Convivencia

UNA CONVIVENCIA ESPIRITA

El pasado domingo 3 de Abril tuvo lugar en Muro de Alcoy, una alegre convivencia, donde nos reunimos cerca de cien personas para participar conjuntamente de un agradable encuentro de fraternidad, entendimiento y afecto mutuo. Venidos desde distintas ciudades del Levante, varios grupos, asociaciones y centros espíritas; además de otras personas asistentes a título individual, disfrutamos de una jornada espléndida en todos los sentidos.

palabras        m-luisa

Otros encuentros anteriores, y especialmente las Jornadas del Mediterráneo que se celebran anualmente en el mes de Marzo, dieron nuevamente plataforma a este nuevo encuentro donde el sentido principal del mismo era precisamente convivir, relacionarse, intercambiar puntos de vista, estrechar vínculos, afectos y lazos de entendimiento en un ambiente desenfadado y alegre, de absoluta tolerancia y participación.

Tanto es así que nadie fue responsable único de la ejecución del evento; antes al contrario, cada asociación se hizo responsable de aquella parte de la organización que le correspondía y cada cual cumplió con su cometido de forma eficaz, loable, dando ejemplo de responsabilidad y saber estar. Si a esto añadimos el ambiente de franca camaradería, amistad y alegría con que se desarrolló toda la jornada, comprobaremos con qué fuerza todos regresamos a casa habiendo experimentado unos momentos fraternos de franca camaradería y entusiasmo personal y colectivo.

colabora        jovenes

Para finalizar, después de una excelente comida y tertulia, fueron interviniendo aquellos que así lo desearon expresando sus impresiones y emociones sobre aquello que estábamos viviendo; cerrándose el acto con unas poesías preparadas al efecto así como unos pequeños recuerdos fotográficos de las últimas Jornadas del Mediterráneo.

Una vez más, con estos encuentros fraternos y de intensa relación, se puso en evidencia la fortaleza de la filosofía kardeciana y de una de sus máximas: “Espíritas, amaros e instruiros”. Es preciso conocerse para amarse; y la fuerza de una doctrina viene de la comunión, no sólo de las ideas, sino de los afectos mutuos, que propician la realización de grandes proyectos basados en la confianza de unos con otros debido al entendimiento entre todos.

Sigamos pues propiciando estas convivencias fraternas, en la seguridad de que los grandes beneficiados de estos encuentros somos, ademas de aquellos que participamos, la doctrina que a todos nos hermana y cuya base principal es el amor al prójimo que predicó el maestro Jesús.

Redacción

©2016, Amor Paz y Caridad

“Reconoceréis a mis discípulos porque se aman los unos a los otros”

Jesús de Nazareth

Anteriores Artículos

SER RAZONABLES

Siguientes Artículos

MANIFESTACIONES PARAPSIQUICAS

Sin Comentarios

Deja tu opinión