NOS HIZO HOMBRE Y MUJER…

0
84
Nos hizo hombre y mujer...

Nos hizo hombre y mujer…

Este mes empezamos una nueva sección en la que repasaremos cuál es el papel de la mujer en sus diversas vertientes dentro de la sociedad. En estos tiempos tan convulsos es fácil confundir la verdadera función de la mujer dentro del engranaje social en el que hoy nos encontramos. Empezaremos reflexionando por qué eligió únicamente dos sexos para crear la humanidad. ¿Por qué Dios ha hecho al ser humano como varón y mujer?

…Y Dios vio que era buena toda la creación realizada por Él, creando al hombre para que mandara sobre ella, y creó al hombre a su imagen, y los creó macho y hembra. Dios formó, pues, al hombre del lodo de la tierra y a la mujer de una costilla del hombre (Gn.1:26-27).

La mujer formada de una costilla de Adán es una alegoría, aparentemente pueril si se la toma al pie de la letra, aunque profunda en cuanto al sentido. Tiene por finalidad mostrar que la mujer es de la misma naturaleza que el hombre y, por consiguiente, es igual a este ante Dios, y no una criatura aparte, hecha para ser sojuzgada y tratada como un ilota. Al considerarla salida de la propia carne del hombre, la imagen de igualdad es más significativa que si hubiera sido formada por separado del mismo lodo. Equivale a decirle al hombre que ella es su igual y no su esclava, que él debe amarla como a una parte de sí mismo (La Génesis, Cap. XII, ítem 11).

Desde el principio de la creación Dios formó dos humanos iguales pero distintos. ¿Y por qué quiso Dios que el ser humano se expresase de dos modos distintos y complementarios? Para que se apoyaran en sus características diferentes. Esto significa que, aunque el comportamiento de ambos pueda ser igual, la forma de entender la vida es distinta, por lo que se complementan y la mujer ayuda al hombre en sus carencias, al igual que el hombre ayuda a la mujer en las suyas. Por lo cual están destinados a vivir el uno para el otro, solidariamente. Tienen la misma naturaleza, pero la manifiestan de modos distintos y recíprocos.

En el Libro de los Espíritus podemos leer:

  1. ¿Tienen sexo los Espíritus?

 – No, en el sentido en que vosotros lo entendéis, por cuanto los sexos dependen del organismo. Hay entre ellos amor y simpatía, pero basados en la afinidad de sentimientos.

La sexualidad humana, en cambio, significa una indudable predisposición hacia el otro. Y se manifiesta en las relaciones que se establecen entre los hombres y mujeres, dando sentido a la vida del ser humano. Hemos sido creados para dar y recibir Amor. Y ese amor también difiere en la forma en que se da: el varón se muestra hacia el exterior, hacia fuera, siendo su mundo el social, mientras que la mujer se descubre a los demás hacia dentro, siendo su mundo el familiar, por lo que es mucho más profundo y se basa en la aceptación. Por lo tanto, la manera femenina de darse es diferente a la del varón y a la vez complementaria, pues cobija al varón en su amor.

822. Dado que los hombres son iguales ante la ley de Dios, ¿deben serlo también ante la ley de los hombres? (Libro de los Espíritus).

“Es el primer principio de la justicia: no hagáis a los otros lo que no querríais que os hicieran”.

[822a]   – Según esto, para que una legislación sea perfectamente justa, ¿debe consagrar la igualdad de derechos del hombre y la mujer?

“De derechos, sí. De funciones, no. Es necesario que cada uno tenga un lugar determinado. Ocúpese el hombre de lo exterior y la mujer de lo interior, cada cual según sus aptitudes. La ley humana, para ser equitativa, debe consagrar la igualdad de derechos del hombre y la mujer. Todo privilegio concedido a uno solamente, es contrario a la justicia. La emancipación de la mujer es acorde al progreso de la civilización.  Su esclavitud va a la par de la barbarie. Por otra parte, los sexos solo existen en la organización física. Dado que los Espíritus pueden adoptar uno u otro sexo, no hay diferencia entre ellos en ese aspecto y, por consiguiente, deben gozar de los mismos derechos”.

  1. Cuando se es Espíritu ¿se prefiere encarnar en el cuerpo de un hombre o en el de una mujer? (Libro de los Espíritus).

 – Esto importa poco al Espíritu. Depende de las pruebas por las que tenga que pasar.

Los Espíritus encarnan en hombres o mujeres, pues no poseen sexo. Como deben progresar en todos sentidos, cada sexo, así como cada posición social, les ofrece pruebas y deberes particulares y la ocasión de cosechar experiencias. El que hubiera sido siempre hombre solo sabría lo que saben los hombres.

Sabemos que los espíritus no tienen sexo, Dios los crea sencillos e ignorantes, y para llegar a ser perfectos tienen que progresar en todo, por lo que encarnar en uno u otro género les permite pasar por pruebas y deberes que son concretos y particulares de cada sexo. Todo ello les ayuda a perfeccionarse y esto se consigue con la asimilación de las pruebas que se van viviendo en las sucesivas encarnaciones; creados con las mismas cualidades para trabajar, aprender, estudiar, desarrollar, perfeccionarse y progresar tanto en inteligencia como en sentimientos. Puesto que si siempre se naciera en un sexo de los dos, se desconocería toda la riqueza de experiencias y sabiduría que podría proporcionar el otro sexo. Esto supondría no llegar nunca a la perfección.

Desde el principio de los tiempos, el hombre necesitó desarrollar la fuerza y el vigor para dominar el ambiente hostil que le rodeaba, por lo que tuvo que desarrollar la inteligencia para poder sacar los recursos necesarios que le permitieran sobrevivir y, en consecuencia, mantener y proteger a los suyos. El desarrollo de la inteligencia colaboró en el surgimiento de la razón, y esta es la que siempre nos acompañará para distinguir lo que está bien de lo que está mal.

Las diferencias sexuales comprenden puntos fuertes y débiles que se han manifestado de diversas formas a lo largo de la Historia. La superioridad de la fuerza física ha provocado con frecuencia la prepotencia del varón y la infravaloración de la mujer.

Durante las primeras encarnaciones como mujer vive las experiencias iniciales teniendo una materia para albergar la creación de la vida; con el instinto de conservación que le proporciona la maternidad evita que la nueva vida que trae al mundo se frustre, lo que le permite ir desarrollando en su interior el sentimiento del amor y todos los valores que conlleva: fortaleza, ternura, comprensión, intuición… Por tanto, el encarnar como mujer la predispone al desarrollo de determinadas cualidades relacionadas con la generación de vida, de protección y conservación; le permite crecer a través del sentimiento.

En el Libro de los Espíritus encontramos respuesta a las diferencias existentes entre hombre y mujer.

  1. ¿Con qué objetivo la mujer es físicamente más débil que el hombre?

“Para asignarle funciones particulares. El hombre es para los trabajos rudos, porque es más fuerte. La mujer, para los trabajos delicados. Y ambos lo son para ayudarse mutuamente a superar las pruebas de una vida llena de amarguras”.

También en las obras de Chico Xavier nos encontramos con lo siguiente:

“…sabemos que la feminidad y la masculinidad constituyen características de las almas acentuadamente pasivas o francamente activas. Comprendemos, de esta manera, que en la variación de nuestras experiencias, adquirimos, gradualmente, cualidades divinas, como son la voluntad y la ternura, la fortaleza y la humildad, el poder y la delicadeza, la inteligencia y el sentimiento, la iniciativa y la intuición, la sabiduría y el amor, hasta que logremos el supremo equilibrio en Dios”. (En el Mundo Mayor, André Luiz, Francisco Cândido Xavier, Capítulo 11: Sexo).

El ir desarrollando todos esos valores marca la diferencia entre la sexualidad del hombre y de la mujer, pero no solo en el plano físico, sino sobre todo en el psicológico, capacitándolos de forma especial para la ejecución de variados trabajos en la vida familiar y social que los condiciona por lo que son; de manifestarse, de comunicarse con los que le rodean, de sentir y vivir el amor. Si fueran iguales en todo perderían su singularidad y el verdadero sentido complementario de uno para con el otro.

 El mes que viene seguiremos analizando este tema de permanente actualidad.

Nos hizo hombre y mujer…por: Gloria Quel

© 2019 Amor, Paz y Caridad

 

Continua en: Nos hizo hombre y mujer II

 

Publicidad solidaria gratuita