Mediumnidad

MEDIUMNIDAD NATURAL 

 
 
 
  La mediumnidad no se presenta de igual forma en todos los casos, varia según los condicionantes y circunstancias que presenta él espíritu encarnado. Hay personas que manifiestan cualidades mediúmnicas desde su infancia, las cuales se van desarrollando
paulatinamente sin sobresaltos. Hay otros casos en que irrumpe violentamente, causando trastornos y molestias posteriormente. Hay quienes solo sufren pequeños mareos o molestias sin importancia mayor. 
 
  El tiempo de desarrollo de una mediumnidad también varía en cada caso. Hay quienes sin apercibirse de ello llega un momento en que conocen que tienen una mediumnidad dispuesta para ejercerla y por contra, quienes la tienen en vía de desarrollo largo tiempo y no llega la hora en que concluye este desarrollo para poder ejercerla. Todos estos casos tienen una explicación clara y concreta que podemos definir. 
 
  Existen tres grandes grupos bien diferenciados dentro de la mediumnidad, que son los siguientes: 
 
– Mediumnidad natural. 
 
– Mediumnidad de prueba o voluntaria. 
 
– Mediumnidad impuesta. 
 
 Cada una de ellas puede presentar síntomas y características distintos. 
 
  La mediumnidad natural viene por sí sola. No presenta ningún síntoma brusco o violento. La persona no sufre molestias ni ningún otro tipo de trastorno debido a que es una facultad que este espíritu ya trae consigo como fruto de la evolución que ha conseguido. En muchos casos, estas personas ya de niños comienzan a tener los primeros indicios de dicha mediumnidad, que ya trae desarrollada como parte intengrante de sus características psíquicas y espirituales. No obstante, el protector que viene acompañándole mantendrá cerrada hasta el momento justo dicha mediumnidad, a la cual le dará paso en el momento en que deba comenzar su labor, será entonces cuando comience a trabajar con ella sin necesidad de más preparación anterior. 
 
  Cabe mencionar también las características que definen a las personas que vienen con este tipo de facultades, pues reúnen una serie de cualidades morales notorias. Son personas que manifiestan una espiritualidad muy por encima de lo normal en nuestra humanidad. En su comportamiento se destacan principalmente por su humildad, sencillez, altruismo y por la gran capacidad de trabajo que desempeñan. No alardean de sus facultades, sino todo lo contrario, prefieren pasar desapercibidos, son capaces de incentivar en muchísimas personas las inquietudes espirituales, orientarlas e impulsarlas hacia grandes realizaciones, creando grandes movimientos espiritualistas de vanguardia. 
 
  Son en su mayoría personas que tienen un conocimiento directo e intuitivo de muchas materias, que vienen además amparadas por hermanos protectores de gran elevación, sin embargo, no desechan el estudio, sino que gustan de intruirse para una mayor claridad y preparación en pro de realizar su labor lo mejor posible. 
 
  Devoción hacia su misión son quizás las palabras que mejor definen las características de este tipo de facultades. Esta misión la reciben con agrado pues siempre se hallan en perfectas condiciones morales y materiales y, por tanto, libres de impedimentos y entorpecimientos para llevar a cabo su labor. 
 
  Como es lógico pensar Jesús, Buda y tantos otros personajes de la historia, unos más conocidos y otros menos, poseían este tipo de facultades naturales, por ello realizaron la obra y los prodigios que todos conocemos y que las grandes multitudes no acertaban a comprender en toda su amplitud. 
 
  De aquí se deriva que este tipo de personas vengan a realizar misiones especiales, más en beneficio de la humanidad que en el suyo propio. Encarnan voluntariamente para ayudar a los demás, son vidas de sacrificio que, como antorchas de luz nos iluminan el camino a seguir con sus ejemplos, sus enseñanzas y con la forma en que ponen en práctica sus facultades espirituales, que son siempre un canal limpio y claro para realizar el contacto con el plano espiritual. 
 
  Otra de las características de este tipo de facultades lo constituye el hecho de que en torno a ellas encarna un gran número de personas que traen también una misión espiritual a cumplir, y pidieron encarnar cerca del amparo de una facultad natural para servirse de ella como apoyo y ayuda. De este modo estas personas logran encaminarse adecuadamente y salvar los obstáculos que lejos de la ayuda de una facultad natural les sería más difícil de sortear. 
 
  Como podemos observar las facultades naturales son distintas de los otros dos grandes grupos, que ya veremos en próximos artículos. La ayuda que prestan es invalorable tanto por sus facultades que ponen en servicio de los demás, como por la guía que representan para todos aquellos que vamos en busca de la luz y muchas veces no sabemos donde asirnos. 
 
F. H. H.
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