar, que vienen de mundos de regeneración, y que forman parte de una planificación, no está de más abundar un poquito más en este aspecto por si hubiera quedado alguna duda en el aire.

Todos habremos oído en más de una ocasión sobre la posibilidad de que pudieran existir extraterrestres negativos en nuestro planeta. Especial relevancia han tenido numerosas series de televisión y algunas películas, en la que los protagonistas son precisamente seres extraterrestres venidos de otros mundos con aspecto hasta de reptiles, cuando no representados con formas monstruosas nada agradables a los sentidos.

¿Esto a que se debe? Sin duda  al enorme desconocimiento que existe sobre este tema en particular. Ello aliado a la imaginación y a la fantasía han explotado toda esta serie de argumentaciones y despropósitos.

Pero la duda para gran parte de la humanidad, queda ahí. Desprovistos de conocimiento espiritual y a juzgar por cómo sería nuestro comportamiento, si existiera la posibilidad de poder colonizar algún planeta cercano en el que existiera un fuente de recursos de los que pudiéramos estar necesitados…. Véase la última gran producción cinematográfica que fue “Avatar”, en la que el objetivo no era otro que apropiarse de una fuente de recursos colosal, al precio que fuera, aunque ello supusiera destruir la humanidad nativa de ese mundo.

Qué existen planetas similares al nuestro es obvio, no uno, cientos, miles de ellos; a estas alturas del conocimiento que se tiene del universo, es ya innecesario entrar en ese tipo de debate. Otra cosa muy diferente es que estas humanidades, al igual que la nuestra, tengan a su alcance el hecho de poder llegar allí, a un mundo inferior, con la intención de poder colonizarlo o de alguna manera intentar sacar provecho del mismo.

Esa posibilidad desde un punto de vista de las leyes de evolución, que rigen nuestro proceso de desarrollo en todos los aspectos, es impensable, porque de poder producirse este hecho, estaríamos constatando un fallo en la perfección del universo, un fallo por medio del cual una humanidad superior a otra pudiera inmiscuirse en el desarrollo de la misma, perjudicándole  seriamente, además de que rompería por completo su libre albedrío y su proceso de evolución.

No existen esta serie de fallos en el universo; la planificación es tal, tan grandiosa y perfecta que podemos estar sumamente tranquilos de que no nos va a invadir una humanidad más adelantada a la nuestra y además con el consiguiente carácter de negatividad, en sus acciones e intenciones; esto está completamente descartado. Solo es concebible como digo,  para una gran superproducción cinematográfica.

Sería una manera de empequeñecer el universo, con lo que podríamos decir, con lo grande que es el espacio y mira por dónde se nos pone junto a un planeta que puede llegar un día, en el que alcancen una tecnología e inteligencia muy superior a la nuestra, hasta el punto que se puedan servir de nosotros como conejillos de indias. Este no es ni será el caso en ningún momento. Esto solo es posible de concebir para todos aquellos en los que prime el desconocimiento de las leyes de la creación y que desconozcan los atributos de Dios como causa primera de todas las cosas, infinito en sus perfecciones, soberanamente justo y bueno.

Nuestra humanidad ha alcanzado en estos momentos grandes logros y avances en cuanto a la ciencia y la tecnología aeroespacial, y sin embargo, no tenemos capacidad todavía, y estamos muy lejos de ello, pese a lo ya conseguido, de enviar naves tripuladas más a allá de la luna. También podemos admitir que han habido otras humanidades en épocas pretéritas que alcanzaron un desarrollo científico y tecnológico asombroso, pero no sabemos si se auto-destruyeron o porque motivos desaparecieron, eso es objeto de otros estudios y análisis, pero el caso es que, como estamos argumentando, hay unas leyes evolutivas que marcan el compás de los procesos de evolución de los planetas y sus humanidades, y de igual modo ponen también los límites a los que se puede llegar.

Como bien sabemos, por nuestra doctrina espirita, hay diferentes moradas en la Casa del Padre, y cada una de ellas se encuentra en un grado de evolución, habiéndolas clasificado Allan Kardec, en mundos primitivos, mundos de expiación y prueba, mundos de regeneración, mundos felices y mundos divinos. Esto es solo un manera de catalogar, para hacernos una idea lo más aproximada posible del largo y no que aún nos queda.

Si bien esto es así, sin ningún género de dudas, podemos afirmar apoyándonos en la perfección del universo y en la perfección de las leyes universales, tanto en su ámbito material como espiritual, que no es posible que una humanidad inferior pueda llegar a invadir o, intervenir de ningún modo en una humanidad que se encuentre menos evolucionada.

Por ley de amor, si puede acontecer lo contrario, el que se pueda recibir la ayuda y la colaboración, hasta cierto punto, de una humanidad superior a otra inferior, como ocurre en la actualidad en nuestro mundo, ya que en «breves fechas», es decir a corto plazo, nuestro orbe va a formar parte de los mundos de regeneración, lo cual confiere esa posibilidad y nosotros lo vemos de un gran sentido común.

Por lo tanto desde nuestro punto de vista, afirmamos categóricamente que no existe la posibilidad de que puedan venir extraterrestres negativos a nuestro planeta.

En próximos artículos dedicaremos un análisis del porqué se ha podido establecer esa idea, ya que desde la parte espiritual negativa, del astral inferior de nuestro mundo se ha hecho mucho para transmitir confusión y fanatismo. Las mediumnidades entorpecidas, las abducciones, y temas similares serán objeto de análisis en próximos artículos.

¿Hay extraterrestres negativos? por: Fermín Hernández

©2015, Amor,paz y caridad

 

EL AMOR

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INTRODUCCIÓN

REGLA ÁUREA

Cristianismo: “Todo cuanto quieras que los otros hagan por ti, tú debes hacerlo por los demás.”

Confucionismo: “No hagas a los otros aquello que no quieres para ti.”

Budismo: “De cinco formas un verdadero líder debe tratar a sus amigos y demás personas; con generosidad, cortesía, benevolencia, dando lo que de él esperan recibir y ser fan fiel, como sus palabras lo expresan.”

Hinduismo: “No hagas a los demás, aquello que si te fuera hecho a ti, te causara dolor.”

Islamismo: “Ninguno podrá ser creyente hasta que ame a su hermano como a sí mismo.”

Sikkismo: “Juzga a los demás, como lo haces contigo mismo. Entonces participarás del cielo.”

Jainismo: “Tanto en la felicidad, como en la infelicidad, en la alegría  como en el dolor, necesitamos mirar a todas las criaturas, como miramos a nosotros mismos.”

Zoroastrismo: “La Naturaleza solo es amiga, cuando hacemos a los demás, aquello que es bueno para nosotros mismos.”

Taoísmo: “Considera las pérdidas y ganancias de tu vecino, como si fueran tuyas.”

Judaísmo: “No hagas a tus semejantes aquello que a ti te resulta doloroso.

Como podemos apreciar diferentes formas, pero en el fondo dicen lo mismo. A lo largo del tiempo y de la latitud geográfica donde podamos situarnos los grandes líderes y avatares espirituales nos han dado el mismo mensaje: el mensaje del amor.”

 Dios y el amor, quizás sean las palabras y conceptos de los que más se ha hablado a lo largo de la historia,  especialmente en el área de las religiones y la filosofía. Asimismo, probablemente sean las dos cuestiones, junto con el concepto del espíritu, como ser transcendente, más importantes y más cruciales para todos nosotros como seres humanos.

Es por ello que nos atrevemos a encarar una nueva sección de nuestra revista, que lleva por título el amor. No sabemos hasta dónde podremos llegar, no se siquiera si estoy lo suficientemente preparado para afrontar este concepto que es tan sublime y elevado, pero si no empiezo me quedaré con la duda y estancado, y como el inmovilismo no es una idea que me complazca, intentaré abordar la cuestión desde la sencillez y la humildad, aportando unas pinceladas con el único objeto de poder ir ampliando todo lo maravilloso y grandioso que encierra esta dulce palabra «AMOR”.

Decir también que soy el primero en necesitar interiorizar esta palabra en mi alma, que tengo mucho que aprender, y sobre todo saber llevar a la práctica todos los conceptos que son hijos del amor, como por ejemplo la caridad, la benevolencia, el afecto, la mansedumbre, la misericordia, el perdón, y otros muchos más valores y cualidades que salen del tronco común del amor.

Cabe también decir que es muy difícil intentar abordar el concepto del amor en una serie de pequeños artículos, debido a la amplitud del término, y a sus infinitas manifestaciones. Nosotros comprendemos el amor hasta cierto punto, hasta donde nos permite llegar nuestro grado de evolución y poco más. Pero podemos ponernos en el lugar de los demás, y como reza la regla áurea, hacer un esfuerzo para salir de nuestro pequeño yo humano, e intentar elevarnos por encima de nuestras limitaciones. El «yo espiritual» que llevamos dentro nos puede ayudar en este cometido, nuestra imaginación y deseos de perfeccionamiento también.

Así pues acometemos esta sección con la mayor ilusión, al mismo tiempo que somos conscientes de que podemos quedarnos muy cortos.

Muchas veces por tanto oír una idea, terminamos por no valorarla lo suficiente, la repetimos una y otra vez, pero no forma parte de nosotros, no brota su elixir desde nuestro yo hacía los demás. La tenemos tan por sabida que queda ahí, como algo intangible, inalcanzable, que es la base de todo, pero no llegamos a hacerlo nuestro.

No somos todavía lo suficientemente conscientes de la necesidad urgente que tenemos de reconciliarnos con la vida, con nuestro pasado y presente, a través de la puesta en práctica de la Ley del Amor. Y recomenzar el futuro con unos principios  muy sólidos que tengan como cimientos el desarrollo y puesta en práctica del amor, altruista y desinteresado.

Ha llegado el momento del sentimiento, ha llegado el momento de la verdad, que pide paso. Hemos desarrollado quizás demasiado el intelecto, la ciencia, la tecnología, pero el amor es la asignatura pendiente, y no nos cabe duda que es de todas ellas la más importante. Con todo lo demás podemos sacar un aprobado, en la escuela de la vida, si somos capaces de amar, podemos aprobar con nota superior.

El amor es el timón que necesitamos, él debe marcar el rumbo hacia el futuro, hacia una nueva humanidad, solo él puede llevar a buen puerto las ideas y pensamientos que fluyen de nuestro interior. Sin el toque del amor muchas de las cosas que hacemos están faltas de algo, como huérfanas.

Nuestros pensamientos, sentimientos y acciones, deben estar limpios de toda mancha de egoísmo, de maldad, de violencia, y ello no se consigue si no comenzamos a trabajar con verdaderos deseos de bien y de amor hacia el prójimo.

El amor debe ser el ingrediente principal en nuestras vidas.

Ejemplos de amor hemos tenido muchos, baste señalar el más importante, Jesús de Nazaret, y sin embargo que lejos estamos de poder imitar en un porcentaje pequeñito su grandeza, su humanidad. Estamos a años luz de poder asemejarnos a Él, y sin embargo es el modelo y la guía, ¿por qué entonces estamos tan lejos de su ejemplo?

Es sencillo, estamos al principio del camino de la evolución, y el Maestro ya lo había recorrido en gran parte, Él ya se había despojado de todas las ataduras y de todos los defectos que nos impiden manifestar el amor, y el resto de las virtudes que fluyen del mismo, con limpieza y nitidez. Por eso no debemos de preocuparnos en exceso, no debemos agobiarnos, pero, eso sí; debemos tomar cartas en el asunto y comenzar por ir eliminando de nuestro yo inferior, del alma, aquellas ataduras y cargas que nos impiden el pleno desarrollo de las virtudes.

Conocimientos tenemos, y los que nos faltan, los vamos adquiriendo poco a poco, nos falta sobre todo ponerlos en la práctica, más que otros conocimientos nos falta el que puede ser principal: «El conocimiento de uno mismo».

Llegados a un punto de nuestra andadura en pos de nuestro progreso, es muy recomendable hacer un alto en el camino para ver en qué tramo del mismo estamos, y cuáles son las necesidades más imperiosas que podemos tener. Quizás podamos apreciar que a nivel de conocimientos hemos adelantado mucho, pero nuestros hábitos, costumbres y la forma de ser en general no han cambiado tanto.

Eso es algo que hemos de detectar, nadie lo sabe mejor que nosotros. Un análisis sincero nos ayudará a comprobar si nuestro egoísmo sigue intacto, o algo lo hemos conseguido reducir, pensemos que el egoísmo es el mayor enemigo del Amor, así mismo podemos citar acerca del orgullo, la envidia, la vanidad, la comodidad, y tantos otros defectos morales que impiden el ejercicio del amor.

Si no conseguimos expresar en nuestra vida diaria actos de amor, si no somos capaces de pensar en los demás, de hacer algo por el prójimo, por poco que sea, estamos estancados en el proceso de evolución que nos ha traído hasta aquí. Es la prueba interminable, por definirlo de alguna manera breve, estamos aquí y ahora, y será el objeto de nuestras próximas existencias desarrollar el amor, y como decía el maestro todo lo demás se nos dará por añadidura.

«Ama a tu prójimo como a ti mismo«. Es la máxima que Jesús nos legó, pero como hemos podido apreciar en el encabezamiento de este artículo, todos los grandes líderes espirituales, religiosos, filósofos y pensadores, han dicho lo mismo. El amor es la base que ha de sustentar nuestra vida, sin él estamos huérfanos en este mundo, nos falta lo más importante.

Y sin embargo echemos una ojeada al mundo y podremos observar, cómo al no cumplirse esta máxima, el mundo en efecto esta huérfano de amor, y sobrado de desdichas, de infelicidades, de conflictos y desequilibrios por doquier.

En ninguna parte del mundo se ha establecido el amor como principio de vida, ha quedado como un rótulo, como una máxima, que al parecernos tan difícil, la vemos tan lejana, que nos hemos conformado con tenerla por sabida, pero hemos sido incapaces de incorporarla a nuestra vida diaria.

Es por ello que, ahora, con más razón que nunca, debemos concienciarnos de nuestras debilidades, de nuestras ausencias éticas y morales, al borde como estamos del comienzo de un nuevo orden que va a imperar a partir de la nueva humanidad, estamos más necesitados que nunca de acelerar nuestro caminar y procurar limpiarnos al máximo nuestras imperfecciones, que son a la postre las cargas que nos impiden expresar el amor.

FERMÍN HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ

©2015, Amor,paz y caridad

 “AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS, Y AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO”

ÉXITO

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El éxito

Nunca en la historia de la humanidad se ha utilizado esta palabra como en las últimas décadas. En todos los aspectos de la vida tener éxito es triunfar como nadie hasta ese momento lo puede haber hecho, en los deportes por ejemplo si no estás entre los números uno no eres nadie, apenas tienes cotización, no se valora el esfuerzo que hace un atleta en sus entrenamientos, sus sacrificios, su espíritu de lucha, sus sentimientos o personalidad, sólo se habla y se valora del mejor, del número uno, los demás no cuentan, aunque en muchas ocasiones ese estar en el podio se lo debe más que a su esfuerzo por llegar allí a las condiciones físicas con que la naturaleza le ha dotado.

Tener éxito tal y como la sociedad de la actualidad se mueve es sobre todo alcanzar el poder, el dinero y la fama, aspectos como vemos totalmente materialistas, con el agravante de que todo vale para llegar hasta ese fin. Vale el tráfico de influencias, vale la estafa, la mentira y todo cuanto de ruin y miserable nos conduzca a lograr nuestras pretensiones. Lo que importa es instalarnos en la alta sociedad y si es posible con el menor esfuerzo, es decir a costa de los demás.

Muchas personas hemos visto como ascendían rápidamente en esa espiral del poder y la fama y de repente todo se les ha venido abajo, entonces se dan cuenta de que ya no tienen prácticamente a nadie a su lado, todo lo que anteriormente tenían, alabanzas, admiradores, amistades… se esfumó, por qué, sencillamente porque esta sociedad no mira a la persona, mira lo que ésta tiene que es el poder, la fama y el dinero, si dejas de tenerlos ya no eres nada.

En la antigüedad se apreciaba a un hombre por su valor, su coraje, su lealtad y en suma por sus valores morales, también por supuesto existía la ambición por el dinero y el poder, pero no hasta el extremo que hemos llegado ahora. Antes se valoraba el honor, la traición estaba consideraba prácticamente un delito, ahora no nos importa tanto el qué dirán si lo importante es escalar puestos pese a quien pese y no nos importa en absoluto caer en las garras de la corrupción y el tratar de echar un manto de suciedad en aquellas personas que pudieran ser un obstáculo para nuestras metas. Y lo hacemos público en la prensa y en los medios de comunicación vemos cómo se atacan unos a otros constantemente en una espiral de mentiras, falsas acusaciones, etc…

El éxito, como podemos apreciar, no depende de mejorarse a sí mismo, de ir perfeccionándose y contribuyendo al bienestar de la sociedad en general, el éxito depende de estar por encima de los demás y de conseguir egoístamente el bienestar de uno mismo, sin acordarse de las carencias de los demás.

Por llegar a alcanzar el poder, el dinero y la fama hemos dejado en el camino un montón de reglas éticas y de valores humanos que habían sido durante siglos los pilares de la convivencia humana. El matrimonio, por ejemplo, que estaba considerado como algo intocable y que se procuraba mantenerlo a lo largo de toda la vida, ahora ya no tiene sentido, en las clases altas de la sociedad, es decir en aquellas que han alcanzado el éxito se mantiene el matrimonio mientras conviene, el amor ha pasado a un segundo plano, puesto que ya se duda en muchas esferas si el amor existe, lo que se busca es el sexo, la satisfacción de los sentidos y en este caso mantener una relación íntima tras otra, está también considerado un factor de éxito, cuando si se saben entender bien y con seriedad las situaciones, es un verdadero fracaso tras otro el no saber mantener una relación de pareja íntima estable y duradera.

El problema, entre otras razones, es que sólo se vive el presente, sin reparar en las consecuencias hacia donde puede llevarnos este modo de vida, tampoco se piensa en el daño que se hace hacia los demás, parece que esta sociedad ha asimilado hacer daño a terceras personas para ir subiendo en el escalafón, cuando lo auténtico sería ir subiendo por méritos propios y por razones de mérito, valga la redundancia.

Mientras tanto este modo de vida que consiste en buscar la felicidad en las apariencias, en el placer de los sentidos, en el dinero, el poder y la fama, va minando nuestra estructura interior, nos deja huecos por dentro y nos convierte en esclavos de esa fama y todo aquello que hemos asociado a nuestra vida, teniendo la obligación de mantenerlo y aumentarlo más y más, lo cual es un motivo de preocupación constante que nos sumerge en un estrés y en un desajuste y descontrol de nuestra vida que nos impide precisamente ser felices.

Remitiéndome a los grandes personajes de la historia como Jesús de Nazaret que nació en un pesebre, Buda que abandonó su vida de príncipe, Francisco de Asís que renunció a la fortuna de su familia, la Madre Teresa de Calcuta que eligió vivir en el seno de la ciudad con más pobreza del mundo y al lado de los que más sufren, Gandhi que todas sus pertenencias se reducían a lo que llevaba puesto, etc… y comparándoles con la tendencia actual de aquellos que basan su felicidad en el poseer más y más, en la fama y en el poder, ¿Quién de ellos es más feliz y puede estar más satisfecho consigo mismo? ¿A quién se puede atribuir mayor éxito? ¿A aquél que supo obtener la libertad de todo un país como es la India, o a aquél que para conseguir sus fines no tiene miramiento hacia nadie y sólo piensa en sí mismo? ¿Quién de estos personajes ha triunfado en la vida, a cuál le
podemos conceder el éxito verdadero, cuál de verdad ha tenido una plena realización humana y espiritual y es digno de elogios y reconocimiento?

No nos engañemos, la felicidad y el camino del éxito a través del materialismo y del pensar sólo en uno mismo cuando menos es inseguro, temporal, algo que está en el aire, que no te permite confiar en los que te rodean y que no da una vida de equilibrio y serenidad, si no se tiene una solidez espiritual interior, una fortaleza de carácter y de unas reglas de conducta basadas en los valores espirituales, estamos perdidos en un mar de confusión que tarde o temprano nos pasará su factura y nos encontraremos solos ante nuestra propia pobreza espiritual en la que libremente nos instalamos.

Fermín Hernández
© 1997 Amor, paz y caridad

AMALIA Y SU FACULTAD

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Con el título «Amalia y su facultad» nuestro compañero Fermín Hernández, tomando como punto de partida el ejemplo de superación inigualable de Amalia, y analizando sus manifestaciones y trabajos mediúmnicos desarrollados a lo largo de su vida; nos realiza un repaso general sobre los posibles escollos, inconvenientes, así como las ventajas que supone el venir con una facultad en desarrollo. Analizando los distintos tipos de mediumnidad, su relación con el nivel espiritual del ser; y otras facetas que nos permiten observar dicha herramienta, como un elemento fundamental de progreso cuando se estudia y se trabaja adecuadamente.

Fermín Hernández

©2015 Amor,paz y caridad

¿A QUE VIENEN?

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'La crucifixión' - pintada en 1350. Esta pintura cuelga sobre el altar en el monasterio de Visoki Decani en Kosovo.

A todos nos llama la atención el tema que nos ocupa,  a todos nos surgen multitud de preguntas, es lógico y totalmente razonable, queremos saber y queremos dilucidar muchas interrogaciones.

De entre las muchas preguntas que se nos suscitan, se encuentra esta, ¿A qué vienen?

 Es una pregunta muy sencilla, y tiene también una respuesta muy sencilla: están aquí para ayudar.

 No hemos de olvidar que el motivo por el cual los extraterrestres están entre nosotros desde hace cientos o miles de años, obedece a un principio espiritual, y no a planteamientos materiales. Debemos descartar rotundamente todos los planteamientos que puedan indicar que los extraterrestres puedan venir por motivos egoístas o buscando su propio beneficio, usando a nuestro planeta como laboratorio, para explotar sus recursos o a nuestra propia raza y otras muchas ideas que puedan estar en el aire, pero que solo responden a conjeturas y fines materialistas, nada más lejos de la realidad.

Ampliación de dos zonas del cuadro de arriba donde se pueden ver algo muy parecido a dos naves extraterrestres.
Ampliación de dos zonas del cuadro de arriba donde se pueden ver algo muy parecido a dos naves voladoras.

 Si descartamos los argumentos puramente materiales, y dejamos a un lado la fantasía y la ilusión, podremos empezar a comprender otras muchas cosas, de lo contrario nos perderemos en un mar de conjeturas e ideas descabelladas.

 Tal como dice Krishnamurti, en su pequeña y primera obra, «A los pies del Maestro», hay dos clases de seres: los sabios y los ignorantes… Lo realmente importante es que los hombres conozcan el Plan Divino. Porque el Plan Divino es la evolución.

 Es así de simple pero, qué distinto es tener un mínimo de conocimientos espirituales, básicos, comprender que somos seres en un continuo proceso de evolución, que estamos aquí para seguir aprendiendo, que somos parte de la creación, la parte más protagonista, porque somos espíritus llamados a adquirir la perfección. Y como consecuencia comprender también que no estamos solos, y que no somos los únicos seres de la creación. No somos los últimos ni los primeros, tan sólo unos más, porque Dios no cesa de crear, y hay muchos hermanos creados antes que nosotros, que ya alcanzaron grados de evolución angélicos, y por contra hermanos que están empezando ahora su evolución en mundos primarios.

 Por lo cual debemos empezar por ahí, comenzar a pensar desde un punto de vista y una lógica razonada y espiritualista, de ese modo las expectativas y las explicaciones a muchos interrogantes pasan de ser incomprensibles, o misterios imposibles de descifrar, a tener respuestas fáciles y simples.

Los extraterrestres vienen para ayudar, vienen a contribuir al progreso y evolución de nuestra humanidad. Según el grado de adelanto y de necesidad que el planeta ha tenido a lo largo de su historia, así ha sido la ayuda que nos han prestado. Respetando siempre por supuesto nuestro libre albedrío, y no violando ninguna de las leyes universales que rigen nuestros destinos.

Solo con hacer acto de presencia, como lo han estado haciendo en las últimas décadas, algo que es un hecho consumado y reconocido públicamente por diferentes gobiernos distribuidos en diferentes zonas de nuestro mundo; ya nos están ayudando a abrir nuestra mente, para prepararnos hacia nuevos y más amplios planteamientos, haciéndonos comprender la grandeza y majestuosidad de lo infinito del universo.

 Solo este hecho, a todos aquellos que admitimos y comulgamos con las doctrinas espiritualistas, nos confirma de una manera categórica muchos de los conocimientos que solo tenemos en teoría. ¿Cómo demostrar la pluralidad de mundos habitados?  Nada mejor que con la presencia física de seres de otros mundos en La Tierra. Luego las doctrinas espiritualistas, que defienden las leyes de evolución, causa y efecto y reencarnación, tienen en los extraterrestres un aliado de excepción porque ellos son la prueba patente y manifiesta de que existe esa ley de evolución y esa pluralidad de mundos habitados.

 ¿A qué más vienen? A colaborar con los hermanos espirituales, en la limpieza y acondicionamiento de nuestro mundo, en aras de prepararlo lo mejor posible para la nueva etapa de mundo regeneración que está a punto de comenzar.

 En efecto, La Tierra como bien sabemos ya, está en un proceso de cambio muy importante. Es quizás el cambio más transcendental que puede darse en un planeta, por todo lo que ello supone. Dejar un mundo de expiación y prueba representa para un espíritu el cierre de una fase difícil, de sufrimientos y expiaciones, incertidumbres, caídas, errores, y más caídas, en un ambiente que para muchos es un freno para su progreso.

 Un mundo de regeneración es ya una fase en la que los espíritus que allí conviven han alcanzado un mínimo de evolución, sintiendo internamente el deseo de progreso espiritual, y en el que ciertos defectos y comodidades ya no tienen cabida, por lo tanto es un salto cualitativo en el que se produce un despegue rotundo de muchos lazos materiales que interrumpían y entorpecían el trabajo espiritual.

 De esos mundos de regeneración vienen los espíritus que nos visitan, sabedores de lo que cuesta salir de los mismos. Cumplen así con la Ley de Fraternidad Universal, en la que los que están más adelantados dan la mano a los que están por debajo, y se sienten satisfechos de poder colaborar en este proceso. Son fieles servidores que cumplen un trabajo leal y de amor, y son parte del equipo de ayuda que nuestro Maestro Jesús tiene a sus órdenes para llevar a nuestro  mundo hacia su destino de paz y de felicidad, por medio del progreso y la superación de las imperfecciones.

 Aunque como seres encarnados, y con la escasa evolución que hemos adquirido hasta ahora no podemos siquiera imaginar el trabajo tan arduo y costoso que supone este hecho que se ha de realizar en las esferas espirituales. La gran selección de los espíritus que pueden o no, pasar a un mundo de regeneración, y dejar la parte espiritual de nuestro planeta con una limpieza acorde a un mundo de regeneración. Es mucho mayor el trabajo a realizar en el astral, del planeta, por la migración y restablecimiento en el plano espiritual, que en el propio planeta físicamente hablando. Pero como digo esto es algo que difícilmente desde nuestro análisis podemos imaginar y comprender.

 Por todo ello, no es de extrañar que en esa nueva etapa de progreso que vivirá  la tierra ya como mundo de regeneración tengamos necesidad de que estén a nuestro lado y nos ayuden al menos a establecer las nuevas bases para la convivencia  y otros muchos aspectos que será necesario adquirir.

 En otro orden de cosas, también es su misión evitar el que por nuestra parte pudiéramos hacer un daño irreversible a nuestro propio planeta. ¿De qué modo? Mediante el todavía colosal arsenal bélico y atómico que hemos desarrollado y fabricado. Hay material atómico acumulado por parte de las grandes potencias suficiente para destruir nuestro mundo no una, sino varias veces, y causar la práctica extinción de la vida en la tierra.

 Esto, aunque parezca impensable, es una realidad y podría darse el caso de que en un momento dado por decisiones tomadas en caliente un país pudiera atacar a otro y se desencadenara una guerra a esos niveles, lo cual sería como estamos viendo un completo desastre para nuestra humanidad.

 No estamos viviendo en la actualidad momentos de concordia y armonía entre los diferentes bloques o países de nuestro mundo, sino más bien al contrario. Parece que estemos más desunidos que nunca, por cuestiones de todo tipo, el caso es que estamos inmersos en un guerra de intereses comerciales, de enfrentamientos entre culturas y religiones, de crisis económicas; que ya no se circunscriben a uno o varios países sino que ello conlleva el contagio y traspaso a todos las demás.

 Yo diría que puede que estemos viviendo uno de los momentos más delicados por los que está atravesando nuestra historia, pese a los adelantos en todos los sentidos que hemos desarrollado, pero que a falta de una moral auténtica, nos sirve de muy poco.

Por todo ello la presencia extraterrestre en La Tierra está más que justificada, y ahora quizás más que nunca.

Estos hermanos con su sofisticada y avanzada tecnología, pueden en un momento en el que corra peligro la integridad del planeta, interrumpir las acciones que por nuestra parte pudiéramos emprender. En este sentido, podemos estar sumamente tranquilos, no somos dueños de nuestro planeta, se nos ha prestado para progresar, por lo tanto no somos quienes para destruirlo.

Vemos pues que tanto por motivos de índole material, como por aspectos de carácter espiritual se hace necesaria la presencia de los hermanos extraterrestres en La Tierra, presencia ésta que probablemente se irá incrementado en un momento dado, como consecuencia de acontecimientos extraordinarios que pueden estár por venir.

Esto es solo un esbozo que, desde mi ignorancia y escaso conocimiento espiritual empiezo a vislumbrar, pero lógicamente los hermanos extraterrestres seguro que estarán haciendo muchas más cosas, aunque nosotros las ignoremos y desconozcamos.

 

Fermín Hernández Hernández

©2015, Amor,paz y caridad

HERRAMIENTAS DEL PROGRESO II

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Intuición; es la facultad que nos capacita para tener la comprensión o el conocimiento de algo sin el uso de la razón. Además es un conocimiento claro y espontáneo de una cuestión. Se suele decir; tuve la intuición de que estabas metido en problemas. O sentí que ésta era la solución y obré en consecuencia, sin saber por qué. Sabía que esto iba a ocurrir.

La cuestión es…,  ¿por qué tenemos la intuición clara, de que una cosa es así sin saberlo a ciencia cierta?, ¿por qué nos viene esa idea, ese pensamiento a la cabeza?. ¿Qué es en suma la intuición?. Son conocimientos innatos que trae el espíritu por lo aprendido en otras vidas, que en determinados momentos, le surgen como complemento a la conciencia y como apoyo a la misma.

“Sabe más el zorro por viejo que por zorro”, es un dicho popular que nos acerca a la definición de lo que es la intuición.

El espíritu sabe de manera innata el resultado de ciertas acciones, porque ya las practicó antes y no quiere volver a tropezar en la misma piedra. Es algo que le viene de afuera hacia adentro, es como si lo viera venir, y entonces toma las medidas preventivas oportunas y se prepara para la cuestión.

Conciencia, intuición y evolución son estados intermedios, en la persona están íntimamente unidos el uno al otro. El conocimiento y el recuerdo espontáneo que tenemos de lo vivido con anterioridad se transforman en intuición, es un arma más, que Dios nos permite disponer para cometer el menor número de equivocaciones posible en cada existencia.

Cuando uno persona alcanza la madurez, puede mirar hacia atrás y reflexionar, puede entonces comprender lo que de joven y sin experiencia no comprendía, o quizás no quiso comprender por los intereses inmediatos que le presionaban, pero ya de adulto está capacitado para saber en un instante lo que se debe hacer, es la sabiduría de los mayores, de la que ahora tanto nos hemos olvidado, los jóvenes creemos saberlo todo y sin embargo la experiencia de los mayores es un grado que la juventud, en su mayoría, aun no tiene.

Lo mismo le ocurre al espíritu, a medida que va creciendo, va alcanzando un grado de sabiduría y de madurez que mucho pueden ayudarle en cada nueva encarnación, siempre y cuando sea un espíritu reflexivo y con verdaderos deseos de progreso y de no tropezar en la misma piedra. No basta solo con dejar pasar los años, es preciso tener un espíritu inquieto y abierto al conocimiento y a las enseñanzas que la vida nos puede ir deparando, pero si no estamos atentos y avispados para ir aprendiendo de las experiencias que la vida nos pone en el camino, éstas pasarán sin pena ni gloria y no lograremos adquirir ese acervo de experiencias rico en enseñanzas y sabiduría.

Es una pena ver, que a muchas personas,  la vida les va poniendo delante una y otra vez las mismas pruebas y vuelven a cometer los mismos errores. No logran extraer las enseñanzas pertinentes, no logran descifrar que cuando estamos sufriendo continuamente los mismos padecimientos, cuando no salimos del círculo vicioso en el que nos encontramos es porque debemos dar un giro a nuestra vida y reconocer que está en nosotros la solución, y que solo nosotros tenemos la llave para el cambio, que generalmente suele ser un cambio interior el que estamos necesitando.

Una vez más el libre albedrío, la rebeldía, la terquedad, nos pueden jugar una mala pasada.

Otra forma de intuición, es la que nos pueden ofrecer nuestros espíritus guías y protectores, los cuales mediante el pensamiento nos pueden transmitir ciertas ideas y pensamientos, para que podamos orientarnos mejor y prepararnos ante ciertas pruebas o misiones que tengamos que realizar, de esta manera nos anticipan ciertos acontecimientos, nos ayudan a tener un tipo de premonición de algo que va a acontecer y cuando esto se  va a presentar, algo nos dice que ya lo sabíamos, y estamos preparados para afrontar dichas situaciones.

Como empezamos a conocer sin ningún género de dudas, como espíritus venimos a la Tierra siempre con un propósito, no venimos a pasar el rato, nos preparamos para que podamos hacerlo lo mejor posible, el hecho de tomar materia supone para el espíritu perder la claridad que posee en el plano espiritual; supone someterse a diferentes pruebas, temas pendientes que trae del pasado, nuevos trabajos, nuevas metas; todo ello le acarrea infinidad de situaciones que tiene que resolver positivamente, so pena de no superarlas y de perder parte del progreso que se pretende alcanzar.

Por ello en ciertos momentos  surge el sentido de la intuición. Debemos saber que llevamos grabado a fuego lo que debemos realizar. No tomamos una nueva materia de la noche a la mañana, ni mucho menos, nos podemos estar preparando en el espacio más o menos tiempo para bajar a la Tierra con las mínimas condiciones para cumplir los objetivos propuestos. En este sentido cuanto mayor grado de evolución tiene un espíritu mejor se prepara, no tiene prisa por bajar a la Tierra. Sin embargo a los espíritus menos evolucionados les ocurre todo lo contrario, las prisas y el querer estar en la materia les priva de una preparación más exhaustiva.

Es aquí donde también toman parte los espíritus guías y protectores, que saben el camino que hay trazado para conseguir alcanzar los objetivos propuestos. Es entonces cuando surge la intuición y con ella también la fuerza y la inspiración necesarias para ponernos manos a la obra.

Queda entonces todo bajo nuestra responsabilidad para llevar todo ello a la práctica y comprobar que se pueden conseguir la metas propuestas, superando las dificultades y los escollos que pudieran haber en el camino. Cuando un espíritu comprende que con esfuerzo y determinación se pueden conseguir los objetivos, se llena de fuerza y otra vez aspira a nuevos propósitos y objetivos;  sabe que cuenta con los medios necesarios y que tiene a Dios de su parte, esto le hace renovar las fuerzas y emprender con optimismo todo aquello que la vida le presente.

Son como podemos ver, diferentes maneras que tiene la Providencia para echarnos una mano. Los caminos de Dios son infinitos, y es cierto; aunque como humanos, encarnados en la materia, nos cuesta a veces asimilar estas cuestiones.

Es bueno y muy positivo dejarnos llevar por la intuición, ya que es el fruto que nos aportan las experiencias anteriores, y en muchas ocasiones la ayuda directa del plano espiritual. Es algo que viene en nuestra ayuda para el progreso de nuestro espíritu.

Fermín Hernández Hernández

©2015, Amor, paz y caridad

 

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“Cuando estás inspirado por un gran propósito, por algún proyecto extraordinario, tus pensamientos rompen con sus ataduras. Fuerzas dormidas, facultades y talentos se despiertan y descubres que eres una persona mucho mejor de lo que nunca soñaste.”

Patanjali

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