Educación Mediumnica

EVOLUCIÓN MEDIÚMNICA

Hoy más que nunca, cuando los avances de la ciencia desbordan casi diariamente nuestra comprensión y capacidad para adaptamos a los cambios que se producen en la sociedad, se hace más preciso adoptar ante la vida una actitud de superación constante y de análisis, a fin de aceptar todo aquello que, sirviendo para el progreso del hombre, pueda permitirnos avanzar en nuestras tareas cotidianas.

Pues bien, al igual debe ocurrir en el campo de la mediumnidad. Hemos de destacar que, aquel médium que no intenta aprender cada día y que se encierra de forma tradicional y retrógrada en sus conocimientos sin intentar ampliarlos, se estanca y se fanatiza. Y esto lo afirmamos porque al igual ocurre en el campo de la ciencias, las artes, la investigación o la filosofía. La mediumnidad no es sólo una responsabilidad temporal sino que implica igualmente una filosofía de vida y un constante deseo de mejorar y de avanzar en el camino evolutivo.

Si la mediumnidad se encuentra abierta a lo nuevo, a todo aquel conocimiento que le pueda servir para mejorar aquello que realiza, o aquel otro conocimiento que le sirva para comprender mejor su facultad y lo que ésta conlleva; podemos decir que estamos avanzando a pasos de gigante en el desarrollo de nuestra facultad y por ende en el progreso de nuestro espíritu.

A modo de ejemplo citaremos dos casos que son de amplia repercusión en el campo de la mediúmnidad y que no están generalmente aceptados por la mayoría de las facultades pero no obstante son hechos reales que conlleva el estudio, el avance y el desarrollo de las propias mediumnidades. Al igual que en los avances de la materia, el mundo espiritual tiene de forma resolutiva instrumentos para hacer avanzar a las facultades en función de las necesidades de progreso de éstas o del mundo en el que se encuentran.

Es por ello que, un concepto como la evolución de la mediúmnidad de incorporación para el adoctrinamiento de espíritus oscurecidos del que ya hablamos en su día, no está comúnmente aceptado por todas aquellas facultades que realizan este trabajo. No obstante, aquellos grupos donde se profundiza en el desarrollo mediúmnico, ya han podido comprobar que la evolución de este tipo de facultad es un hecho comprobado y comprobable. Y además, han podido experimentar las enormes ventajas que supone realizar estos trabajos mediúmnicos con mediumnidades de incorporación preparadas que ya están trabajando de esta forma; con innumerables ventajas para el espíritu sufriente, para los encarnados y para las entidades desencarnadas que ayudan a este trabajo.

Ante este primer ejemplo comprobamos con facilidad la predisposición de muchas facultades a aceptar esta nueva fórmula de trabajo mediúmnico; no obstante también existen reticencias e incluso rechazo por parte de otras facultades que no quieren avanzar en el desarrollo de su facultad, que prefieren trabajar como lo han hecho siempre, en su núcleo reducido, con los inconvenientes que esto les pueda representar, pero siendo a su vez el centro de atención de este trabajo.

Esta evolución de la facultad de incorporación elimina de raíz el problema del personalismo y la vanidad del médium, ya que al no poder ser protagonista como antaño, su ego personal no tiende a destacar. Esto, que lejos de ser un problema es una ventaja para el médium, algunas facultades no lo admiten y prefieren seguir trabajando como antaño.

Con este ejemplo comprobamos qué fácil es aferrarse a nuestras propias tradiciones o costumbres sin querer ni siquiera estudiar la posibilidad de mejorar en nuestro trabajo. La mediumnidad evoluciona al igual que todo en la vida y si nosotros cerramos la puerta de la evolución a nuevas y mejores formas de trabajo estamos encerrándonos en nuestra propia ignorancia y estancamiento espiritual.

Un segundo ejemplo sería aquél que con frecuencia se les presenta a las facultades en las que, supuestamente, aparecen comunicando a través de su materia entidades que no son espirituales, que se dicen provenientes de otros planetas. Todos sabemos ya cómo trabajan las entidades negativas haciéndose pasar por entidades que no son reales, no obstante el conocimiento de la codificación nos hace comprender que existen pluralidad de mundos habitados y que incluso pueden llegar a comunicarse espiritualmente a través de una facultad. Es por ello que no debemos descartar esta posibilidad, pero sí analizar con cautela todo aquello que llega desde el plano espiritual.

En la evolución de nuestro trabajo mediúmnico, tan malo es pecar de escepticismo como de credulidad, ambas cosas son negativas para el médium y la mejor forma de combatirlas es con una mentalidad libre y razonada, analizando todo aquello que venga a nosotros con imparcialidad y a la luz de los conocimientos espirituales que nos harán discernir lo cierto de lo falso y lo real de lo imaginario.

Podemos comprobar pues lo importante que es para nosotros el estudio, el razonamiento, el sentido común y el comportamiento moral de la facultad; elementos todos necesarios para afrontar con éxito el trabajo mediúmnico. Si a todo ello le unimos la mentalidad de progreso constante que hemos de tener, y las ansias de aprender diariamente nos encontraremos con las bases necesarias que nunca nos permitirán quedamos atrasados en nuestro trabajo espiritual, potenciando de esta forma el trabajo de nuestra facultad al máximo y logrando con ello innumerables mejoras y beneficios de progreso para nuestro prójimo y nosotros mismos.

Antonio Lledó Flor

©2016, Amor paz y caridad

“El Espiritismo, marchando con el progreso, nunca se desbordará, pues si la ciencia le demuestra que está equivocado sobre un punto, se modificará sobre ese punto, y si una nueva verdad se revelara, la aceptaría.”

Allan Kardec – Codificador del Espiritismo

Anteriores Artículos

CRÓNICA DE LAS SEXTAS JORNADAS ESPÍRITAS DEL MEDITERRÁNEO

Siguientes Artículos

SED PERFECTOS

Sin Comentarios

Deja tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.