Aspectos Mediúmnicos

LA EVOLUCIÓN EN LAS MANIFESTACIONES MEDIÚMNICAS 2

Concluíamos el anterior artículo a propósito de la evolución en la mediumnidad con dos ideas fundamentales: “El pensamiento es el todo” y “el verdadero trabajo mediúmnico lo hacen los seres espirituales superiores”.

A partir de esas dos premisas resulta más fácil entender el papel secundario que realizan los encarnados respecto a las actividades mediúmnicas. Es decir, se trata de una aportación pero supeditada al amparo, dirección y supervisión de quienes dirigen  verdaderamente el trabajo espiritual. 

En algunos grupos, fruto de un trabajo colectivo durante años de auténtica fraternidad, con una verdadera sintonía mental y espiritual positiva entre todos sus componentes, se han podido constatar ciertos cambios en el modus operandi, propiciados por las entidades bienhechoras. De tal modo que, en donde había necesidad de mantener un diálogo prolongado con los espíritus sufrientes para adoctrinarlos y orientarlos, se ha observado que son retirados rápidamente, sin apenas tiempo para hablar con ellos, y así sucesivamente con el resto, y de una manera muy rápida. Este hecho tan peculiar se ha convertido en un sello distintivo de una nueva modalidad de mediumnidad, en donde ya no es necesario hablar con dichas entidades sufrientes. Se trata de un trabajo selectivo, muy especializado, en donde los propios mentores espirituales, como verdaderos especialistas que son, seleccionan a un determinado tipo de  hermanos sufrientes, a quienes tan sólo precisan pasar durante un instante por la materia del médium, recibir un fogonazo de luz, una fuerte impresión, para posteriormente completar el trabajo  en el propio mundo espiritual, pero ya en otras condiciones.

Esto supone una ventaja enorme, pues posibilita hacer el bien, ayudar a sacar del bloqueo espiritual a una gran cantidad de espíritus que permanecen en la oscuridad y la confusión. Insistimos en que se trata de un trabajo concreto, muy especializado y que corresponde a las entidades benefactoras decidir en qué grupos se puede desarrollar, ya que han de reunir unas determinadas condiciones, como hemos explicado anteriormente.

Este tipo de facultades, suelen aparecer directamente, con un desarrollo que pasa desapercibido para una mayoría. Son de incorporación, pero con otras características específicas. Los directores de los trabajos por tanto, deben de estar muy atentos por si aparecen estas u otras facultades. Esto es, si son grupos preparados para ello.

La pregunta que nos podría surgir es: ¿Estos grupos mediúmnicos que están desarrollando esta nueva faceta, han de renunciar a hablar con las entidades sufrientes? Sin duda que no. El mundo espiritual superior prevé y clasifica, como comentábamos, a las entidades espirituales, en función de sus necesidades; también clasifican a los mediums para desarrollar una modalidad u otra de esclarecimiento. De tal forma que, los espíritus muy materializados, endurecidos, seguirán necesitando más tiempo para identificarse en una materia que no es la suya, hablándoles con amor y escuchando sus impresiones o quejas.

Esta peculiaridad expuesta antes no es ninguna quimera. No olvidemos, (Estamos cansados de leerlo y escucharlo), que hay entidades desencarnadas desajustadas que, simplemente observando el trabajo que se hace durante la actividad mediúmnica, les es suficiente para ser esclarecidos y obtener otra perspectiva más clara. También sabemos que esto ocurre en ciertas reuniones de estudio y esclarecimiento, o en conferencias públicas, donde son llevados, como espectadores, un determinado tipo de entidades, que apenas necesitan un empujoncito, aclarar su confusión a través de los conocimientos que allí se exponen, para salir de su parálisis y continuar con su evolución.

¿Qué se deduce de todo esto? Pues que el mundo espiritual trabaja con gran detalle, con una gran precisión ante la gran variedad de necesidades que presenta la vida espiritual, trabajando con esmero para proporcionar en cada momento y circunstancia; a cada paciente, valga el ejemplo, la medicina adecuada y su dosis exacta y, de ese modo, conseguir sacarle de su crítica situación temporal.

Este es sin duda, un compromiso espiritual previamente pactado, pero de una enorme generosidad por parte de los mentores espirituales, al permitir a determinados médiums y colaboradores formar parte de esa larga cadena de trabajo, aunque sea en los eslabones finales.

Al mismo tiempo, hemos de ser conscientes del momento especial que nos ha tocado vivir, en pleno proceso de Transición Planetaria, cuando están siendo desalojados de las fajas vibratorias más bajas, entidades espirituales en muy malas condiciones, que perturban a una ingente cantidad de seres encarnados desprevenidos, desviándolos de su camino; de forma tal que cuando desencarnan, se encuentran en una maraña de la que no saben o no pueden salir. Es ahí donde se concreta la respuesta solidaria y fraternal de las entidades espirituales bienhechoras, como venimos comentando, para tratar de resolver en buena parte, la crítica situación de miles de almas que se encuentran, después de la muerte física, totalmente desorientadas, a consecuencia de vivir en una atmósfera cargada de confusión y constante desequilibrio.

Para que este trabajo, un tanto especial, se pueda llevar a cabo, se requiere de un equipo consciente de su gran responsabilidad y también con unas características muy concretas. Además del médium que incorpora a estos espíritus sufrientes con esta nueva y rápida modalidad, también se requiere de una buena cobertura por parte de sus compañeros, como por ejemplo, uno o varios médiums, con la facultad denominada “de elevación”. Se trata de un trabajo que realizan las entidades superiores, también verdaderos especialistas, para recoger todos los pensamientos de los presentes durante  ese momento de la oración para impulsarlos exponencialmente hacia lo Alto y de ese modo recibir la respuesta adecuada, con el potencial adecuado para conseguir el éxito este tipo de trabajos. El médium percibe esa capacidad especial con cierta facilidad.

Además, no podemos olvidar a aquellos que cumplen la misión de colaborar de una manera importante, con la denominada “facultad de apoyo”. Se trata de entidades espirituales que se sirven de algunas materias preparadas para esta faceta, que, de esa manera, ayudan en la armonización, el equilibrio y el éxito de los trabajos, gracias a su valiosa aportación. Por tanto, además del director de los trabajos, los médiums de incorporación en sus diferentes facetas, los médiums escribientes y el resto de participantes, juegan cada uno de ellos sin excepción un papel capital. Por tanto, todos son necesarios para un trabajo en equipo que se desarrolla desde las dos vertientes, tanto por la parte espiritual como por la parte de los encarnados.

No podemos pasar por alto, para entender los motivos de dicha evolución, la importancia que supone el aprovechamiento del tiempo durante los trabajos mediúmnicos y, la necesidad de optimizar los recursos para que estos sean ágiles, dinámicos y fructíferos, dada la gran cantidad de entidades sufrientes que necesitan ayuda, precisamente por las razones muy concretas de esta época que nos ha tocado vivir.

Hablábamos antes de generosidad por parte del mundo espiritual superior porque, además de realizar un trabajo útil para con los demás, resulta también muy necesario para uno mismo. Es decir, hay que alejar la idea de que “En las reuniones mediúmnicas se va a hacer la caridad”. Esto no es del todo exacto. En realidad, es en esos trabajos donde se acude para aprender y “recibir” la caridad. Cada vez que pasa un espíritu sufriente y explica su situación, nos está trasladando un mensaje muy claro: “¡Si no cambias de comportamiento, te va a ocurrir lo mismo que a mí!

Es decir, el primer objetivo de las reuniones es el estudio y el aprendizaje, no podemos pretender encarar la realidad espiritual de los trabajos mediúmnicos como si ya estuviésemos superados, como que la cosa no fuese con nosotros. Todo lo contrario. Somos, cabe recordar, espíritus muy endeudados todavía y con muchos conflictos interiores por resolver. Por lo tanto, no le estamos haciendo un favor a nadie, más bien nos lo hacemos a nosotros mismos, por lo que debemos dar siempre gracias a Dios por permitirnos participar en algo tan positivo, pero que todavía no merecemos.

En el libro ¿Qué es el espiritismo?; cap. II, 50. Allan Kardec expone: “El fin providencial de las manifestaciones, es el de convencer a los incrédulos de que todo no acaba para el hombre con la vida terrestre, y el dar a los creyentes ideas más exactas sobre el porvenir. Los buenos espíritus vienen a instruirnos para nuestra mejora y adelanto, y no para revelarnos lo que aún no debemos saber o lo que debemos aprender mediante nuestro trabajo”.

En conclusión, como hemos podido ir viendo en estos dos artículos, o al menos esa ha sido nuestra intención, ha existido, existe y existirá una evolución en el desarrollo de los trabajos mediúmnicos, por la sencilla razón de que todo evoluciona, y por lo tanto, la mediumnidad no podía ser una excepción. Lo que no significa que todos los avances se manifiesten simultáneamente en todos los lugares y al mismo tiempo, esto es imposible. No obstante, si no nos ha llegado  todavía alguna de las nuevas facetas que ya se han constatado en el desenvolvimiento mediúmnico, no las rechacemos a priori, estemos abiertos.

Estamos muy lejos todavía de comprender las enormes posibilidades del ser humano y de todo aquello que puede recibir y aportar al mundo espiritual. Algunos ya están percibiendo y adaptándose a los cambios. Tiempo al tiempo.

 

LA EVOLUCIÓN EN LAS MANIFESTACIONES MEDIÚMNICAS 2 por: José Manuel Meseguer

©2017, Amor, Paz y Caridad

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