Mensajeros de las estrellas

PARALELISMOS:  ESPIRITISMO-EXTRATERRESTRES

Continuando con el análisis y desarrollo del tema OVNI-extraterrestres, tan apasionante como revelador, vamos a continuar realizando un pequeño estudio comparando y estableciendo paralelismos muy necesarios entre lo que la doctrina espirita nos transmite y lo que representa la vida en otros planetas y su relación con otros mundos.

La codificación espírita se caracteriza por muchas cosas, abrió un camino proficuo, de análisis abierto y sin prejuicios sobre temas fundamentales que interesan sobremanera al ser humano. Tuvo la osadía de plantear asuntos en una época, estamos hablando de la segunda mitad del siglo XIX, donde no existían ni los conocimientos ni los avances tecnológicos o científicos que existen en la actualidad; en base a la mentalidad de entonces, muy mediatizada por los convencionalismos y los prejuicios religiosos, en donde no existía suficiente margen de maniobra para realizar planteamientos abiertos al debate público, sobre cuestiones que estaban herméticamente cerradas a nuevas visiones, a nuevas ideas. En resumidas cuentas, existían dos polos bien diferenciados; a saber; el rigor científico-materialista por un lado y los planteamientos religiosos-dogmáticos que no permitían enfoques diferentes a los ya establecidos. Ante esos dos bloques monolíticos y distantes surgió una bocanada de aire fresco que representó el movimiento espirita y sus regeneradoras ideas, como pequeña flor hermosa que se abre camino entre espinos y zonas desérticas.

Nada como el Espiritismo para explicar, razonar y profundizar en una cuestión básica que a medida en que pasa el tiempo se convierte en algo fundamental. Asuntos como la pluralidad de mundos habitados y sus distintas categorías, la mediumnidad en sus múltiples posibilidades así como sus riesgos, las implicaciones morales como también el rumbo y finalidad de la vida, son cuestiones que con gran maestría atiende la doctrina codificada por Allan Kardec, explicando como nadie las claves fundamentales sobre el origen, intenciones y el contexto en que se desenvuelven los visitantes procedentes de otros mundos.

Por desgracia y ante la falta de conocimiento, existen grupos e individuos bien intencionados que tratan el fenómeno extraterrestre muy en serio, sin embargo, ante la falta de conocimientos, de una estructura sólida donde poder cimentar el tema, comienzan a naufragar muy pronto, ante los riesgos patentes de fanatismo y fantasía que rondan constantemente a aquellos incautos que no saben encontrar el cauce correcto por donde transitar con la fenomenología OVNI, quedándose solamente en el fenómeno y no atendiendo a sus consecuencias ni su trascendencia.

A lo largo de las últimas décadas han proliferado grupos interesados por esta temática, cuya idea original e incluso las experiencias vividas en un primer momento han sido del todo auténticas, no obstante, con el paso del tiempo y al no saber focalizar adecuadamente la verdadera finalidad del mismo, se han visto abocados, como comentábamos anteriormente, a desviaciones que terminan por anular el trabajo y las buenas intenciones de un primer momento, echando al traste una buena iniciativa de progreso.

Al mismo tiempo, y esto es quizás lo más sorprendente, los espíritas, poseyendo los cimientos sólidos de una doctrina codificada hace más de 150 años, con los elementos suficientes para comprender y explicar el tema OVNI- extraterrestre con absoluta claridad, lo dejamos como un tema menor, que se trata de pasada, o simplemente se ignora como si el subconsciente nos traicionara y todavía viviésemos con la idea sumergida de que sólo importamos nosotros en el universo o que otras civilizaciones nos quedan muy lejos en la distancia y en el tiempo como para ocuparnos de ello. Nada más lejos de la realidad. Si ellos se molestan en venir y manifestarse de diferentes modos será por alguna razón de peso. Tanto ellos, los seres evolucionados procedentes de otros mundos físicos, como los espíritus superiores desencarnados no improvisan ni actúan por actuar, obedecen a un grave propósito, con la finalidad concreta de ayudar, invitar a la reflexión, a un cambio de rumbo e incluso intervenir en los momentos en que sea necesario.

En la codificación, incluyendo la revista espirita editada por Allan Kardec, encontramos explicaciones amplias sobre la vida en otros planetas. Por ejemplo, en el capítulo IV del Libro de los Espíritus titulado “Pluralidad de Existencias”, más concretamente en el apartado III; “Encarnación en los diferentes mundos”, se establece un diálogo entre el mundo espiritual y el codificador sobre la finalidad de la encarnación y las  diferentes existencias en los diversos mundos en función del nivel moral y espiritual adquirido. Incluso, en una amplia nota a pie de página, el insigne autor explica las diferencias físicas que existen entre algunos planetas, comparando la longevidad en la Tierra con la que existe en el mundo que habita un espíritu comunicante fallecido aquí unos años antes. Afirmando que estaba encarnado desde hacía 6 meses en un mundo cuyo nombre nos es desconocido, y que equivalía a 30 años aproximadamente de nuestro tiempo.

Obviamente los tiempos han cambiado, las circunstancias actuales no son las mismas que las que existían a finales del siglo XIX, han ocurrido muchas cosas y los cambios materiales e intelectuales son notables, todavía nos queda un amplio camino por recorrer, debemos ampliar y dimensionar en su justa medida aquellos temas que tenemos un tanto olvidados o aparcados. Necesitamos concordar, comprender y asumir las realidades que nos circundan y nos “avisan” constantemente de que están ahí, que no los podemos olvidar y que los debemos madurar para contextualizarlos y asumirlos en nuestras vidas, en unos momentos tan importantes de transición como los que estamos viviendo en la actualidad.

Aquellos que nos apasiona este tema de la visita de seres de otros planetas y la vida extraterrestre debemos de hacer un esfuerzo de comprensión, tomar conciencia, buscando respuestas, no dando por hecho nada que no resista al tamiz de la razón.

Especialmente los espíritas tenemos un compromiso doble, por cuanto tenemos el conocimiento, las bases sólidas sobre donde podemos construir un ideal de esperanza en el futuro, comprendiendo que no estamos solos en el universo y que las diferentes “moradas” son solidarias entre sí.

Es por ello que debemos de asumir nuestra responsabilidad y actuar en consecuencia, divulgando y explicando a la sociedad lo que representan los extraterrestres en nuestras vidas y los cambios a los que nos veremos expuestos en el momento en que este mundo pase a vivir un estado de mayor madurez moral y espiritual, es decir, un mundo de regeneración. Algo que no queda tan lejos como mucha gente se cree, sino que desde hace bastante tiempo se están dando las circunstancias para que el proceso, ya muy avanzado, culmine tal y como de lo Alto tan sabiamente tienen diseñado.

José Manuel Merseguer
© 2014 Amor, paz y caridad

Anteriores Artículos

ESTRATEGIA DIVINA

Siguientes Artículos

PSICOANÁLISIS GRUPAL: PARTIENDO DE LA HUMILDAD

Sin Comentarios

Deja tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.