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EL VALOR DE UN IDEAL

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¿Cuántas veces no nos hemos interrogado sobre el motivo de la Vida? Sin duda, infinitas, quizás en algunas ocasiones por haber pasado momentos dolorosos o difíciles, tal vez por encontrarnos insatisfechos con las creencias o ideas que profesamos.

El saber dirigir nuestros pasos en una sociedad como la actual, entraña, sin duda, su mérito, y buena parte del éxito hay que dárselo a nuestras aspiraciones o ideas. En este sentido, el mismo Goethe decía: “Vivir sin un ideal es vivir a medias” Y no estaba muy alejado de la realidad, pues al igual que el viajero precisa de un mapa que le guíe hasta llegar al punto elegido, del mismo modo el ser humano necesita del faro que le dé luz ante las vacilaciones, pruebas y dificultades, que a no dudar, encontrará en su camino.

Sin ese ideal, nos limitaríamos a sortear los escollos sin un rumbo fijo, viviríamos el presente sin preocuparnos del porvenir, actuaríamos con la vista puesta en nuestra propia felicidad personal y probablemente no nos preocuparía la ajena. Resulta lamentable, pero así actúa buena parte de la humanidad, son muy pocos los que, careciendo o no de creencias espirituales, actúan de forma altruista para con sus semejantes.

Las doctrinas o ideales no son, ni mucho menos, una panacea que resuelve todos los problemas, son un punto de apoyo para toda persona interesada en mejorarse a sí misma en todos los aspectos de su personalidad, y resultan idóneos para adquirir un mayor conocimiento del mundo en el que vivimos, el por qué y para qué de la vida y el futuro del ser humano, todo ello en base a unos conceptos filosóficos, razonables, sensatos y lo suficientemente lógicos para ser admitidos.

La idea de un Creador que rige nuestros destinos, no resulta nada descabellada, aún incluso en este siglo XXI, pues todavía la infinidad de teorías sobre el origen de la vida, no dejan de ser meras hipótesis, tan respetables como cualquier otra, y se acercan más a la existencia de Dios, como energía creadora, que a su inexistencia. La misma lógica humana apunta que al contemplar un Universo perfecto y armónico hay que rechazar la idea del puro azar como origen del mismo y sí admitir la intervención de una Inteligencia Suprema. Decía La Bruyére: «La imposibilidad de probar que Dios no existe, es la mayor prueba de su existencia».

Las religiones, en todas las edades, han intentado acercar al hombre a Dios. En pos de este fin encarnaron grandes maestros, enviados y profetas que supieron con su palabra y ejemplo sembrar nobles ideales en el común de las gentes. El destino de nuestra humanidad sería otro si la mayoría hubiera seguido esos principios espirituales.

La existencia de una planificación espiritual es la causante de toda esa ayuda que se ha recibido, ¡no cabe otra explicación!, de otro modo, ¿cómo podríamos explicar que diferentes personajes, alejados en el tiempo y la distancia, hayan predicado los mismos postulados fundamentales, sino es a través de la existencia de una Inteligencia que sabiamente los coloque allá donde se necesite imprimir un nuevo impulso espiritual?

Y por supuesto, desde la Providencia Divina se siguen recibiendo conocimientos e ideas que continúan ayudando al ser humano en su evolución social, cultural y espiritual. Sin embargo, hemos de poner en movimiento nuestro discernimiento y capacidad de análisis para valorar toda idea que llega a nosotros, pues quizás alguna no sea todo lo positiva que parezca.

Encontraremos que existen infinidad de ideologías de todo tipo y que estas pueden satisfacer las necesidades e inquietudes de cualquier persona. Unas quizás llamen más a nuestra fe, otras al intelecto, hasta incluso alguna conjuguen razón y fe; aunque en todas ellas encontraremos un denominador común: la búsqueda de los valores transcendentes del ser humano.

La ciencia nos habla del mundo que nos rodea, de todo lo que percibimos con los sentidos físicos. La filosofía nos instruye sobre la realidad del espíritu y sus cualidades internas. Es deber de cada ser humano saber interrelacionar ambas, pues ellas le ayudarán a hacerse una idea más clara y real del por qué y para qué de la Vida.

No basta tener ideas, hay que vivir de acuerdo con ellas. Los hechos, y no las palabras, son los que demostrarán la utilidad o insensatez de nuestros ideales.

Que nos sirva como ejemplo el saber que todos los grandes hombres de la Historia han profesado nobles ideales, y que utilizando su voluntad lograron alcanzar los mayores logros personales y espirituales que podamos imaginar. En nuestras manos está seguir o no sus pasos, todo dependerá de las metas que deseemos alcanzar y del empeño que derrochemos.

F.M.B.

SI QUIERES AMISTAD…

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Si quieres amistad, antes de nada tú debes ofrecerla.

Las personas sobresalientes desarrollan una particular conciencia de sí, que los hace ser aceptados por los demás. Para ejercer sobre la gente una influencia positiva debemos desarrollar ese tipo de conciencia en nosotros mismos.

Debes amarte a ti mismo antes de poder amar a otros. Debes creer lo anterior si deseas mejorar como persona. Cuando nos criticamos en exceso, tendemos a envidiar a quienes desarrollan un mejor papel que el nuestro. Si nos fijamos solamente en nuestras fallas, supondremos que los demás también se fijan sólo en nuestros errores y siempre estaremos esperando ser rechazados.

El mundo es como un espejo. La mayoría de los problemas que tenemos con la gente son un reflejo de los problemas que enfrentamos en nuestro interior. No se trata de cambiar a todos los demás. Cuando sutilmente alteramos algunas de nuestras ideas, nuestras relaciones mejoran automáticamente.

No es bueno ser «la otra mitad» de alguien; debemos ser personas totales. Cuando tu vida es un desastre, las personas felices y estables tienden a evitarte. Procuran a quienes son felices y estables. Si estás deprimido y triste, no atraerás sino a personas con terribles problemas, los cuales duplicarán su infelicidad. Los demás pueden contribuir a nuestra felicidad, pero antes debemos tener el control de nuestra vida. Cuando esperamos que alguien «llegue» a arreglar todo, estamos coqueteando con la desilusión. Las personas que disfrutan relaciones satisfactorias y estables son seres equilibrados. No andan en busca de alguien que «llene un hueco». Reconocen su propia valía.

Tienes que notificar al mundo que estás listo para participar en la vida. El primer paso para hacer amigos es estar dispuesto a salir y conocer gente. Si planeas hacer cambios y ganar amigos, prepárate para ocasionarles tanto desilusiones como rechazos. Para evitar decepciones, establece amistades sin esperar nada a cambio. Algunas personas corresponderán a tu cariño y atenciones y otras no lo harán. Si te preocupas por los demás porque así lo deseas, no te afectará el que no te devuelvan el afecto o el favor. El Universo es justo. Si brindas amor y abnegación, cosecharás buenas cosas, aunque no necesariamente cuando las esperas o de donde las esperas. Si deseas conocer gente nueva y hacer nuevos amigos, toma la iniciativa.

Acuérdate de las personas con quienes te encanta convivir. Lo más probable es que se trate de gente que sabe reír de sí misma. Esta clase de personas son más divertidas, tienen más amigos y menos úlceras. Cuando nos mostramos aprehensivos, los demás se sienten abochornados y finalmente provocamos que desaparezcan del horizonte.

Una vida dulce es una experiencia compartida. Nuestras grandes alegrías, nuestros bellos momentos, los grandes retos y las mejores épocas de la vida, son básicamente aquellas que compartimos con otros. Muchas de nuestras mayores experiencias de aprendizaje proceden de la convivencia con las personas. Para lograr una estancia memorable en este planeta debemos prepararnos para derribar ciertas barreras: hacer un esfuerzo especial para conocer, convivir y acercarnos a los demás.

La alegría de la vida deriva de expresarnos, de correr riesgos, de aventurarnos. No todo el mundo te amará, pero tú si puedes amar a quien desees. Tal vez no quieres que te lastimen pero es mucho mejor sufrir con la idea de que diste todo lo mejor que podías ofrecer. Los únicos que realmente sufren son aquellos que saben que las cosas pudieron haber sido mucho mejores, mucho más emocionantes, mucho más bellas; pero no lo fueron.

Andrew Matthews

UNA HISTORIA SENCILLA, UN GRAN HOMBRE

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He aquí un hombre que nació en una aldea insignificante.

Creció en una villa oscura.

Trabajó hasta los 30 años en una carpintería.

Durante tres años fue predicador ambulante.

Nunca escribió un libro.

Nunca tuvo un puesto de importancia.

No formó una familia.

No fue a la universidad.

Nunca puso sus pies en lo que consideraríamos una gran ciudad.

Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su ciudad natal.

No hizo ninguna de las cosas que generalmente acompañan a los «grandes».

No tuvo más credenciales que su propia persona.

La opinión popular se puso en contra suya.

Sus amigos huyeron.  Uno de ellos lo traicionó.   Fue entregado a sus enemigos.

Tuvo que soportar la farsa de un proceso judicial.

Lo asesinaron clavándolo en una cruz, entre dos ladrones.

Mientras agonizaba, los encargados de su ejecución se disputaron la única cosa que fue de su propiedad: una túnica.

Lo sepultaron en una tumba prestada por la compasión de un amigo.

Según las «normas sociales», su vida fue un fracaso total.

Han pasado casi veinte siglos y hoy Él es la pieza central en el «ajedrez» de la historia humana.

No es exagerado decir que todos los ejércitos que han marchado, todas las armadas que se han construido, todos los parlamentos que han sesionado y todos los reyes y autoridades que han gobernado, puestos juntos, no han afectado tan poderosamente la existencia del ser humano sobre la Tierra como la vida sencilla de Jesús.

http://www.leonismoargentino.com.ar/RefJesus.htm

CRÓNICA DE UN ENCUENTRO

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En el fin de semana, días 14, 15 y 16 de marzo, con un tiempo primaveral que anunciaba la retirada del invierno, tuvo lugar en Alfás del Pí (Alicante) la celebración de las IV Jornadas Espíritas del Mediterráneo. Evento que contó con la participación de varios grupos de la zona así como asistentes individuales. Sin duda los elogios siempre son bienvenidos cuando los acontecimientos cumplen con los objetivos para los que están proyectados.

No ocurre así en este caso, pues después de los años anteriores, el propósito no era tanto en esta ocasión impartir ideas o conocimientos sino compartir vivencias y experiencias que a todos nos enriquecieran todavía más a través del aprendizaje y la diversidad de opiniones y métodos de trabajo.

Podríamos destacar varios hechos importantes que han acontecido; pero me quedaré sólo con uno a través del cual fueron canalizándose todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y vivencias que durante este intenso fin de semana vivimos todos aquellos  que pudimos acudir.

Este hecho relevante no fue otro que el de LA PARTICIPACION ACTIVA DE TODOS LOS ASISTENTES. Mediante la técnica improvisada, simpática y atrevida de la “mano alzada”; fueron desfilando uno tras otro todos los asistentes al evento. A todos los pudimos escuchar, de todos pudimos aprender, con todos nos pudimos emocionar.

Sin barreras de edad ni de preparación, jóvenes, mayores, neófitos, expertos, y así todos. Incluso los más reticentes a manifestarse en público pudieron romper las amarras de la timidez gracias al ambiente que allí se vivió y que obedecía sin duda a dos premisas importantes: Libertad y Amor, presentes durante todo el tiempo que duraron las jornadas.

Libertad para expresar las ideas sin ningún complejo, sin cortapisas, sin las formalidades de rigor de otros eventos que impiden la manifestación espontánea de los sentimientos de las personas. Y amor, porque desde el primer acto  y el primer minuto hasta el cierre final de las jornadas, fue este el sentimiento que prevaleció por encima de todos.

Un sentimiento que afloró de forma simple y espontánea, cuyo catalizador fue la amistad sincera, el comentario instructivo, las experiencias y conocimientos compartidos; todo ello aderezado con la base de la alegría y la jovialidad que se permiten espíritus afines, imperfectos sí, pero afines en el compromiso y la voluntad de querer mejorar día tras día, con auténticas ansias de progresar para poner al servicio de los demás las bondades y ejemplos recibidos de esta maravillosa doctrina de amor al prójimo.

Así pues amigos, fue la fraternidad, sentida y realizada, la simpatía y el afecto mutuo el que nos permitió experimentar momentos de felicidad interior extraordinarios.

Sirva pues la experiencia de estas jornadas para redescubrir de forma ya definitiva que “sólo por el amor” encontraremos dentro de esta doctrina la auténtica realidad que auto-iluminará nuestra alma; preparándonos para retos de mayor enjundia y equilibrando nuestro espíritu al encontrar definitivamente el auténtico sentido de nuestro trabajo en la tierra.

Con amor fraterno.

Grupo Villena

LA LUZ DE LA VERDAD

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LA LUZ DE LA VERDAD

LA LUZ DE LA VERDAD

2000

Presentación

La luz de la verdad
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El día que se aprende algo, es un día de sol en la noche de la ignorancia. Por eso los hombres más grandes y los sabios más profundos, al llegar al desarrollo religioso, todos caen en el fondo de la sima; no hay ninguno que se salve de la caída del ridículo.

Por esto las escuelas científicas se han engrandecido y Darwin, con su evolución eterna, tiene tantos adeptos. Yo soy darwinista a mi modo, acepto el progreso de mi Espíritu desde el fondo del átomo, pasando por todas las transformaciones hasta adquirir lo que hoy poseo; memoria, entendimiento y voluntad.

Dice la ciencia, y yo lo creo, que hay una distancia inconmensurable, distancia que aún no puede medir el ser humano, desde el animal hasta el hombre. Yo por supuesto, no puedo medirla; mi inteligencia no puede penetrar en la noche de los siglos que habrá necesitado el Espíritu para adquirir su individualidad, para sentir, para querer, para soñar y para subir a la altura en que hoy se encuentra.

Yo creo en Dios, pero no en los paraísos ganados con dinero, ni en los infiernos con sus penas eternas; no en la primera pareja humana, sino en la evolución incesante de algo que no tiene nombre apropiado en nuestro lenguaje; durante su trabajo de transformación hasta llegar a construirse un aparato que se llama cuerpo humano en este mundo, con el cual el Espíritu realiza trabajos asombrosos, haciéndose dueño paulatinamente de su patrimonio, que es inmenso, porque tiene el infinito para progresar.

Los espiritistas verdaderos, los que creemos en el progreso del Espíritu, en la pluralidad de mundos, y en la pluralidad de existencias del alma, estamos completamente convencidos de que el hombre aún es un ser primitivo en el Universo, porque si así no fuese, si nuestro Espíritu tuviese más lucidez, tendríamos más ternura en nuestro corazón, y no estaríamos obligados a vivir en un mundo, donde aún se paga a un hombre para que a sangre fría mate a sus semejantes.

Nos creemos muy pequeños cuando aún somos obligados a vivir en un planeta tan inferior. No nos creemos sabios los espiritistas, pero estamos muy agradecidos a la Providencia Divina porque hemos visto un rayo de luz, porque sabemos y estamos convencidos que Dios da a cada uno según sus obras.

El Espiritismo no ha venido a pronunciar la última palabra ni en ciencia ni en religión. Resistirá siempre a sus opositores, y las humanidades verán que es religioso y racionalista. Seguirá encontrando dificultades y avanzará entre ellas, pero no se detendrá, seguirá a través de los siglos su eterno viaje.

El Espiritismo no quiere catedrales ni riquezas, ni poder, sólo quiere el progreso en todas las esferas sociales. También anuncia que Dios es el padre de todos los seres vivientes, es la bondad infinita y la justicia absoluta, y que ninguno de sus hijos serán jamás excluidos de su amorosa providencia.

Creemos que Dios no exige que el hombre profese una determinada religión, sino que sea humilde y bueno, y sobre todo que ame a su prójimo como a sí mismo. También creemos que de entre todos los Espíritus mandados a la Tierra en misión Divina, Jesús, fundador del cristianismo, es quien ha enseñado la moral más pura; viviendo y practicando todos sus enseñamientos, Él nos enseña el único camino a seguir para conseguir nuestra redención espiritual. Indudablemente es el Espíritu de más elevación que hay en este Planeta.

El Espiritismo nos dice que fuera de la caridad no hay salvación; aconseja al hombre que estudie, que no se conforme con la aparente muerte del cuerpo, que la vida continúa más allá de la tumba, que el Espíritu siente, piensa y quiere, sin perder en el transcurso de los milenios su eterna individualidad. También nos enseña y nuestra razón nos dice, que tiene que haber otra vida después de esta, que estos adelantos prematuros, que estos tardíos progresos y que estos salvajes instintos que se observan en los hombres que pueblan la Tierra, tienen que venir de otros puntos, porque en una sola existencia es imposible tanto desarrollo intelectual y moral en unos, y tanta perversidad en otros, así como no es posible hacer un buen hombre de un degenerado. Algo tiene que haber en nosotros que sobreviva al cuerpo, porque si no fuese así, como consecuencia lógica se negaría la existencia de Dios. Por esto encontramos en esa naturaleza Divina, la verdadera causa de todas las cosas que en la naturaleza vemos continuamente reproducidas.

¡Qué desarmonía existe entre las verdades científicas y las fábulas religiosas! Por esto en el Espiritismo que es el racionalismo religioso, encontramos algo más grande y más convincente de acuerdo con el progreso indefinido de la humanidad y la Omnipotencia de Dios.

Estamos convencidos que los grandes sufrimientos son el resultado de los grandes crímenes y la Creación es un libro en blanco en cuyas páginas vamos escribiendo nuestras historias a través de innumerables siglos; y siempre al final de cada página vemos escritos con caracteres luminosos una palabra que dice: Continuará.

La religión nació con el hombre y el hombre nació con la religión; pero dueño el Espíritu de su libre albedrío, cuando entró de lleno en la vida, cuando abandonó las selvas, formó la tribu y levantó viviendas; cuando las pasiones se despertaron en su pecho y la codicia hizo nido en su corazón, entonces la religión íntima, la religión del alma fue una carga muy pesada para él.

La voz de la conciencia no dejaba dormir al hombre, y él no podía renunciar a sus placeres y ambiciones, entonces fue cuando los hombres crearon religiones apropiadas a sus deseos y necesidades, con un Dios al parecer de paz, pero un Dios pequeño que se contenta con ofrendas de más o menos valía.

Las religiones son un tamiz hecho a gusto de los hombres, por el cual pasan las debilidades y los crímenes, según conviene para la explotación de la vida.

La religión verdadera cuenta con pocos adeptos y el Dios de la justicia no tiene muchos adoradores.

Religión no es cuestión de nombre, es cuestión de práctica y la práctica del bien pueden hacerla todos los habitantes de este planeta, sea cual fuere su creencia y el ídolo de su fe. Es necesario trabajar en el perfeccionamiento propio, y al mismo tiempo en el ajeno.

Es necesario amar para ser amado, compadecer para ser compadecido y ser generoso para encontrar hospitalidad.

La ley de Dios no es más que una, cada cual recoge la cosecha que se merece, la injusticia no existe, Dios es lo exacto; el llanto se hizo en la Tierra para regar la senda de la expiación; para el alma que desea saber, nunca la verdad está oculta, y vale más llorar conociendo que reír sin conocer, vale más un consuelo que una fortuna, la fortuna embriaga, el consuelo fortalece, y un consuelo encontrarás estudiando el Espiritismo, porque verás la luz del pasado entre las densas brumas del presente. Los espíritus nos dicen, porqué el ciego perdió la luz de sus ojos, porqué se quedó el tullido sin agilidad en sus miembros y porqué el idiota carece de inteligencia.

Esta ley eterna de la investigación y del trabajo, es la gran riqueza del Espíritu, porque no hay tarea estéril ni análisis inútil, todas las obras realizadas quedan acumuladas para ir formando su historia, y poder claramente distinguir el trigo de la cizaña.

El Espíritu viene a este planeta a trabajar, a luchar, a cumplir su misión o a sufrir la penalidad de una horrible expiación, y las leyes de Dios son inmutables.

El Universo es una escuela eterna, el juicio final no llegará nunca para los espíritus, éstos reunirán los huesos del pasado para formar con ellos el progreso del futuro. Dios es la última expresión matemática y la última cantidad nadie podrá escribirla porque no hay números suficientes.

¡Dios… es la eterna incógnita del Más Allá!

Para acabar, quiero dar las gracias una vez más a este Espíritu de luz, que me ha inspirado para que yo desde mi pequeñez fuese el instrumento de la mayor campaña divulgativa realizada hasta ahora, para dar a conocer en España y en todos los países de América sus escritos, verdadero tesoro de luz que nuestra querida Amalia nos dejó para que fuesen publicados en su debido momento y de forma gratuita para que pudiesen llegar a las manos de los más necesitados.

Me siento inmensamente feliz, porque en medio de mi expiación he podido ser útil a una fracción de la humanidad, la más necesitada de instrucción, educación y consuelo. Amalia, Espíritu amigo, te quiero y te estaré eternamente agradecido por todo el bien que me has proporcionado.

Que Dios te siga iluminando y que a mí me conceda un día… la felicidad de verte y abrazarte.

LA LUZ DE LA VERDAD:  José Aniorte Alcararaz

Nota:

La recopilación y selección de escritos que forman este libro, ha sido obra de los miembros del “Centro Espírita la Luz del Camino” de Orihuela. Agradecemos la autorización para poder publicarlos en nuestro sitio web.

Si desean conocer su trabajo pueden visitar:  www.laluzdelcamino.com

ENCUENTRO ENTRE LA MADRE TERESA Y LA PRINCESA DIANA EN EL PLANO ESPIRITUAL

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Por: Divaldo Pereira Franco

Cierto día, la princesa Diana visitó a la Madre Teresa de Calcuta, abriendo su corazón. Le habló de sus angustias, de su vacío interior, muy a pesar de que llevaba una vida de glamour. Y confeso su deseo de hacer parte de su orden religiosa.

La madre se conmovió con su relato, lleno de ternura y confianza, y vio mucha dulzura y bondad en el alma de aquella mujer simple, pero muy rica y famosa. Y, con gran cariño, buscó orientarla. Le dijo que ella era una princesa y, como tal, no podría pertenecer a su orden religiosa, de extrema pobreza. Entonces, la madre le dijo:

– Diana, usted le podría donar ese amor a los niños indefensos. En su posición, usted puede ayudar a muchas de ellas, que sufren… La caridad puede ser ejercida en cualquier lugar donde nos encontremos…

La princesa volvió a su palacio y posteriormente se dedicó a visitar niños víctimas del Sida, esa enfermedad tan cruel, y ayudó, con enorme cariño, a niños mutilados por las minas de las guerras… Desde entonces, encontró la alegría de ser útil y el placer de servir.

La Madre Teresa acompañó todas las noticias relacionadas sobre ella tanto en TV como en los periódicos. Y, entre aquellas dos mujeres, vínculos de amor pasaron a existir.

El tiempo pasó. Algunos meses después, la princesa, amiga de los sufrientes, la Rosa de Inglaterra, como era conocida mundialmente, vino a desencarnar en un accidente que golpeó a todos.

La madre, muy conmocionada, al enterarse del hecho, se apresuró a tomar decisiones y a cancelar compromisos, con el fin de asistir al funeral, días después.

Sin embargo, algo cambio sus planes. Su salud, muy inestable, la llevó a la cama. Días después, la Madre Teresa también falleció.

Entonces, Joanna de Ángelis nos contó los acontecimientos sucedidos, del «otro lado»…

La Madre Teresa fue recibida en una fiesta de luz, bajo la cariñosa asistencia de Teresa de Lisieux, o Santa Teresita del Niño Jesús, como es recordada en la Iglesia Católica. Permaneció consciente de su proceso desencarnatorio, en la paz de consciencia que su vida honrada le hiciera merecer. Y es entonces cuando ella le pregunta a la religiosa que la recibiera, donde estaba Diana. Y Teresa de Lisieux le cuenta que la princesa, debido al choque causado por el accidente, estaba durmiendo, aún en descanso y recuperación.

La Madre Teresa de Calcuta velando por la princesa, le hace compañía, ora por su armonización. Y, en el momento del despertar, cuando Diana abre los ojos ante la vida espiritual y reconoce la grandeza del amor de Dios, he ahí que ella vuelve a ver a la madre, la religiosa afectuosa y amiga que, con extremado amor, le dice:

– Ahora, hija mía, usted está lista para ser aceptada en mi orden. Iremos a trabajar juntas, con la bendición del Señor.

– Nosotros, que sabemos cómo es el mundo espiritual de fascinante, dice Divaldo, ¡imaginemos el júbilo de ese encuentro!

Traducción al español:
Oscar Cervantes Velásquez Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís Santa Marta – Colombia

SOBRE LA FE

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En Mateo 17:20 Jesús dijo:

[infobox]«Os aseguro que si tenéis fe tan pequeña como un grano de mostaza, podréis decirle a esta montaña: «trasládate de aquí para allá», y se trasladara. Para vosotros nada será imposible.»[/infobox]

Las montañas son esos obstáculos que existen en cada uno de nosotros y que tenemos que ir librando en el día a día y, para ello, debemos de conquistar la fe, para que todo aquello que se nos presente en nuestro camino no se nos haga una gran montaña, sino todo lo contrario, un camino llano, y si hay obstáculos, poder sortearlos, sin que nos venzan. La fe tiene que ser, una fe razonada, no una fe impuesta por creencias, que tarde o temprano, llevan al olvido. La fe necesita de conocimientos acerca de la vida del espíritu y su implicación en la materia.

Porque es así, como se edifica dicha fe; es así como se comprenden muchos sucesos y pruebas que nos pasan. La fe tiene una cualidad que enseña al alma, de las capacidades de trascender “esas montañas”, esos obstáculos que la vida nos pone, la mayoría de veces como aprendizajes.

Tenemos que ser capaces y tener el coraje de abandonar los prejuicios que las religiones han creado en torno al problema de la fe en los hombres. Para así, desmenuzarla y comenzar a entenderla, bajo otro punto de vista.

Muchos días de nuestras vidas y, en los momentos difíciles o bien alzamos los ojos hacia arriba, pidiendo ayuda a Dios, o en un momento de recogimiento interior, pedimos nos ayuden en el problema o los problemas que se nos plantea en nuestras vidas o existencias a los planos espirituales.

Ello quiere decir, que nuestra conciencia sabe que existe un Ser Supremo, llámese Dios o Inteligencia Infinita, que es por naturaleza misericordioso, amoroso, al cual nuestras peticiones hechas desde el corazón, quiere esto decir, con verdadero sentimiento, son escuchadas en el espacio, porque todo esta creado, para que nada escape a la magnificencia del Divino.

La fe es necesaria para el tránsito de nuestras vidas, ya que de lo contrario, iremos abocados antes o después al sufrimiento. Ella está cargada de una gran fuerza, que mueve nuestra montaña interior, para que poco a poco, seamos capaces de progresar, de ser más fuertes interiormente, más firmes, más calmos y bondadosos y manifestarnos como humanos libres que persiguen una causa justa, divina, fraterna.

Los hombres tenemos una razón de ser, una responsabilidad para con nosotros y los demás, así como, para la sociedad. Y es la de progresar, la de mejorarnos cada día, un poco más si cabe y, no dejar lugar a la negatividad, la intolerancia, la agresividad, la envidia, el orgullo, el egoísmo, todas éstas manifestaciones que nos hacen todavía ser espíritus inferiores. Y que sólo en la fe, en las capacidades infinitas de los hombres, en la lucha por su progreso y evolución, reside esa fuerza motriz que es capaz de movilizarnos, de sensibilizarnos, para comenzar a caminar hacia un mundo nuevo, donde la igualdad, fraternidad, respeto, honradez, libertad y amor; cualidades todas del alma, puedan tomar asiento, y sustituir a aquellas que nos impiden el progreso.

La fe que es comprendida e interiorizada, y que sabemos de su capacidad y fuerza, es capaz de llevarnos a comprender el porqué de la misma vida, de nuestras existencias en este plano, en esta humanidad correctora, con todos sus matices y diversidad de acontecimientos, que nos ayudan a transformarnos sí o sí. Solo la incomprensión de los verdaderos valores humanos para los cuales fuimos creados, no toman toda la forma y se hacen patentes, robándonos la conquista del verdadero amor.

La fe, no es creer en teoría alguna, es la vivencia y comprensión de la misma vida, de la existencia que ahora nos ocupa. La fe está llena de conocimiento, de sentimientos que nos ayudan a transformarnos, a proporcionarnos la energía suficiente, para seguir
en la lucha, en la batalla más ardua y dolorosa que existe, la de uno mismo intentando ser mejor. Más honestos, más honrados, más fraternos y bondadosos, más delicados, más sociables, más justos y magnánimos.

La fe que nos abastece una y otra vez del equilibrio mental y sentimental, así como espiritual, para que nada nos tumbe ante las diferentes pruebas que cada uno de nosotros tiene por delante. La fe nos dota, de esa cualidad del alma que la ha interiorizado, y que a los ojos de los demás, resulta ser un hombre diferente en sus manifestaciones, en sus ejemplos siendo consecuente entre lo que hace y dice.

Ten fe, y tu vida cambiará. Ten fe y conquistarás el mundo; nos habla del mundo interior, de nuestros tormentos y sufrimientos. La fe es la verdadera conquista del alma, preparada para darse a los demás, porque es ella la que nos guía.

La fe es una fuerza creadora, todo lo puede, todo lo vence, porque lleva en sí misma ese potencial de energía, de poder interior, que hace que ante las dificultades nos crezcamos, en pos de ser ejemplos vivos de la postura y actitud que hay que tener, ante dichas dificultades. Es un amigo, es un apoyo necesario en el transcurso de nuestras vidas es imprescindible en los dos planos, el material y el espiritual. Vale en ambos, porque en ambos, se libran grandes batallas espirituales.

La fe en la familia, en la amistad verdadera, la fe en la realización de los proyectos de la vida en general, la fe en el más allá, porque en cualquier momento, podemos marcharnos. Y si la fe está arraigada en nosotros, el viaje de vuelta a nuestro verdadero hogar, será dichoso.

La fe verdadera, es la que nos hace libres; libres para elegir nuestro camino en la vida y, si hay libertad, la fe hace presencia en todos nosotros y nos ayuda en ese camino evolutivo.

J.F.D.V.

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“No hay fe inquebrantable sino aquella que puede mirar cara a cara a la razón en todas las épocas de la humanidad”.

Allan Kardec

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NOS HA DEJADO UNA AMIGA

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Ha fallecido Santiaga Noguero Hinarejos
Santiaga Noguero Hinarejos

Nos ha dejado una amiga y una compañera en el ideal espírita; se trata de Santiaga Noguero Hinarejos, trabajadora incansable en el campo espiritual. Fué una de las precursoras del movimiento espirita en la capital valenciana tras el periodo de dictadura, un enorme paréntesis de cuarenta años que finalizó en el año 1975.

Santi, con su inestimable entusiasmo y empuje asistió al primer Congreso Nacional Espirita de la democracia en el año 1981 celebrado en Madrid, posteriormente continuó trabajando en su vivienda particular donde se reunían para el estudio y comprensión de la doctrina así como para el trabajo mediúmnico. Fué cofundadora de la asociación Parapsicológica de Valencia en 1986 y posteriormente fundó el que es hasta nuestros días el centro espírita «Hogar Fraterno».

Tras una larga enfermedad nos deja físicamente. Fué un ejemplo de sacrificio pues sobrellevó su enfermedad con estoicísmo y sin murmurar, siempre con una sonrisa amable y alegre. Hizo mucho bien y trató, en la medida de sus fuerzas, trasladar ese entusiasmo natural para con todos, sobre todo, para aquellos que comenzaban a descubrir esta maravillosa doctrina. Desde la redacción de esta revista nuestro reconocimiento y admiración, con la convicción de que los espíritus-espíritas que te han acompañado siempre, estarán ahora mismo a tu lado, para facilitarte el tránsito necesario y que muy pronto puedas continuar con tu labor llena de entusiasmo, alegría y bondad generosamente y a manos llenas.

Hasta siempre hermana querida, hasta siempre y hasta pronto.

 ¡¡ Que Dios te bendiga !!

Redacción Amor, paz y caridad

 

POETA DE REALIDADES

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Poeta de realidades
qué bien sabes expresar
ese mundo espiritual
tan complejo de verdades.

Siempre dando orientación
con tu sencillo saber
has llegado al corazón
de quien te escucha y te ve.

Con tus palabras ayudas
a los que tienes más cerca
y con tus bellas poesías
a los que lejos se encuentran.

Porque has sabido elevar
tu ejemplo de espiritista
a la pura realidad
de lo que es en sí la vida.

Poeta de realidades
que luchas por ser mejor
y buscas las igualdades
en nuestro cambio interior.

Tú nunca desfalleciste
en los difíciles tiempos
y luchaste con ahínco
por lo que siempre creíste.

Tanta lucha y sacrificio
te queremos recordar
que nunca serán en vano,
tu siembra florecerá.

Porque contamos contigo
con tu experiencia y cariño
que nos mandas tan a tiempo
desde tu querido Vigo.

Gracias por ser nuestro amigo
y sigue siempre en la brecha
tu, estimado Pepiño
eres del bien, un poeta.

ASOCIACIÓN PARAPSICOLÓGICA DE BOCAIRENTE

(Poesía leída en el homenaje que a José Martínez Fernández se le realizó en Vigo, en la Asociación de Estudios Psicologicos y Espirituales, el día 3 de noviembre de 1990.)

CLAUDIA WERDINE

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Claudia Werdine, casada, madre de 4 hijos, educadora espirita y maestra de la Enseñanza Fundamental.

 En el Brasil inició sus actividades en la Doctrina Espírita como médium y miembro de la dirección de la Fundación Dr. Becerra de Meneses en Angra dos Reis, Río de Janeiro. Más tarde, fue invitada a trabajar en el área de la Educación Espírita Infanto-juvenil y durante 15 años fue directora del ese Departamento en la referida Fundación.

 El amor por los niños y jóvenes está en su corazón y por eso lleva 25 años dedicándose a la Educación Espírita.

Vivió 8 años en Viena, Austria, donde estuvo al frente de las clases de educación infantil en el Centro Espírita Allan Kardec.

Hace 4 años vive en Madrid y es actualmente la coordinadora del área de la Infancia, Juventud y Familia en el Centro Espírita León Denis – CELD y una de las coordinadoras de la Comisión de Educación de la Federación Espírita Española.

 Desde hace 7 años trabaja exclusivamente para la divulgación e implantación de la Educación Espírita Infanto-juvenil y Familia en los Centros Espíritas de Europa y es una de las coordinadoras de la Comisión Europea de Educación Espírita CEE, del Consejo Espírita Internacional.

Colabora también en la Revista Electrónica El Consolador, en la Revista Pedagogía Espirita, con los diversos boletines informativos y webs relativas a la Educación y Pedagogía Espírita.

e-mail: claudiawerdine@hotmail.com

 1.- ¿Cuáles son sus conclusiones en base a su experiencia con los niños y adolescentes en Brasil? 

El Brasil tiene una población de 190 millones de personas de las cuales casi 60 millones tienen menos de 18 años de edad, lo cual equivale a casi un tercio de toda la población de niños y adolescentes de América Latina y del Caribe. Son decenas de millones de personas las que poseen derechos y deberes y necesitan unas condiciones para poder desenvolverse con plenitud y con todo su potencial.

Con todo, la población infanto-juvenil es especialmente vulnerable y sensible a la violación de los derechos, a la pobreza y a la iniquidad del país. Los niños y los adolescentes se ven especialmente afectados por la violencia. Pese a los esfuerzos del gobierno brasileño y de la sociedad en general para hacer frente a los problemas, las estadísticas apuntan hacía un escenario desolador en relación con la violencia, principalmente en cuanto a los niños y adolescentes.

El gran problema que existe actualmente, que sea en Brasil o en cualquier parte del mundo, es una cuestión de carácter y solo se podrá solucionar a través de la Educación.

Como dice Joanna de Ângelis:

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“El fracaso de las construcciones morales de la sociedad se debe, en particular, a la educación que no ha conseguido alcanzar al ser integral. Más preocupada por la transmisión de los conocimientos, no se ha esmerado en la formación de los hábitos nobles, en trabajar más por el desarrollo del intelecto que por los valores profundos de sentimiento.

 …Como consecuencia de ello, acompañamos el progreso científico-tecnológico pero ahora es imprescindible ocuparnos de las necesidades del ser humano…”

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 Como la esencia del Espiritismo es la Educación y la Educación del Espíritu, la Federación Espirita Brasileña lanzó en Brasil, hace 35 años, una Campaña de Educación Espírita Infanto-juvenil que pretende incentivar el medio espírita hacía una amplia concienciación en cuanto a la necesidad de educar a la luz del Espiritismo a los niños y a los jóvenes.

La Educación Espírita Infanto-juvenil representa una acción relevante para la formación de las nuevas generaciones mediante el estudio de la Doctrina Espírita y la vivencia del Evangelio de Jesús junto a los niños y los jóvenes.

Muchas cosas han cambiado ya en el panorama brasileño pero todavía nos queda un largo y arduo camino por delante.

 2.- ¿Observa muchas diferencias entre la generación actual y las juventudes de otras épocas? ¿Son distintas sus problemáticas, o los problemas de fondo siguen siendo los mismos? 

Es notoria la diferencia entre la generación actual y las juventudes de otras épocas, no solamente en relación a los jóvenes sino también respecto a los niños. A consecuencia de eso, las problemáticas, los problemas, los valores… son diferentes. Esto se debe a varios factores y principalmente al cambio de la institución familiar.

Podemos percibir que desde el inicio del siglo XIX hasta nuestros días hubo grandes modificaciones en la institución de la familia y los modelos actuales de la familia rompieron con la forma de educar a los niños y jóvenes.

La sociedad moderna se caracteriza por grandes cambios en los campos de la economía, de la política y de la cultura, afectando significativamente todos los aspectos de la existencia personal y de la vida social. Esos cambios repercuten fuertemente en la vida familiar, desde el modelo de formación hasta el que aporta el sustento, entre otros aspectos.

Como en todos los cambios que ocurren en la sociedad, la familia se vio aventajada en otros aspectos y diversas necesidades llevaron a la mujer a introducirse en el mercado laboral lo cual hizo que se volviera una pieza importante en el aporte financiero de la familia, siendo no raros los casos donde ella es la única proveedora. Este hecho, a su vez, ha promovido el alejamiento precoz de los hijos de la convivencia familiar lo que conlleva a que los padres compartan o transfieran su compromiso de educar a la escuela.

Fuera de casa es donde los hijos se instruyen y se ilustran pero es en el hogar familiar donde ellos verdaderamente se educan. Afuera, ellos ven lo que deben hacer y en casa, ellos ven cómo se hace a través de la conducta de sus padres. Por eso, la educación de los hijos reflejada hoy en la juventud actual es errónea o no tuvo lugar.

Es necesario comprender que cabe a los padres la gran responsabilidad de educar a los hijos, espíritus milenarios en busca de evolución.

Cabe destacar que no estoy en contra, de ninguna manera, de que la mujer trabaje, solo quiero recomendar que cuando esté en casa aprovechen el tiempo intensamente para estar con sus hijos, educando con amor, diálogo, comprensión y principalmente, dando ejemplo.

 3.- ¿Qué diferencias observa, entre los niños y adolescentes brasileños con respecto a los españoles? 

 En mi opinión, de una manera general, no hay una “infancia o juventud brasileña” o una “infancia o juventud francesa o española” pues actualmente la infancia y la juventud presentan básicamente las mismas características en cualquier país.

A través de mis viajes para conferencias y seminarios por Europa, la convivencia con mis sobrinos en el Brasil, así como mi experiencia con mis 4 hijos que ahora ya son adultos, percibo en todas las clases sociales la búsqueda por las cosas materiales desde la infancia.

Algo que me asusta mucho hoy en día es el comportamiento de algunos niños y la vida que llevan. Recuerdo que cuando era pequeña me sentía feliz con unos sencillos juguetes, a veces fabricados por mi padre, mis abuelos. Juguetes que hoy en día no le harían gracia a ningún niño “actual”, sin embargo en aquella época a mí me hacían muy feliz. Aprender canciones, jugar siempre con las mismas muñecas, usar la misma mochila año tras año en la escuela me daba alegría, pero hoy en día los niños acaban de recibir un juguete y ya están queriendo otro, sobre todo si su amiguito ya lo tiene.

Amor, cariño, simplicidad, respeto hacia los mayores, solidaridad o disfrutar de las cosas simples de la vida, todo esto parece no tener su espacio en la vida de algunos de ellos.

Percibo una búsqueda del placer en la juventud, independientemente de las consecuencias y las pérdidas que esta búsqueda pueda acarrear a los jóvenes. Se observa un intenso deseo de “querer ser feliz en un tiempo récord”, de vivir el “ahora”. Y como ellos no saben dónde encontrar esa felicidad pues no fueron orientados desde la infancia y no tienen a sus padres en casa para un diálogo sincero y amoroso, parten en una búsqueda incesante de los placeres inmediatos, de las drogas, las sensaciones momentáneas…

 Otro factor es que, desde el punto de vista religioso, las encuestas nos dicen que más del 60% de los jóvenes de entre 15 y 24 años dicen no tener ninguna religión y es por eso que, más de una vez, el materialismo predomina en la juventud.

 Pese a que existen algunas excepciones, de un modo general veo a los jóvenes bastante enajenados. Poquísimos leen, inclusive entre los universitarios y es raro encontrar a jóvenes que tengan un proyecto de vida de valor.

 4.- ¿Considera que los métodos de enseñanza y de desarrollo moral deben de ser los mismos en todos los lugares o se deben de adaptar a la idiosincrasia del país o pueblo donde se desenvuelven? 

Encontramos en cada país, en cada ciudad, pueblo, Centro Espírita y en el ser humano, características de comportamiento, culturales, estructurales y evolutivas, tanto físicas como morales, que les son propios. Debemos siempre respetar estas diferencias y buscar métodos de enseñanza que atiendan a las necesidades y que sean eficaces para que alcancemos el mayor objetivo de nuestra vida, la evolución. Esta necesita ser física, intelectual y principalmente moral, una evolución que llegará con la Educación. El progreso físico e intelectual llevado a cabo hasta hoy en sus mayores proporciones, constituye un gran paso y marca la primera fase de adelanto general de una Humanidad impotente, no obstante, en vista de su regeneración.

Es preciso buscar siempre trabajar para alcanzar las características del Hombre de Bien tan maravillosamente descrito en El Evangelio según el Espiritismo, capítulo XVII. No debemos estar ansiosos por conseguir conquistar una relación completa de las virtudes del Hombre de Bien descrito por los espíritus a través de Allan Kardec; aquél que se esfuerce en poseer, en esta vida, aunque sea una de esas características, estará en el camino que conduce a todos los demás.

Me gustaría resaltar entonces que, a pesar de las características y necesidades actuales de los niños y jóvenes, que son básicamente las mismas en los países, la metodología utilizada en el proceso educativo deberá adaptarse a la realidad cultural del país, del pueblo, del centro espírita. No podemos, por ejemplo, utilizar en España, Francia, Holanda, etc. los libros y manuales de Educación Espírita para la infancia y la juventud que son utilizados en Brasil sin las debidas adaptaciones de metodología, recursos didácticos…

 5.- ¿Cuál cree que debe de ser el papel que jueguen los jóvenes en los Centros Espiritas? Siendo el futuro, la continuidad de la obra espirita, ¿cree que deben de ser protagonistas, asumiendo responsabilidades en las tareas propias del grupo? 

La adolescencia es, como las demás fases del desarrollo humano, de gran importancia para el espíritu que se está preparando para asumir su verdadera identidad, efectuar una verificación de sus valores individuales y definirse como ser eterno.

En el joven aún es posible corregir y compensar faltas y deficiencias de la infancia, pero en el adulto la tarea de remodelación es normalmente mucho más difícil. Por eso, es de fundamental importancia que los Centros Espiritas ofrezcan la Educación Espirita a la juventud.

Cuidar de nuestros jóvenes, moldeándoles el carácter y la personalidad, bajo las directrices de las enseñanzas del Cristo, a la luz de la Doctrina Espírita es importante no sólo porque ellos son los continuadores del Espiritismo sino principalmente porque estaremos así, contribuyendo para la formación de adultos más equilibrados y conscientes de sus responsabilidades ante la construcción del Mundo del 3er Milenio.

Es necesario una integración del joven con el Centro Espirita. Integrar es propiciar al joven su adaptación en el Centro Espirita y en el Movimiento Espirita, ofreciéndoles oportunidades para tornarse elementos actuantes en el Centro Espirita, de acuerdo con sus potencialidades.

Objetivos de esta integración:

 Estimular la convivencia entre los más mayores y los jóvenes en el Centro Espirita; Asegurar la permanencia del joven en el Movimiento Espirita; Garantizar la continuidad del Movimiento Espirita, pues los jóvenes de hoy serán sus futuros participantes, coordinadores, dirigentes; Utilizar para dinamizar las actividades del Centro Espirita los recursos naturales que el joven ofrece: entusiasmo, buena voluntad, energía, alegría…

Hay diversas maneras de integrar al joven en la Casa Espirita, pues él puede ayudar a arreglar el local, auxiliar en las clases de educación infantil, distribuir mensajes a los participantes del Centro Espirita, mantener las jarras de agua para la fluidificación siempre llenas, mantener en orden los libros de la biblioteca, hacer la oración al inicio u final de las conferencias, leer mensajes al inicio de las conferencias, hacer un periódico para el Centro Espirita, ayudar con la pagina web del Centro, hacer Campañas de alimentos, de abrigos para el invierno, etc…

 6.- ¿El papel que deben desarrollar los educadores espíritas ha de tener como prioridad “educar” en lugar de “instruir”? 

Creo que uno de los problemas que encontramos hoy en día es la confusión que tienen las personas en relación con estas dos palabras.

Aunque en el lenguaje escrito y hablado estas dos palabras se confunden, se usa comúnmente la segunda en lugar de la primera, pero ellas se diferencian en sus significados y Allan Kardec sabía muy bien al afirmar que:

“…Es a través de la Educación más que de la Instrucción que se transformará la Humanidad…”

 Encontramos un gran porcentaje de personas que se instruyen pero que no se educan. Es más triste entonces cuando encontramos a los espíritas que estudian tanto porque quieren instruirse y se olvidan de su educación.

Es necesario diferenciar y no confundir instrucción con educación. La educación abarca la instrucción pero puede haber instrucción sin educación.

La instrucción es más especialmente el aprendizaje de la ciencia, la educación es el aprendizaje de la vida; la instrucción desarrolla el talento, la educación forma el carácter. La misión de la educación es más elevada, es un arte más difícil.

Un factor vital en el proceso evolutivo es el equilibrio entre los diversos aspectos del desenvolvimiento. Sabemos que, a lo largo de nuestra jornada evolutiva, debemos desarrollar todas nuestras potencialidades – pensar (pensamiento), sentir (sentimiento) y hacer (voluntad) – y alcanzaremos condiciones de ángeles en todas las virtudes y de sabios en todas las ciencias.

Por eso, educar, tanto para los fines de la existencia actual como para nuestros objetivos eternos, debe ser una acción que nos despierte así como a nuestros hijos y jóvenes, de manera equilibrada e integrada, todas las fuerzas del alma. La Educación debe ser dirigida al sentimiento y la instrucción a la inteligencia para formar personas saludables en cuerpo y alma.

Me gustaría resaltar que un educador espírita no debe tener como prioridad sólo educar o instruir a los niños/jóvenes, sino estar constantemente en proceso de auto-perfeccionamiento.

La capacidad de educar va mucho más allá de los conocimientos técnicos adquiridos en un curso de Pedagogía. Ser educador es mucho más que ser un profesor. Para ser educador no basta con tener un conocimiento de las teorías, aplicar metodologías, es preciso tener una predisposición interna, una comprensión más amplia de la vida, un esfuerzo sincero de querer promover su propia educación ya que un verdadero educador es aquél que antes de hablar, da ejemplo; antes de teorizar, siente y antes de ser un profesional es un ser humano.

 7.- ¿Si los niños presentan dificultades o rechazo a la educación espirita, que pautas nos sugiere para superar estos escollos? 

Normalmente los niños no presentan dificultades o rechazo hacía la Educación Espírita. Lo que sí puede pasar es que un niño no quiera ir a clase por falta de interés debido al poco entusiasmo y/o preparación del educador, así como falta de estímulo, incentivo o compromiso por parte de los padres.

Por eso, para que los niños se sientan motivados y frecuenten las clases del Centro Espírita es necesario un trabajo en conjunto entre el educador y la familia.

La figura del educador es de fundamental importancia en este proceso pues él es el polo de energía emuladora que creará el ambiente ideal para el trabajo. Sus palabras, sus gestos, sus pensamientos y sentimientos son extremadamente importantes en el proceso educativo. Él tendrá que propiciar las actividades adecuadas para que ocurra una interacción entre el niño y el medio físico y espiritual, con el fin de que él pueda vivenciar las actividades y despertar el interés por las clases y construir su propio futuro. Estas actividades deben ser dinámicas, divertidas, bien planificadas por el Educador que debe buscar una metodología y unos recursos didácticos que estimulen la participación activa de los niños.

En cuanto a la clase, cabe a los educadores la exposición teórica y la ejemplificación de las enseñanzas del Evangelio y de la doctrina espírita, suministradas metódica y sistemáticamente en sus gradaciones pedagógicas. En el hogar, cabe a los padres la demostración práctica, la vivencia diurna y real de las lecciones a través de los ejemplos que ellos puedan dar, cada día, cada hora, en el ámbito de la convivencia.

 8.- ¿Cómo podemos presentar la doctrina a los jóvenes para que les sea atractiva y sugerente, con el suficiente estímulo para abrazarla con entusiasmo y fe? 

Es preciso pensar primero en los jóvenes de familia espírita y después pensar en atraer a los que no son espíritas.

Para muchos padres y para la gran mayoría de los adolescentes, las clases ofrecidas por el Centro Espírita son comparadas con las clases de catequesis que pueda impartir la Iglesia Católica.

Es necesario primero un arduo trabajo de sensibilización de estos padres espíritas para que le vean la importancia a la Educación Espírita para el futuro de sus hijos, no solo para los jóvenes sino también para los niños. Es muy interesante cuando observamos en el Centro Espírita la presencia asidua de los frecuentadores, trabajadores y dirigentes que no traen nunca a sus hijos. Y yo me pregunto: “Si la Doctrina Espírita es importante para ellos, ¿por qué no lo iba a ser también para sus hijos, esos preciosos tesoros que Dios puso entre sus manos?”

 Con frecuencia escucho a padres espíritas que se justifican diciendo que no saben si forzar o no a sus hijos a frecuentar las clases de infanto-juvenil en el Centro Espírita. Vale la pena recordar aquí las palabras de Divaldo Pereira Franco en el libro “Diálogo con los Dirigentes y Trabajadores Espíritas”; dice lo siguiente:

“Hemos oído a algunos compañeros afirmar: yo no quiero forzar a mis hijos a ir a las clases de Educación Espírita porque soy muy liberal o porque el niño/joven se pueda quedar con trauma; Más bien se podría decir “porque no tengo fuerza moral”. Si un hijo está enfermo, se le obliga a tomar medicamentos, si un hijo no quiere ir a la escuela, se lo obliga a ir. Justifican el uso de medicamentos pero no la “educación espirita”. No creen en la religión que abrazan cuando afirman: “le dejaré crecer y después que elija él”. “Para mí – añade Divaldo – es lo mismo que dejarle contaminarse con el tétanos u otra enfermedad y después aplicar un medicamento fuerte para la cura”.

 Bueno, tras la llegada de los jóvenes en el Centro Espírita empieza la responsabilidad del educador en presentar la Doctrina de una manera atractiva, entusiasta, lógica y racional, lo suficiente para que los jóvenes la abracen con entusiasmo y fe.

La iglesia Católica y muchísimas otras iglesias y religiones, incluido el Espiritismo de cierta forma, perdieron el contacto con los jóvenes. Los obispos, sacerdotes, catequistas, padres y educadores espiritas de estos jóvenes no hablan un lenguaje que sea interesante para ellos. A consecuencia de ello, se adhieren por un tiempo pero luego abandonan la práctica de la religión de los padres, o bien desde el principio rompen con ella sin drama ninguno con una estudiada indiferencia.

¿Por qué ocurre eso?

Los jóvenes católicos por ejemplo, dicen que la culpa es de la iglesia, que no tiene un lenguaje agradable e interesante como los que promueven espectáculos y series en la televisión y en la radio. Dicen claramente que les gusta más las comunicaciones de la radio, la música, los presentadores de televisión, los artistas, porque ellos hablan de un mundo que corresponde más a su realidad o a sus sueños. Por eso llenan estadios para ir a escuchar un artista y pagan caro por ello, sin embargo no sienten el mismo interés en oír a los predicadores religiosos. Algo les falta…

Ciertamente ocurre lo mismo con la evasión de los jóvenes espíritas.

¿Qué hay que hacer para que los jóvenes se interesen por la Doctrina Espírita?

Doctrina eminentemente racional, el Espiritismo dispone de vigorosos recursos que superan todos los límites, alcanza los más amplios horizontes, atiende a los más nobles intereses y posee un ideal capaz de impulsar el verdadero progreso. Atravesando fronteras, ejerce una función en ambos planos de la vida permitiendo una mayor comprensión, señalando objetivos de gran alcance y valor moral.

La juventud es un período propicio para la reflexión acerca de la vida y el alineamiento de los objetivos reencarnatorios, mediante los contextos y las posibilidades que se presentan, convidando al joven al ejercicio del auto-conocimiento, de la reforma íntima y el cultivo de actitudes responsables por medio de su libre albedrío y del reconocimiento de la Ley de Causa y Efecto. Se Identifica, en ese momento, el benéfico efecto del estudio y de la vivencia del mensaje cristiano, a la luz de la Doctrina Espirita, cuyo conocimiento fortalece las almas juveniles para la adecuada toma de decisiones y para la elección de caminos saludables y armonizados a las enseñanzas espíritas.

El proceso de aprendizaje es dinámico y personal. Toda y cualquier mudanza de comportamiento del ser humano implica reflexión y consciencia de su realidad existencial. No basta simular esta realidad, el joven debe estar en ella inmerso. Por eso, la metodología empleada debe ser aquella que haga parte de la realidad diaria del joven.

Para facilitar el proceso enseñanza-aprendizaje y la madurez del joven en lo que respecta del despertar de su consciencia moral, es importante:

Trabajos en grupo que proporcionen al joven actividades con otros jóvenes facilitando el proceso de convivencia fraterna en los patrones de solidaridad y tolerancia, además del importante intercambio de experiencias;

 Análisis de situaciones y experiencias reales a través de debates, mesas redondas, etc., ya que el joven está inserto en un mundo de permanentes cambios y bajo la influencia de los medios de comunicación, además de, en función de su etapa de desarrollo, descubrir situaciones y relaciones sociales diversas en su cultura. Ese todo que el joven percibe, precisa ser analizado e reflejado cuidadosamente, de modo que él pueda construir sus valores dentro de los principios cristianos.

 Por eso, buscando garantizar el éxito de los objetivos propuestos, las aulas deben ser:

Dinámicas y desafíos – que despertando el interés y la curiosidad del joven, proporcionen su participación activa, llevándolo a la aplicación de soluciones evangélico-doctrinarias para resolver los problemas cotidianos;

Significativas – que puedan ser comprendidas y asimiladas por los jóvenes, conforme los objetivos pre-establecidos de acuerdo con su nivel de interés;

Individuales – que estén al nivel de cada joven en particular, permitiendo la atención de las diferencias individuales;

Interactivas – de forma espontanea y gradual, ofreciendo apoyo, seguridad, incentivo y respeto a su capacidad como Espíritu.

 9.- ¿Considera prioritario el ejemplo de los espiritas adultos, mostrando una doctrina dinámica, alegre, sugerente, no exclusivamente sujeta al estudio metódico y mecánico? 

Ante todo me gustaría destacar la importancia del ejemplo del espírita de una manera general y no solamente en relación con la manera de presentar la Doctrina Espírita.

Ser espírita, en la acepción plena de la palabra es comprometerse en un proceso de auto-educación.

 Elevar, transformar, despertar conciencias a través de su ejemplo, contribuyendo a un cambio interno de los hombres que redundará también en una evolución externa, ésta debe ser la meta de cualquier espírita.

 Para que las personas abracen el Espiritismo, es necesario presentarlo y estudiarlo sin prepotencia, sin austeridad excesiva, sin pretender poseer la verdad absoluta, sin autoritarismo. Debemos presentarlo y estudiarlo como quien quiere servir, haciendo brillar nuestro empeño en ser mejores, nuestra fidelidad hacía los principios éticos fundamentales, nuestra sede intelectual… procurando compartir nuestra llama interior.

Un estudio metódico, regular, minucioso y serio no necesita y no debe ser mecánico. Irradiar optimismo, disposición, energía y entusiasmo debe ser una consecuencia natural de los estudios. Por eso es importante elegir adecuadamente las técnicas de enseñanza que podemos y debemos utilizar en nuestros estudios.

Bibliografia: • La Codificación Espirita • La Educación segun el Espiritismo – Dora Incontri – Feesp • Allan Kardec – Meticulosa Investigación Pesquisa Bibliográfica – Zêus Wantul e Francisco Thiesen – FEB • Educación del Espíritu – Introdución a la Pedagogia Espírita – Walter Oliveira Alves • La Pedagogia Espírita – J. Herculano Pires • Mensaje de Becerra de Meneses sobre la Importância de la Educación Espírita Infanto-juvenil en la formación de la Sociedad del Tercero Milênio (Reformador 1985) • Por los Camiños de la Educación – Cecilia Rocha – FEB
 

SEÑOR

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 Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes,
y a no decir mentiras para 
ganarme el aplauso de los débiles.
 
 Si me das fortuna, no me quites la razón, 
si me das el éxito, no me quites la humildad, 
si me das humildad, no me quites la dignidad. 
 
 Ayúdame siempre a ver la otra cara de la moneda, 
no me dejes inculpar de traición a los demás 
por no pensar igual que yo. 
 
 Enséñame a querer a la gente como a mi mismo,
Y a no juzgarme como a los demás.
 
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, 
ni en la desesperación si fracaso. 
 Más bien recuérdame que el fracaso,
 es la experiencia que precede al triunfo. 
 
 Enséñame que perdonar es un signo de grandeza. 
Y que la venganza es una señal de bajeza. 
 
 Si me quitas el éxito, 
déjame fuerzas para aprender del fracaso. 

Si yo ofendiera a la gente,
 dame valor para disculparme
y si la gente me ofende, 
dame valor para perdonar. 
 
 ¡Señor… si yo me olvido de ti, 
nunca te olvides de mí!
 
Mahatma Gandhi.

TE DESEO

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Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: “Esto es mío”.
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

VICTOR HUGO