Educación Mediumnica

LOS FLUIDOS

El artículo del pasado mes nos indicaba que en el proceso de comunicación mediúmnica intervenía un elemento importantísimo que facilitaba esta comunicación.

 Nos referimos al vehículo transmisor de esta interrelación entre desencarnados y encarnados y que no es otro que el fluido tanto del espíritu comunicante como del médium.

 ¿Qué es y en qué consiste este fluido? Los fluidos son parte consustancial de todas las formas y seres materiales y espirituales que existen en el Universo; todos los fluidos derivan de una fuenteúnica creada por Dios y que denominamos como F.C.U. (“Fluido Cósmico Universal”).

 Este fluido primigenio es el elemento primordial para la formación de la materia tal y como la conocemos, bajo distintas formas. Igualmente este fluido está en la base de la constitución de la materia invisible, que dá “materialidad” al mundo espiritual.

Todos los fluidos en sus diversas categorías y calidades, son modificaciones más o menos pronunciadas del F.C.U., que es el elemento básico de la formación del Universo. Hay que matizar que este fluido no es la fuente de la inteligencia, pues esta se encuentra en el principio espiritual (Dios).

Así pues, el propio periespíritu está formado por F.C.U. modificado, y es variable en su mayor o menor condensación, lo que le otorga propiedades especiales para actuar sobre la materia. Es el intermediario entre el espíritu propiamente dicho y el cuerpo físico, formándose de esta manera el hombre compuesto de Espíritu, Periespíritu y Cuerpo Físico.

En función de la evolución espiritual del ser, los fluidos del mismo se van modificando; así pues, los espíritus más evolucionados poseen fluidos ligeros y sutiles, mientras que los más atrasados tienen fluidos groseros y densos que incluso en el momento de la desencarnación les impiden ascender espiritualmente a planos más elevados. Esta circunstancia se da por igual en los espíritus encarnados y desencarnados.

¿Cómo pueden actuar los fluidos sobre la materia?. La voluntad del espíritu es el detonante que permite una acción mecánica acentuada sobre el periespíritu y sobre los fluidos, de acuerdo con la intensidad con que ésta sea proyectada y mantenida. Ocurre igual que con la fuerza del pensamiento. Muchos espíritus de naturaleza inferior producen multitud de fenómenos sobre la materia debido a este mecanismo, no obstante la mayoría de ellos los realizan sin comprender la mecánica del fenómeno.

Fenómenos físicos espontáneos como los golpes, transporte y desaparición de objetos, etc…, los producen estos espíritus de baja condición para llamar la atención de las personas, por la necesidad de comunicarse con ellas, para asustarlas o para atormentarlas.

 Sea como fuera, lo cierto y verdad es que el mecanismo que permite la aparición del fenómeno es la acción de la voluntad del espíritu desencarnado sobre los fluidos y el periespíritu de los encarnados.

 Continuando con el tema de cómo actúan y especificando con detalle esta circunstancia podemos explicar que, para actuar sobre un objeto inanimado, el espíritu desencarnado combina su fluido periespiritual con el fluido que escapa del médium; satura los espacios interatómicos e intermoleculares de la materia y con la fuerza del pensamiento le otorga el movimiento que desea.

Hay pues una continuidad perfecta entre la mente del espíritu con el objeto que desea mover, a través de los elementos intermediarios de la naturaleza fluídica (semi-material), el periespíritu y los fluidos.

 Debido a que los espíritus más atrasados vibran en zonas más próximas a la tierra y tienen intenciones materiales, poseen fluidos más groseros y materiales que les facilitan la acción sobre la materia y la realización de fenómenos mediúmnicos físicos con mayor facilidad. Un espíritu elevado tiene más difícil actuar sobre la materia directamente, ya que en su constitución espiritual sus fluidos son más sutiles y menos densos y por ello no pueden actuar con tanta facilidad sobre la materia.

No obstante, cuando quieren hacerlo, se valen de espíritus más atrasados para que lo hagan por ellos, dirigiéndoles hacia el objetivo que pretenden conseguir.

Lógicamente, cualquier tipo de manifestación física se ve potenciada y facilitada si el espíritu que la produce tiene la facilidad de aprovechar del médium sus fluidos periespirituales.

 El mismo ectoplasma no es otra cosa que una de las muchas categorías de fluidos espirituales, que reúnen como aspecto diferenciador el poseer parte psíquica y parte material, lo que permite al espíritu que actúa sobre él la obtención de fenómenos de transfiguración y otros, que tanto asombran a las personas y que, no son más, que uno de los muchos fenómenos explicables dentro de este campo.

No se trata pues de truco de feria, ni de alucinaciones colectivas ni de milagros de ningún tipo. Únicamente es preciso estudiar y conocer los mecanismos que se producen dentro del campo de la mediumnidad y nos daremos cuenta que estamos ante fenómenos naturales y lógicos que pueden ser perfectamente explicados mediante el estudio y la comprensión de las leyes que rigen el proceso evolutivo del ser.

 El campo del estudio de los fluidos es tan amplio y abarca tantas áreas que seria innecesario proseguir con él en posteriores artículos, ya que no es el objeto de esta sección. Baste con las nociones generales que hemos explicado para tener una mayor idea sobre el mismo y poder comprender, cuando abordemos temas de gran importancia dentro de la actuación de la mediumnidad y los mecanismos que la puedan afectar.

 Es pues necesario tomar conciencia de la necesidad de estudio y comprensión que todos tenemos dentro de este campo, a fin de ampliar nuestros conocimientos dia a día para ofrecer mejor nuestra ayuda a todos aquellos que la necesitan realmente.

 Antonio Lledó

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 El vencimiento de una dificultad aminora las que después se presentan en nuestro camino y nos es mucho más fácil vencerlas. HORACIO

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