Extraterrestres

ESTUDIO Y APERTURISMO

“En sus comunicaciones, Los Espíritus superiores proceden siempre con extrema prudencia y suelen abordar las cuestiones importantes de la Doctrina Espírita  siempre gradualmente y en la medida que las mentes alcanzan la inteligencia necesaria para comprender las verdades de orden elevado, y que las circunstancias son propicias a la recepción de las nuevas ideas. Por esta razón, no se ha comunicado todo desde un principio, ni tan siquiera hasta hoy. Jamás han cedido a las premuras de las personas demasiado impacientes que desean recoger los frutos antes de su sazón.” (II – Autoridad de la Doctrina Espírita – COMPROBACIÓN UNIVERSAL DE LA ENSEÑANZA DE LOS ESPÍRITUS.  – El Evangelio según el Espiritismo, A. Kardec.)

Este pasaje de A. Kardec pone de manifiesto el carácter aperturista de la Doctrina Espírita, señalando que no todo quedaba dicho al principio, sino que las grandes verdades se irían abordando gradualmente. Queda patente de ese modo la tarea que aplazaba al futuro cercano el completar determinadas materias además de innovar y ampliar todos aquellos conocimientos que en el futuro sería necesario revelar.

Podemos opinar libremente sobre el temario que estamos abordando en esta sección acerca de los EXTRATERRESTRES. Habrá quien considere esta materia como producto de una mente dada a fantaseos, y habrá quién, por el contrario, considere que ha llegado el momento de plantearse seriamente un estudio, análisis e investigación de un tema que ha sido de reciente actualidad y que también lo es en estos momentos.

Los dos factores a los que alude el párrafo del Evangelio según el Espiritismo se han cumplido ampliamente. Es notoria la diferencia de inteligencia y conocimientos entre el hombre actual y el de mediados del siglo XIX, del mismo modo también son muy diferentes las circunstancias que actualmente nos envuelven y que son totalmente diferentes a las que se propiciaban entonces.

A la joven Sociedad de estos momentos, es muy probable que no le llame la atención fenómenos tales como las mesas parlantes, materializaciones o comunicaciones mediúmnicas, pero, con toda certeza, si les hablamos de la pluralidad de Mundos Habitados, del fenómeno Ovni, y todo ello desde un enfoque evolucionista veremos cómo se ilumina y despierta la inquietud y ansias de conocimientos sobre el asunto.

Desde hace varias décadas se viene debatiendo sobre el fenómeno Ovni en nuestro Planeta. Se trata de una polémica de alcance Mundial, bien por causa de los numerosos avistamientos o bien por las noticias que han circulado en la prensa. Se han producido numerosos contactos con naves y entidades extra-terrestres , todos ellos excelentemente documentados y estudiados, inclusive hasta dentro del seno de la Iglesia Católica. Entendemos toda esta casuística conlleva una extensa y estudiada planificación por parte de estos Hermanos Extra-terrestres.

Han sido muchos los gobiernos y agencias de diferentes países que han seguido de cerca estas manifestaciones y que han corroborado la veracidad de los avistamientos afirmando que no son producto de fenómenos atmosféricos o de cualquier otra causa natural, sino que se trata de manifestaciones de la presencia Ovni o Extraterrestre desde tiempo inmemorial.

No se trata de un asunto que hayamos de tomar a la ligera, sino que debemos  darle la relevancia, seriedad y respeto que merece. Cuando una casuística de ésta índole se mantiene vigente durante tanto tiempo, hemos de procurar proporcionar las respuestas y explicaciones lógicas y consecuentes que el asunto requiere. No debemos ni menospreciarlo ni olvidarlo, sino todo lo contrario, poner inteligencia y conocimientos espirituales a trabajar en pos de una explicación clara, concisa y completa, apoyándonos en las personas que han demostrado conocimientos y autoridad en la materia.

Los espíritas y personas con capacidades mediúmnicas que puedan disponer de respuestas y posibilidades de ampliar conocimientos sobre este asunto, estamos obligados moralmente, participando en el estudio y aclaración de todos los interrogantes que se pudieren formular. Es precisa la colaboración e implicación seria y comedida. Tenemos de nuestro lado las bases de la Codificación Espírita y con su apoyo, deberemos responder a las necesidades que la Sociedad actual nos plantea.

Algunos dirán: ¡Cuando veamos a los Ovnis posarse en las plazas de los pueblos y contactar con sus tripulantes, entonces comenzaremos a dar al asunto la atención que merece pero mientras tanto que no vengan a molestarnos con burdas fantasías!.

Acaso a A. Kardec, los espíritus se lo pusieron fácil. No les resultaba más fácil materializarse y decirle: ¡Somos los Espíritus del Señor, y esta es tu misión, aquí tienes la Codificación; ¡Difúndela! Con este breve contacto habría sido suficiente y de ese modo haberle ahorrado una ingente cantidad de trabajo, pero…

Evidentemente A. Kardec no estaba preparado para la experiencia y con toda certeza hubiera rechazado la misión. Era imprescindible su análisis, estudio y participación, junto con la de sus cientos y cientos de colaboradores. Era igualmente necesaria una evolución natural de los hechos, que la Doctrina se abriese paso a su ritmo, pausadamente, y que se hubiesen consolidado previamente uno cimientos sólidos en la construcción espírita.

Todo esto ha sido posible merced al esfuerzo, estudio y participación de todos aquellos de mente inquieta y con buena predisposición para admitir nuevas ideas y razonamientos que vengan a ayudar en el progreso que la sociedad actual demanda.

Los cimientos de la Doctrina Espírita son muy sólidos, pero el edificio se encuentra todavía en construcción. Se ha ido edificando en la medida de las necesidades de cada momento y de la evolución de la mentalidad y necesidades de esta Civilización hasta el momento actual.

Evidentemente, la evolución es, y ha de ser siempre constante en el tiempo y, para ello, los espíritus se afanan en la búsqueda de materias y personas que les son útiles para ampliar y afianzar la Doctrina Espírita, haciendo un constante llamado a todos los implicados. Aparecen nuevas y más modernas formas de mediumnidad, médiums mejores y más dotados, y espíritus deseosos de comunicar y transmitir nuevos conocimientos.

Podemos mirar atrás y comprobar el ingente caudal de conocimientos que han venido aportando a la Doctrina Espírita trabajadores como Chico Xavier y Divaldo Pereira Franco entre otros, quienes han garantizado la continuidad de la labor iniciada por el maestro Kardec. De ese modo el Espiritismo se ha convertido en un Ente Vivo en constante evolución.

En nuestra modesta opinión, creemos ha llegado el momento de abordar el tema Extraterrestre con la mayor naturalidad, con absoluta prudencia y tanto comedimiento como deseemos, pero siempre, con el estudio y dedicación que merece.

Como todas las grandes ideas, su establecimiento es siempre gradual y requiere el concurso de personas emprendedoras y estudiosas, dispuestas, con su trabajo, a engrandecer la Doctrina Espírita y esclarecer todos los nuevos retos y conceptos que se presentaren.

Ellos, los Extraterrestres, están aquí, realizando su misión qué, por Ley de Evolución no pueden imponer ni forzar precipitando acontecimientos. Está en nuestra naturaleza aceptarles, y encarar con cautela todos los esclarecimientos necesarios que progresivamente habrán de presentarse con el resurgir de estas nuevas ideas.

Ellos forman parte del Cambio de Ciclo Planetario, siendo protagonistas en gran medida del mismo. No están aquí por casualidad, son junto con infinidad de espíritus desencarnados de gran evolución, colaboradores convocados por el Maestro Jesús para este trascendental momento.

En tanto todos aquellos comprometidos en este asunto no abordemos con naturalidad un estudio serio de esta importante problemática, quedaremos seriamente estancados y carentes de respuestas.

Fermín Hernández Hernández

©2016, Amor Paz y Caridad

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