Educación Mediumnica

DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL

Una de las más importantes bases del conocimiento espiritual es aprender a discernir lo cierto de lo falso, lo correcto de lo incorrecto, en todo aquello que rodea y atañe al mundo espiritual y sus consecuencias.

Hoy en día el buen discernimiento espiritual en una facultad es algo no sólo necesario sino imprescindible; pues es mucha la ignorancia y las falsas interpretaciones al respecto de las facultades.

También existe mucha confusión en cuanto a las posibilidades reales de las facultades, a su funcionamiento, métodos y responsabilidades.  Debido a esto, muchas veces se confunden ideas y cuestiones radicalmente distintas las unas de las otras.

Un ejemplo de esto es el hecho de que muchas personas confundan las facultades y su auténtico cometido con otras prácticas que no tienen nada que ver con las mismas; como por ejemplo las distintas mancias (quiromancia, cartomancia, etc…), el tarot, la ouija y un largo etcétera.

Este ejemplo nos hace ver la gran importancia que tiene el conocimiento espiritual, a fin de desmitificar las prácticas adivinatorias de aquellas que no lo son, las auténticas facultades espirituales de otras que son propias de la mente (como la hipnosis, telepatía, etc…) Por ello desde aquí recomendamos el estudio sistemático de las obras de Kardec, y especialmente del Libro de los Médiums, donde aclararán ampliamente sus dudas. Pero si quieren empezar desde el principio, en esta misma revista encontrarán una guía rápida en el manual titulado (*)“La Mediumnidad” que pueden leer y descargar para un conocimiento previo.

Una persona instruida sabrá tratar este tema, divulgarlo con claridad y sencillez y sobre todo SABRÁ COMO ACLARAR LAS DUDAS DE LOS DEMÁS, EXPLICANDO AQUELLO QUE ES CORRECTO Y LO QUE NO LO ES.

La ignorancia y la confusión son la fuente de las malas interpretaciones de las personas que tienden a mezclar todo en un mismo saco, sin darse cuenta que, en conceptos tales como espiritismo y ouija hay tanta distancia como entre la física nuclear y la jardinería, por utilizar un símil.

Es pues muy importante saber discernir, a fin de aclarar las dudas y poder explicar con claridad aquellas cuestiones que, por mor de la ignorancia tienden a confundir a las personas, sin saber a ciencia cierta qué es lo que están interesados en aprender y lo que cada cosa representa de positivo o negativo para el ser humano.

Las personas instruidas, además del conocimiento espiritual que han adquirido, tienen a su favor la claridad de entendimiento que les concede su propia facultad cuando se hacen las cosas correctamente. Esta claridad de entendimiento se manifiesta con la sencillez y profundidad de las respuestas a las preguntas más enrevesadas.

La sencillez nunca estuvo reñida con el sentido trascendente de las cosas, es más, los grandes personajes espirituales que han pasado por la tierra usaron de la sencillez y de su claridad espiritual para que su mensaje fuera comprendido por todos.

Estos grandes personajes, a su vez, facultades esclarecidas, poseían conocimientos espirituales de altísimo nivel y profundidad, de ahí su mérito: saber sintetizar, concretar y explicar con CLARIDAD Y SENCILLEZ, todas las cuestiones espirituales por difíciles que parecieran en su tiempo. De esta forma corroboran lo que en anteriores artículos exponíamos: “con gran frecuencia, las comunicaciones de los espíritus elevados, lejos de ser ampulosas y enrevesadas son sencillas y clarificadoras, con un altísimo sentido de profundidad espiritual que nos hará meditar mucho tiempo y extraer grandes enseñanzas para nuestra vida”.

Así pues, en el discernimiento encontraremos también la forma más sencilla para saber salir de las situaciones difíciles, aquellas que no sepamos cómo afrontar por miedo a equivocarnos o a no actuar con la debida ecuanimidad o justicia. Y si el conocimiento se vuelve insuficiente ante decisiones difíciles que debamos tomar, precisaremos de  un código de actuación preciso, cierto y sin errores que nos ayudará a tomar la decisión correcta, y este no es otro que el incomparable código moral de las enseñanzas de Jesús.

Las facultades, que suelen moverse en el terreno resbaladizo de la influencia espiritual, han de ser conscientes de que las fuerzas negativas siempre están al acecho, y la mejor forma de alejarlas es no darles la oportunidad de acercarse, con un comportamiento moral intachable, que vaya siempre acompañado por amplios conocimientos espirituales que nos ayuden a discernir lo correcto de lo incorrecto, lo verdadero de lo falso, lo justo de lo injusto.

Sólo de esta forma alcanzaremos la seguridad y la fortaleza interior que nos reportarán grandes beneficios espirituales para el día de mañana.

Antonio Lledó Flor

©2015, Amor, paz y caridad

(*) Puede descargarlo haciendo click en: “La Mediumnidad”

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