Extraterrestres

¿A QUE VIENEN?

A todos nos llama la atención el tema que nos ocupa,  a todos nos surgen multitud de preguntas, es lógico y totalmente razonable, queremos saber y queremos dilucidar muchas interrogaciones.

De entre las muchas preguntas que se nos suscitan, se encuentra esta, ¿A qué vienen?

 Es una pregunta muy sencilla, y tiene también una respuesta muy sencilla: están aquí para ayudar.

 No hemos de olvidar que el motivo por el cual los extraterrestres están entre nosotros desde hace cientos o miles de años, obedece a un principio espiritual, y no a planteamientos materiales. Debemos descartar rotundamente todos los planteamientos que puedan indicar que los extraterrestres puedan venir por motivos egoístas o buscando su propio beneficio, usando a nuestro planeta como laboratorio, para explotar sus recursos o a nuestra propia raza y otras muchas ideas que puedan estar en el aire, pero que solo responden a conjeturas y fines materialistas, nada más lejos de la realidad.

Ampliación de dos zonas del cuadro de arriba donde se pueden ver algo muy parecido a dos naves extraterrestres.

Ampliación de dos zonas del cuadro de arriba donde se pueden ver algo muy parecido a dos naves voladoras.

 Si descartamos los argumentos puramente materiales, y dejamos a un lado la fantasía y la ilusión, podremos empezar a comprender otras muchas cosas, de lo contrario nos perderemos en un mar de conjeturas e ideas descabelladas.

 Tal como dice Krishnamurti, en su pequeña y primera obra, “A los pies del Maestro”, hay dos clases de seres: los sabios y los ignorantes… Lo realmente importante es que los hombres conozcan el Plan Divino. Porque el Plan Divino es la evolución.

 Es así de simple pero, qué distinto es tener un mínimo de conocimientos espirituales, básicos, comprender que somos seres en un continuo proceso de evolución, que estamos aquí para seguir aprendiendo, que somos parte de la creación, la parte más protagonista, porque somos espíritus llamados a adquirir la perfección. Y como consecuencia comprender también que no estamos solos, y que no somos los únicos seres de la creación. No somos los últimos ni los primeros, tan sólo unos más, porque Dios no cesa de crear, y hay muchos hermanos creados antes que nosotros, que ya alcanzaron grados de evolución angélicos, y por contra hermanos que están empezando ahora su evolución en mundos primarios.

 Por lo cual debemos empezar por ahí, comenzar a pensar desde un punto de vista y una lógica razonada y espiritualista, de ese modo las expectativas y las explicaciones a muchos interrogantes pasan de ser incomprensibles, o misterios imposibles de descifrar, a tener respuestas fáciles y simples.

Los extraterrestres vienen para ayudar, vienen a contribuir al progreso y evolución de nuestra humanidad. Según el grado de adelanto y de necesidad que el planeta ha tenido a lo largo de su historia, así ha sido la ayuda que nos han prestado. Respetando siempre por supuesto nuestro libre albedrío, y no violando ninguna de las leyes universales que rigen nuestros destinos.

Solo con hacer acto de presencia, como lo han estado haciendo en las últimas décadas, algo que es un hecho consumado y reconocido públicamente por diferentes gobiernos distribuidos en diferentes zonas de nuestro mundo; ya nos están ayudando a abrir nuestra mente, para prepararnos hacia nuevos y más amplios planteamientos, haciéndonos comprender la grandeza y majestuosidad de lo infinito del universo.

 Solo este hecho, a todos aquellos que admitimos y comulgamos con las doctrinas espiritualistas, nos confirma de una manera categórica muchos de los conocimientos que solo tenemos en teoría. ¿Cómo demostrar la pluralidad de mundos habitados?  Nada mejor que con la presencia física de seres de otros mundos en La Tierra. Luego las doctrinas espiritualistas, que defienden las leyes de evolución, causa y efecto y reencarnación, tienen en los extraterrestres un aliado de excepción porque ellos son la prueba patente y manifiesta de que existe esa ley de evolución y esa pluralidad de mundos habitados.

 ¿A qué más vienen? A colaborar con los hermanos espirituales, en la limpieza y acondicionamiento de nuestro mundo, en aras de prepararlo lo mejor posible para la nueva etapa de mundo regeneración que está a punto de comenzar.

 En efecto, La Tierra como bien sabemos ya, está en un proceso de cambio muy importante. Es quizás el cambio más transcendental que puede darse en un planeta, por todo lo que ello supone. Dejar un mundo de expiación y prueba representa para un espíritu el cierre de una fase difícil, de sufrimientos y expiaciones, incertidumbres, caídas, errores, y más caídas, en un ambiente que para muchos es un freno para su progreso.

 Un mundo de regeneración es ya una fase en la que los espíritus que allí conviven han alcanzado un mínimo de evolución, sintiendo internamente el deseo de progreso espiritual, y en el que ciertos defectos y comodidades ya no tienen cabida, por lo tanto es un salto cualitativo en el que se produce un despegue rotundo de muchos lazos materiales que interrumpían y entorpecían el trabajo espiritual.

 De esos mundos de regeneración vienen los espíritus que nos visitan, sabedores de lo que cuesta salir de los mismos. Cumplen así con la Ley de Fraternidad Universal, en la que los que están más adelantados dan la mano a los que están por debajo, y se sienten satisfechos de poder colaborar en este proceso. Son fieles servidores que cumplen un trabajo leal y de amor, y son parte del equipo de ayuda que nuestro Maestro Jesús tiene a sus órdenes para llevar a nuestro  mundo hacia su destino de paz y de felicidad, por medio del progreso y la superación de las imperfecciones.

 Aunque como seres encarnados, y con la escasa evolución que hemos adquirido hasta ahora no podemos siquiera imaginar el trabajo tan arduo y costoso que supone este hecho que se ha de realizar en las esferas espirituales. La gran selección de los espíritus que pueden o no, pasar a un mundo de regeneración, y dejar la parte espiritual de nuestro planeta con una limpieza acorde a un mundo de regeneración. Es mucho mayor el trabajo a realizar en el astral, del planeta, por la migración y restablecimiento en el plano espiritual, que en el propio planeta físicamente hablando. Pero como digo esto es algo que difícilmente desde nuestro análisis podemos imaginar y comprender.

 Por todo ello, no es de extrañar que en esa nueva etapa de progreso que vivirá  la tierra ya como mundo de regeneración tengamos necesidad de que estén a nuestro lado y nos ayuden al menos a establecer las nuevas bases para la convivencia  y otros muchos aspectos que será necesario adquirir.

 En otro orden de cosas, también es su misión evitar el que por nuestra parte pudiéramos hacer un daño irreversible a nuestro propio planeta. ¿De qué modo? Mediante el todavía colosal arsenal bélico y atómico que hemos desarrollado y fabricado. Hay material atómico acumulado por parte de las grandes potencias suficiente para destruir nuestro mundo no una, sino varias veces, y causar la práctica extinción de la vida en la tierra.

 Esto, aunque parezca impensable, es una realidad y podría darse el caso de que en un momento dado por decisiones tomadas en caliente un país pudiera atacar a otro y se desencadenara una guerra a esos niveles, lo cual sería como estamos viendo un completo desastre para nuestra humanidad.

 No estamos viviendo en la actualidad momentos de concordia y armonía entre los diferentes bloques o países de nuestro mundo, sino más bien al contrario. Parece que estemos más desunidos que nunca, por cuestiones de todo tipo, el caso es que estamos inmersos en un guerra de intereses comerciales, de enfrentamientos entre culturas y religiones, de crisis económicas; que ya no se circunscriben a uno o varios países sino que ello conlleva el contagio y traspaso a todos las demás.

 Yo diría que puede que estemos viviendo uno de los momentos más delicados por los que está atravesando nuestra historia, pese a los adelantos en todos los sentidos que hemos desarrollado, pero que a falta de una moral auténtica, nos sirve de muy poco.

Por todo ello la presencia extraterrestre en La Tierra está más que justificada, y ahora quizás más que nunca.

Estos hermanos con su sofisticada y avanzada tecnología, pueden en un momento en el que corra peligro la integridad del planeta, interrumpir las acciones que por nuestra parte pudiéramos emprender. En este sentido, podemos estar sumamente tranquilos, no somos dueños de nuestro planeta, se nos ha prestado para progresar, por lo tanto no somos quienes para destruirlo.

Vemos pues que tanto por motivos de índole material, como por aspectos de carácter espiritual se hace necesaria la presencia de los hermanos extraterrestres en La Tierra, presencia ésta que probablemente se irá incrementado en un momento dado, como consecuencia de acontecimientos extraordinarios que pueden estár por venir.

Esto es solo un esbozo que, desde mi ignorancia y escaso conocimiento espiritual empiezo a vislumbrar, pero lógicamente los hermanos extraterrestres seguro que estarán haciendo muchas más cosas, aunque nosotros las ignoremos y desconozcamos.

 

Fermín Hernández Hernández

©2015, Amor,paz y caridad

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