Educación Mediumnica

LOS ORIGENES

Posteriormente al detalle y especificación de las clasificaciones tipológicas de la mediumnidad atendiendo a sus características  (como ya vimos en meses anteriores), es preciso realizar una distinción esencial dentro de las facultades. Distinción que atiende al origen principal de la facultad y a su misión concreta y particular en la tierra.

Todos sabemos ya que las mediumnidades son facultades espirituales que Dios concede a los hombres para que les sirvan de progreso espiritual. Este progreso puede realizarse de distintas maneras pero solamente una es la forma de conseguirlo, llevando el ejercicio de la facultad con altruismo, honestidad y conocimiento de causa.

Las facultades se conceden porque existen necesidades de progreso en los espíritus que las solicitan, o bien porque deben deudas del pasado o porque se comprometen a ayudar a los que les rodean. Sea como fuera, y en el mejor de los casos, toda facultad no debe suponer nunca la creencia de que se trata de un privilegio divino, sino en el mejor de los casos que la ha pedido libre y voluntariamente para progresar.

En base a estas ideas se pueden establecer tres grandes grupos que responden al planteamiento original pre-encarnatorio de toda facultad o mediumnidad. El primero de los grupos es el que afecta a las denominadas facultades IMPUESTAS. Estas son aquellas mediumnidades que están seriamente endeudadas por sus errores del pasado, y que lejos de arrepentirse de ello y querer saldarlos, se rebelan contra ello. De aquí que antes de encarnar no pidan una facultad para su progreso ya que en su ánimo no está contemplada esta circunstancia. No obstante, por determinadas circunstancias, las leyes que rigen el progreso de los espíritus otorgan a estos una facultad para que vayan pagando parte de lo que deben si hacen las cosas correctamente.

Es una buena oportunidad que Dios concede si se aprovecha bien; no obstante, la mayoría de las facultades impuestas vienen precedidas de numerosos problemas, ya que el individuo se rebela contra la posibilidad de tenerlas.

La mayoría de las veces desean que le quiten esa facultad, sin darse cuenta de que no conseguirán librarse de los problemas en esa existencia, puesto que es una prueba que le han puesto para progresar. En la mayoría de las facultades IMPUESTAS, la aparición de la misma ocasiona múltiples quebraderos de cabeza a la persona que la posee y a sus familiares.

Al rebelarse y no aceptar la facultad, los espíritus de baja condición tienen abierta la puerta para influenciar a esa materia y entonces le ocasionan graves problemas, que incluso llevan a las personas a estados depresivos y esquizofrénicos graves.

Cambios espontáneos de humor, irritabilidad, ira, depresiones agudas, síntomas esquizoides, locura temporal, etc…, son algunos de los síntomas graves que les acontecen a algunas de las facultades impuestas que vienen a la Tierra con el propósitode progresar. Como bien explica la palabra, las leyes que rigen el progreso espiritual imponen a estos espíritus estas facultades para que se sensibilicen sus conciencias y se hagan conscientes de la existencia de un mundo espiritual que les pedirá cuentas sobre sus actos el día de mañana.

Es por tanto una ayuda para el progreso del espíritu endeudado, es pues un acto más de la misericordia divina que permite al espíritu salir de la ciénaga de sus propios errores acumulados existencia tras existencia.

El segundo de los grupos es el denominado de las facultades VOLUNTARIAS. Se trata de aquellas que han comprendido antes de encarnar la necesidad espiritual que tienen de progresar espiritualmente y saldar deudas del pasado, y por ello piden a Dios la concesión de la facultad para pagar lo que deben de atrás más rápidamente y al mismo tiempo progresar con la entrega a los demás a través de la facultad.

Este tipo de facultades son de espíritus ya reconocidos que han comprendido mínimamente la evolución y el camino espiritual del hombre, y saben que necesitan urgentemente progresar para avanzar en su camino evolutivo, de ahí que acepten su facultad sin tantos problemas como las IMPUESTAS, y de ahí que también estén más sensibilizados a las cuestiones espirituales, lo que les facilita el camino para el ejercicio de la facultad de manera más correcta.

Las facultades VOLUNTARIAS, saben de sus limitaciones y de sus errores antes de encarnar, por ello piden la facultad, porque ven en ello una labor grandiosa de ayuda al prójimo y a sí mismos en su propia regeneración moral. En muchas ocasiones algunas de las facultades VOLUNTARIAS, lo son porque con anterioridad han sido facultades IMPUESTAS, y después de una experiencia propicia en la Tierra han pasado al mundo espiritual y han comprendido la gran oportunidad que se les concedió con la facultad, por ello en la siguiente existencia piden ya voluntariamente la facultad a fin de seguir avanzando en el camino de la evolución.

El último de los grupos o clases que podemos establecer en las facultades es el de las facultades NATURALES, o de ayuda, son aquellas que no tienen su origen en deudas significativas que pagar, puesto que son espíritus muy evolucionados los que traen estas facultades para ayudar en el progreso de la humanidad. En base a su propio desarrollo espiritual, las facultades espirituales son inherentes a su estado, de ahí que no sufran ningún tipo de experiencia desagradable con la aparición y desarrollo de las mismas. Estas afloran con total naturalidad, como una expresión más de la  grandeza y perfección de esos espíritus. Son ya consustanciales a ellos mismos y vienen con su nacimiento, y son facultades de ayuda, entrega, sacrificio entero por la humanidad o una determinada colectividad.

Se trata en este caso de herramientas poderosas que ayudan a los que las poseen a cumplir su misión en la tierra, dejando testimonio no sólo de su capacidad como mensajeros de lo Alto, sino del poder que el espíritu puro tiene sobre la materia y las leyes físicas. Leyes que nunca se contravienen, pero que, en la ignorancia del funcionamiento del mundo espiritual y de las capacidades mediúmnicas, aparecen como milagros o hechos sobrenaturales, algo que no existe y que no es más que el desconocimiento que se tiene sobre el funcionamiento del espíritu y su total compenetración con las leyes instauradas por Dios. La vida real es la del espíritu, y las leyes que rigen en el mundo espiritual son inmutables y eternas, creadas por la inteligencia suprema y causa primera de todas las cosas.

Ejemplos de facultades naturales hay muchas: Jesús de Nazaret, Buda, Confucio, San Francisco de Asís, Teresa de Avila, etc. Grandes hombres que obraron grandes prodigios, en base a las grandes misiones espirituales que trajeron a la Tierra, y que sólo a espíritus de su calibre, con facultades naturales y portentosas, se les permite el contacto directo con el plano espiritual más elevado,  para llevar a cabo con éxito sus presencias en la materia a fin de servir de paradigma de la presencia del mundo espiritual.

Antonio Lledó Flor

©2015 Amor,paz y caridad

Cada imperfección moral es una puerta abierta que brinda acceso a los malos Espíritus. Pero la que explotan ellos con mayor pericia es el orgullo, porque es éste el que menos nos confesamos a nosotros mismos.

“El Libro de los Médiums”. ALLAN KARDEC.

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