Extraterrestres

AQUÍ Y AHORA

Existen multitud de programas de televisión, series de documentales, y artículos en revistas especializadas que intentan hacer un estudio e investigación lo más completo y profundo del fenómeno extraterrestre a lo largo de la historia de nuestro planeta.

Se centran en antiguas civilizaciones, monumentos, templos de culturas de otrora, vestigios de todo tipo que se hayan esparcidos por toda la humanidad. Intentan relacionar todo lo que puedan estos vestigios y restos de culturas ya desaparecidas, con los astros, las estrellas, y hallar la conexión que puede existir con la llegada y existencia de alienígenas en nuestra humanidad, ya que en muchos casos no hay un explicación lógica y razonada del porqué, como y para que se han construido muchas de los restos, templos y todo tipo de monumentos, en un momento de la historia de la tierra en la cual no había ni la tecnología, ni los conocimientos, para poder levantar dichos monumentos.

 Con lo cual hay teorías que alumbran la posibilidad de que haya habido una participación y una gran contribución de estos seres en la construcción de dichas estructuras. Surgen pues,  multitud de teorías y de ideas que acercan a los extraterrestres de una manera clara a nuestra humanidad. Pero casi siempre desde un pasado remoto y lejano.

 Igualmente existen muchas teorías sobre la diversidad de tipos de extraterrestres, a saber grises, verdes, reptilianos, gigantes, de cabeza enorme etc,., en la mayoría de estos casos, todo este tipo de tipología responde sin ningún género de dudas, como ya lo estudiamos en un artículo anterior, a la intervención de la parte espiritual negativa dentro de este fenómeno, que nos transmiten todo tipo de formas y de aberraciones para llevarnos a la confusión.

 Hemos de entender que, los seres que formamos parte de la evolución, a medida que vamos progresando, ocupamos cuerpos y formas más bellos. Así ha sido y así será, el ejemplo lo tenemos en nuestro propio mundo, ya que sabemos a ciencia cierta que hace miles de años, los primeros pobladores de la tierra, aquellos primeros homínidos, poseían cuerpos y formas mucho más densos y rudimentarios que en la actualidad, por tanto hemos sufrido un proceso natural de evolución hacia mejor.

 Del mismo modo debemos desterrar todas aquellas ideas o concepciones que, pretendan darnos o mostrar una imagen de seres extraterrestres, con formas grotescas, animalescas o deformes, ya que a medida que se va progresando, el espíritu se va envolviendo en formas materiales más sutiles, bellas y perfectas. No pueden venir seres de mundos superiores, con un grado de desarrollo y adelanto tecnológico, por un lado, y por otro lado bajo formas y figuras que causan rechazo, y hasta repugnancia.

 Volviendo al hilo conductor de este artículo, observamos cómo los estudios e investigaciones están centrados en hacernos comprender y también en demostrar que no hemos estado solos, y que hemos participado de una ayuda de seres de “otras moradas” desde tiempos muy remotos, lo cual es muy plausible, pero sin embargo, también observamos que hay un vacío, y que no se está explicando que hoy y ahora, también están aquí, y que aquí y ahora se debe a que se está llevando a  cabo la culminación de un fin de ciclo vital para nuestra humanidad, en el que estos hermanos han sido y lo son, una parte muy activa.

 Y si es importante conocer y comprender que, han estado, a nuestro lado desde épocas inmemoriales, todavía es más importante conocer y, por tanto divulgar, que están aquí y ahora en este fin de ciclo, en el que tanto nos estamos jugando, y en el que de manera irremisible la ayuda y participación de estos hermanos juega un aspecto crucial, aunque a muchos de nosotros se nos puede estar pasando desapercibido, este mensaje y este capítulo de nuestro fin de ciclo.

 A quien le puede parecer lógico y natural que haya habido presencia extraterrestre durante diferentes épocas y civilizaciones de nuestra humanidad, en otros tiempos remotos, y ahora al filo de un cambio tan crucial como supone la transición planetaria, no haya esta presencia y esta colaboración.

Es como si un agricultor se preocupara con todo su celo y dedicación a la siembra y se olvidara por completo de la cosecha, no es razonable, y por lo tanto debemos rechazar esta idea y acoger la primera como la natural y más probable. Por lo tanto, si los extraterrestres han estado colaborando con nuestra humanidad en otros momentos de nuestra civilización, sin duda alguna, para contribuir en nuestro progreso, como no ahora, que estamos llegando al fin de esta etapa no van a seguir colaborando.

Siguiendo este razonamiento, no nos podemos extrañar en modo alguno, de que estén aquí y ahora, si bien hemos de aceptarlos como algo natural y positivo. De igual manera que aceptamos la ayuda y presencia de los hermanos espirituales, los que a pesar de estar sin materia, colaboran, y de qué manera, con el proceso de evolución de nuestra humanidad, sin hablar de la ayuda que a nivel personal llevan a cabo con los seres queridos y familiares. Y sin embargo, todavía hay millones de personas en todo el mundo que no creen, ni admiten, ni su existencia, ni la ayuda que nos prestan.

A nosotros los espiritistas, esto no nos inquieta, sabemos que es cuestión de tiempo y de madurez espiritual, hay una gran parte de nuestra humanidad que todavía, hoy en día, no está madura para concebir en toda su extensión la filosofía espiritista, y mucho menos las relaciones del mundo espiritual con el corporal, pero todo a su tiempo, por muchos que sean los que no estén preparados no les da la razón. Lo mismo acontece con el tema ovni-extraterrestres.

 No debemos permitir que nuestro desconocimiento e ignorancia del tema nos lleven de igual modo al rechazo y descarte sin más, de la ayuda y colaboración que los hermanos extraterrestres aportan a nuestra humanidad.

 Al contrario podemos afirmar que,  a medida que se va investigando y profundizando en toda esta materia, siempre por supuesto de la mano del conocimiento espiritual, vamos adquiriendo más profundidad en el tema, nos vamos aclarando más y más, y contemplando muchas más expectativas y visión del mismo, contemplando esta cuestión con la mayor naturalidad, lejos de las fantasías y el fanatismo.

 Lo único que diferencia a los hermanos extraterrestres, de los hermanos espirituales, es que los primeros vienen con materia, pero su filosofía es la misma, la ayuda y la caridad por encima de todo, siendo unos colaboradores fieles a la ley de fraternidad universal.

 Fermín Hernández Hernández

2015 © Amor, paz y caridad

 Los espíritus del Señor que son las virtudes de los cielos, se esparcen por toda la superficie de la Tierra como un ejército inmenso, apenas han recibido la orden; parecidos a las estrellas que caen del cielo, vienen a iluminar el camino y a abrir los ojos a los ciegos.

 El evangelio según el espiritismo, prefacio, Allan Kardec

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