Mensajeros de las estrellas

ALGUNAS CONCLUSIONES

Concluimos esta sección que a lo largo de los meses hemos ido desarrollando, no obstante, continuaremos profundizando y recordando sus principales conceptos en el futuro, puesto que la temática Ovni-Extraterrestre es de gran importancia para todos aquellos que buscan respuestas en la comprensión de nuestra realidad física, pero sobre todo espiritual.
Cómo hemos ido comprobando, el tema extraterrestre es muy sugerente y se presta a infinidad de especulaciones. Si no se está atento y muy centrado, con una mente analítica y racional es muy fácil caer en derivas que no conducen a nada positivo. Es, por lo tanto, muy necesario establecer unas sólidas bases espirituales generales, respecto a las leyes universales que nos rigen, el por qué y para qué estamos aquí, de forma que cuando tengamos que afrontar un tema como el que nos ocupa, podamos establecer una correspondencia con lo que ya sabemos encajándolo adecuadamente. Es obvio que no lo sabemos todo, pero la vida no se contradice, no existen picos de irrealidad o de cosas extrañas que puedan poner en jaque la armonía del Universo. Es pues, una necesidad encontrar el equilibrio en las ideas, rechazando aquellas que sean contrarias a la razón o que no nos aporten nada sustancial.
 
 Resulta paradójico comprobar hoy en día que cuando hablamos de extraterrestres, vida en otros planetas, así como el fenómeno OVNI,  en muchos casos se produzca una bifurcación de caminos. Es decir, por un lado, personas con un conocimiento espiritual pero en el que no se plantean encajar el fenómeno Ovni-Extraterrestres en sus esquemas al considerarlo anecdótico e irrelevante.Por otro lado, existen aquellos que recopilan cientos o miles de casos, acuden a los lugares, investigan, escriben libros, imparten conferencias, se prodigan en los medios de comunicación, sin embargo no son capaces de ofrecer explicaciones claras, sencillas y con un contenido convincente. Esto puede tener diferentes causas. La divulgación sin ningún interés o afán espiritual, buscando el beneficio material y las oportunidades comerciales que el tema ofrece, eso sí, aportando estudios y  abundante documentación pero sin llegar a ninguna conclusión final… Quizás porque no interesa, porque sería como desvelar algo que está mejor en el apartado de lo  misterioso, y por el desprestigio que podría suponer manifestar abiertamente una postura que pudiera significar  una etiqueta de algo aparentemente poco riguroso y científico; con lo cual, la cuota de seguidores podría reducirse de una manera importante. Basta con mirar hacia estas últimas décadas y veremos que los best-sellers y obras publicadas al respecto han mantenido vivo el interés por estas cuestiones, pero no han aportado avances significativos. Para muchos investigadores estamos igual que al principio de la eclosión del fenómeno. Sin embargo, algunos de ellos sí que tienen bastante claro el tema pero no lo manifiestan abiertamente por los prejuicios que comentábamos, aunque a nivel particular sí que lo admiten sin problemas.

 
En otros casos, el análisis ha sido exageradamente místico convirtiéndolo en casi una religión y una forma de culto. Sobre todo en los años 70 y 80 del siglo pasado proliferaron grupos en casi todo el mundo que se reunían buscando avistamientos, señales en el cielo, mensajes de una forma u otra que les pudieran marcar unas directrices y toda una nueva filosofía de vida. Por desgracia, la mayoría de estos grupos fueron presa del fanatismo y de la fantasía por la falta de análisis y de raciocinio,  desapareciendo y haciendo un flaco favor a la verdadera realidad extraterrena.
 
Es pues muy necesario establecer desde el principio unas bases adecuadas y sólidas. La temática extraterrestre así como otras paralelas exige partir desde la búsqueda interior, desde dentro y no quedarse con lo superficial, tratando de ver el sentido trascendente que tiene la vida. Nada es fruto del azar, no existen las casualidades pero si las causalidades. Todo bajo el amparo de unas leyes universales que armonizan y equilibran todo. Aquello que se salga de estos parámetros hay que afrontarlo con mucha cautela, pues todo tiene un significado y un sentido. Hemos de respetar todas las posturas y formas de entender la vida y los fenómenos, pero sobre todo, debemos razonar por nosotros mismos, si algo no lo vemos claro, apartarlo o aparcarlo hasta que podamos encontrar una explicación coherente que nos satisfaga.
 
Cómo decíamos  al principio aquellos que poseemos un conocimiento espiritual, como es el caso de los espíritas, tenemos una mayor responsabilidad puesto que no podemos alegar ignorancia, ya que uno de los postulados de la doctrina de kardec es la “Pluralidad de Mundos Habitados”. Necesitamos armonizar el tema con los conocimientos adquiridos para dar las respuestas adecuadas a todas aquellas personas que van buscando información, pero que se han encontrado con pocas explicaciones convincentes que les aclare e ilumine.
 
Los visitantes de otros planetas vienen con una misión concreta y clara. Necesitan de nuestra colaboración pues están al servicio del Maestro Jesús, gobernador y responsable de esta humanidad con el objetivo de complementar el trabajo del Mundo Espiritual Superior con una aportación también física.
 
El mensaje de ellos lo debemos de hacer nuestro. Con su presencia y testimonio nos indican que no estamos solos en el Universo material, están para apoyarnos y sobre todo para infundirnos una bocanada de esperanza e ilusión en estos tiempos de transición que estamos viviendo, en un ambiente, el nuestro,  muy denso por el psiquismo mórbido saturado que hemos ido acumulando en este planeta a lo largo del tiempo. Para ellos es un sacrificio grande, renunciando temporalmente a sus mundos de armonía, equilibrio y de paz para sumergirse en nuestro planeta, pero lo hacen a gusto porque su trabajo lo desarrollan con verdadero amor, sentido y realizado. Esa es su premisa fundamental. Hoy día hablar de extraterrestres y hablar de solidaridad, amor y abnegación puede parecer una simbiosis extraña pero es su base fundamental.
 
Por todo ello, prestemos la atención necesaria, démosle el relieve y la importancia que merece. El maestro Kardec ya hizo en su época varias alusiones al tema como hemos comentado aquí en otros artículos. Hoy día nos hace falta más que nunca. Sepamos separar la paja del grano para ofrecerle a la sociedad aquello que necesita y merece,  pues los tiempos se precipitan y hacen falta muchas explicaciones y aclaraciones que pongan el punto de luz que ilumine el camino, demostrando que todas las piezas encajan perfectamente y transmitiéndoles a la sociedad esa alegría y esperanza en un futuro mejor, pero acompañados por esos hermanos mayores que algún día vendrán a compartir de una manera más directa y generalizada sus conocimientos y su sabiduría, pero esto sólo ocurrirá cuando la humanidad haya sido depurada y se encuentre en las condiciones necesarias para tal fin. Ellos con sus testimonios y su trabajo sutil nos recuerdan y nos avisan de que algún día se cumplirán todas las promesas que nuestro amado Maestro Jesús nos dejó.
J.M.M.C.

© Amor, paz y caridad 2014

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