Extraterrestres

FRATERNIDAD UNIVERSAL

Hablemos de ¡Fraternidad Universal!

Todo aquello que envuelve el asunto ovnis-extraterrestres, resultará siempre controvertido pues habrán de aparecer siempre opiniones de toda índole, bien a favor o en contra.

Se nos plantean infinidad de dudas: ¿Posibilidad de que nos visiten? ¿Sus buenas, dudosas o contrarias intenciones? ¡Quizás si nos consideran su laboratorio de pruebas? ¿Si nos visitaron en el pasado? ¿Si lo están haciendo de nuevo? Etc.

Siempre realizamos este análisis desde nuestra limitada y materialista visión del Universo. Dejamos siempre a un lado una visión espiritual de sus implicaciones y por ende la repercusión de las Leyes Universales que rigen los mundos habitados. El conocimiento e interpretación de estas Leyes nos daría, con toda certeza, una visión sumamente esclarecedora de dicho fenómeno OVNI.

Abordemos pues, un enfoque espiritual del asunto.

¿Dónde está el enfoque espiritual de esta cuestión?
¿O es que acaso no lo hay?
¿Qué motiva su presencia?
¿Es realmente necesaria?
¿Resulta adecuada o conveniente su intervención y cuáles son sus limitaciones?
¿Podemos entrar en contacto con ellos?

La filosofía espirita no se queda sin respuesta sobre tan transcendental cuestión, y mucho menos cuando desde las obras de Allan Kardec ya se han establecido bases y principios fundamentales.

Como vemos son muchas las preguntas que necesitan el apoyo y respaldo del saber espiritual. Una interpretación material nos deja prácticamente sin respuestas. Quedarse mudos ante los interrogantes que se pueden establecer, seria como si algo se le hubiera escapado al Creador, a la codificación, y eso es algo completamente descartable dentro de la doctrina espirita.

Hemos de ser valientes, tenemos el deber de aclarar lo mejor y más ampliamente posible todo lo que pueda ser concerniente a estos interrogantes. Desde nuestra posición no debemos quedarnos sin un interés sano y sincero, y mucho menos sin palabras que den respuesta a las cuestiones que la sociedad nos puede demandar, y que con toda seguridad dicha demanda va a ir creciendo de aquí en adelante.

Allan Kardec, en su obra “EL GÉNESIS”; capítulo 6, en el apartado “LA VIDA UNIVERSAL”, párrafo 54 afirma:

“Sabemos con certeza, que las obras de Dios son creaciones del pensamiento y la inteligencia, y que los mundos son la residencia de los seres que los contemplan y descubren en ellos, tras los velos, el poder y la sabiduría de quien los creó. Pero lo que interesa conocer es que las almas que los pueblan son solidarias entre sí.

Allan Kardec, desde luego es una excepción, nosotros no estamos a su altura, por supuesto, pero es extraordinario, poder profundizar y reflexionar sobre la vasta obra que nos legó, y poder penetrar acerca de tantísimas cuestiones a donde llega y alcanza su obra y sus estudios. En este aspecto, en todo cuanto concierne a la temática, ovni-extraterrestre, y muy especialmente, a la tan ahora puesta de moda cuestión sobre la “Transición Planetaria”, valoramos y apreciamos de manera muy especial todo cuanto él nos supo trasladar, adelantándose siglo y medio a su tiempo.

Hay por tanto, un campo muy grande en el que podemos desarrollar aquello que el codificador del espiritismo apenas apuntó, sin profundizar demasiado, dado que no era el momento, pues no se daban las condiciones más apropiadas, y tampoco era de urgente necesidad entrar en dichos conocimientos.

Cuando Allan Kardec, nos reveló la doctrina, no existía ningún tipo de atisbo de manifestación ovni, no había prácticamente ningún adelanto técnico, no existían máquinas, el hombre ni siquiera sospechaba que un día podía viajar a la Luna, en una palabra, la ciencia y la tecnología, la ingeniería, que han supuesto una revolución extraordinaria, y han cambiado todos nuestros hábitos, costumbres y creencias, estaban por llegar, sin embargo, esto no fue un obstáculo para que los “espíritus”, con la inigualable colaboración y aportación del maestro Kardec, ya nos fueran adelantando premisas en muchas materias, dígase, pluralidad de mundos habitados, con el añadido especial en el que se nos indica que la tierra va camino de convertirse “ahora”, en un mundo de regeneración.

Esto debió ser una auténtica locura, en esos momentos, Allan Kardec demostró una firmeza tal en sus convicciones inquebrantable, no se detuvo en demostrar la existencia del mundo espiritual, y de su cierta comunicación con el mundo material. No se detuvo en afirmar que en la ley de la reencarnación es donde solo el ser humano puede encontrar una explicación a las desigualdades humanas, al cómo y porqué de la evolución y progreso constante de la humanidad, sino que expandió sus argumentos, se atrevió a afirmar que no estamos solos en el universo, que los diferentes astros que pueblan el espacio no están ahí como un hermoso cuadro para que los contemplemos, sino que son humanidades en busca de su adelanto y felicidad al igual que la nuestra, y lo más importante:

“Que hay una ley de fraternidad y solidaridad universal que todavía hoy nosotros no hemos sabido interpretar y apreciar”.

Pero las ideas vienen cuando tienen que venir, ha de estar preparado el terreno, el ambiente y todo lo demás para que puedan fructificar.

A este respecto en el Prefacio de la obra El Cielo y el Infierno, Allan Kardec, nos dice lo siguiente:

Las ideas prematuras abortan, porque no se está bastante preparado para comprenderlas, y por otra parte, no se hace sentir aún la necesidad de un cambio de posición. Es evidente para todos que se manifiesta un inmenso movimiento en la opinión. Que se opera una reacción formidable en sentido progresivo contra el espíritu estacionario o retrógrado de la doctrina. Los que están satisfechos hoy, serán los impacientes del mañana.

En la actualidad, sin ningún género de dudas, estamos ante un panorama social diferente, hay ya un caldo de cultivo muy apropiado para profundizar en los aspectos de los que la humanidad en general comienza a demandar respuestas. Los tiempos acompañan, LA NUEVA HUMANIDAD COMIENZA A ENTREVERSE, y nosotros, los espiritistas debemos ser la punta de lanza que aclare y explique los cambios que se van a producir, y de qué manera.

La humanidad debe ser consciente de qué es aquello que se nos exige en cada momento de la evolución, y ahora se nos exige mucho, quizás más que nunca, dado que nos estamos jugando la posibilidad de poder formar parte de una nueva humanidad, la de un mundo de regeneración, por ello, hemos de colaborar en el despertar de las conciencias, es hora de asimilar los momentos que están por venir, y poner todo de nuestra parte para alcanzar la preparación precisa que nos haga ser justos merecedores para poder ser partícipes de esa grandiosa era de progreso que está ya a las puertas.

Por todo lo cual, debemos comenzar a profundizar en la posibilidad de que pueda producirse paulatinamente una especie de intercambio entre humanidades de otros mundos, con el nuestro, humanidades que provienen de mundos de regeneración, tanto a nivel mediúmnico, hecho del que ya hay pruebas fehacientes, y también a otros niveles, de los que por ahora no advertimos . Pero debemos contemplar esa posible realidad, que de un momento a otro puede producirse.

No podemos pasar por alto la LEY DE FRATERNIDAD UNIVERSAL, en mi opinión, humanidades próximas a la nuestra, que ya dieron el paso de mundo de expiación y prueba a mundo de regeneración, no pueden quedar como meros espectadores, máxime cuando la situación de nuestro planeta es la que es, ósea una humanidad necesitada de ayuda espiritual urgente, dadas las condiciones de confusión, materialismo y de enfrentamientos por doquier, ya sea en aspectos materiales, políticos, económicos, que no dejan de producirse y que parecen no detenerse, sino todo lo contrario.

Dónde quedaría pues la citada Ley de Fraternidad Universal, sin duda quedaría en entredicho. Y eso, como podemos comprender no puede ser. La ayuda viene de todos lados cuando se necesita.

¿Qué ayuda no podrá necesitar una humanidad que se precipita para realizar su transición de mundo de expiación y prueba a mundo de regeneración?

¿No supone acaso el paso más importante y decisivo que le corresponde dar a un mundo, en el proceso de su evolución?

¿Y pensamos que, como estamos remarcando, este hecho tan transcendental pueda pasar desapercibido para humanidades que ya disfrutan de una categoría superior? ¿Sabiendo lo difícil que es superar este escalón en el que nos encontramos?

Sin lugar a dudas no pasa desapercibido porque el universo está en conexión, más de lo que nosotros podemos imaginar, y por ello hay diversos hermanos de otros globos esparcidos por el universo pendientes de este paso que vamos a dar, y están preparados para ayudar, de hecho ya lo están haciendo aunque para la gran mayoría de nosotros pasan desapercibidos.

Sí, efectivamente están pendientes de todo nuestro mundo, como no podía ser de otra manera, no sólo los hermanos espirituales desencarnados, sino también los llamados extraterrestres, que no son otra cosa que hermanos nuestros, que nos quieren y están dispuestos a venir, dejando sus moradas actuales para colaborar en la obra de, Maestro Jesús aportando su granito de arena.

No olvidemos ni pasemos por alto, que además de una transformación moral, que es lo esencial para nuestra humanidad, el planeta también va a sufrir una transformación física, distintos acontecimientos se van a producir que van a suponer daños severos e importantes, y dentro de dichos acontecimientos quizás la intervención de hermanos extraterrestres sea muy significativa, por lo tanto no podemos descartar nada. En este sentido es muy interesante reparar en la obra de Divaldo Franco, “transición planetaria”.

Esta es la realidad, algo que para muchos puede ser producto de la imaginación, del fanatismo o de la ignorancia, pero como decía el maestro Kardec, cuando el terreno está propicio surge la idea y después los acontecimientos que dan origen a los cambios y metamorfosis, no hay nada que pueda parar su ejecución.

Huyamos del espíritu estacionario, retrógrado o cómodo, y pongámonos manos a la obra, en primer lugar para comprender mucho mejor las cuestiones relativas a este tema y posteriormente para tomar las decisiones más oportunas que su comprensión nos depare.

Rogamos al lector, una profunda reflexión sobre todo lo aquí expuesto pausadamente, analizando con cautela, pero con mente abierta y ausente de prejuicios y preconceptos, y que extraiga su propia opinión y conclusiones. Si ocurre, se habrá cumplido el fin de este artículo.

Fermín Hernández Hernández

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