¿QUÉ DEBE ENTENDERSE POR FORTALEZA?

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¿Qué debe entenderse por fortaleza?

¿Qué debe entenderse por fortaleza?

Es el valor moral que desplegamos para vencer nuestras pasiones y afrontar con firmeza y resolución nuestras desgracias o infortunios. La fortaleza, entre otras virtudes abraza el sentimiento del honor, el amor a la gloria, la paciencia, la modestia, etc.

La fortaleza no consiste en el mayor desarrollo de fuerzas físicas o corporales, sino en la constancia y firmeza de nuestra voluntad puestas al servicio de la justicia y de la verdad. La fuerza sólo puede merecer el dictado de virtuosa cuándo es útil a la sociedad, cuando da consistencia a otras virtudes.

Una de las formas de la fortaleza es la perseverancia, es decir, la constancia en proseguir lo que se ha comenzado; ésta es una excelente cualidad cuando se aplica a cosas útiles y justas; solamente la perseverancia proporciona a los talentos la gloria, y a los virtuosos la corona. No es al que comienza, sino al que persevera, a quien está reservado el éxito.

James Hogg, conocido en Inglaterra por el pastor de Ettrich, fue un poeta muy estimado. A los veinte años no sabía leer ni escribir; pero el trabajo y la constancia lo vencieron todo. Su juventud la había pasado miserablemente guardando ganados en las montañas de Escocia. Como vivía en la más completa soledad, había terminado por tomar cariño a las fuentes, a los arroyos, a las grutas, al cielo y a las nubes. Forzado, para poder vivir, a renunciar al trato de sus semejantes, se había apasionado por las bellezas de la naturaleza; pero ¿hubiera nunca llegado a ser capaz de pintar tales bellezas, si por la fuerza de su voluntad, por su perseverante aplicación al trabajo, no hubiese adquirido una vasta y variada instrucción, un verdadero y notable talento? Su ejemplo nos enseña que aun el joven cuya infancia haya sido completamente abandonada, puede reparar esta desgracia si de veras lo quiere y con firmeza persevera.

El extremo opuesto de la fortaleza es la cobardía o miedo; y la cobardía no es otra cosa que una exageración de la prudencia, pues que se teme más de lo que se debe temer, abultando nuestra debilidad los peligros, turbándonos el ánimo y haciéndonos incapaces para obrar ni tomar resolución alguna acertada. La cobardía o debilidad no es un vicio, pero conduce a él: el hombre malvado hace el mal; el débil lo deja hacer.

Lección 4. De las virtudes humanas; 49. ¿Qué debe entenderse por fortaleza? De la obra: COMPENDIO DE MORAL UNIVERSAL O HUMANA por Don FABIÁN PALASÍ.

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