Leyes Universales

OBJETO DE LA VIDA HUMANA 2

Necesario es saber que la Ley es compensatoria. Y así, los pobres de hoy, los que sufren con paciencia y sin rebeldías, los trabajadores honestos que responden fielmente a su cometido, serán los ricos del mañana; porque, toda vida humana de trabajo y sufrimiento, es compensada con otra vida más holgada y venturosa.

Así también, todo trabajador remiso, maula y taimado; los ociosos, pillos maleantes, etc., vendrán una y otra vez en vidas humanas laboriosas y penosas. ¿Hasta cuándo? Hasta que, cansados de sufrir y su alma más sensibilizada por el dolor, rectifiquen su conducta.

Muy necesario es conocer que, el objeto de la vida humana es… progresar; porque el progreso es ley de vida, está implícito en la Ley de Evolución. Avanzar hacia la meta marcada por la Ley, para la conquista de la felicidad.

Y mucho podremos contribuir a nuestro progreso, mediante el desarrollo de nuestras facultades mentales, por medio del trabajo voluntarioso y el estudio de las leyes de la Vida; así como corrigiendo nuestras imperfecciones, que son las que nos inducen a cometer errores causantes de dolor; así como también, purificar el alma por medio de la práctica del bien con amor sentido; evitando que sea purificada por el dolor, como el que podemos apreciar en el mundo de hoy.

Con el fin de que podamos tener una idea del porqué de ciertos aspectos en la vida humana -dolorosos y también venturosos- analicemos brevemente algunos supuestos:

  1. Seres elementales.- Suelen denominarse como tales, esos seres humanos que, no siendo muy malos, son aún muy atrasados intelectualmente y por ley de evolución, necesitan encarnar con bastante frecuencia. Son los que conocemos como los más brutos de la sociedad humana y los salvajes de las tribus, así como ciertos sectores de vida humana inferior. Y el objeto de esas vidas es, ir desarrollando la inteligencia y demás facultades mentales, así como, poco a poco, ir debilitando las tendencias animalizadas. Estos, no son plenamente conscientes en el momento de su encarnación. Mayor información puede hallarse en el libro ‘Tres enfoques sobre la Reencarnación”, en el capítulo: Ciclos de Reencarnación.
  2. Seres arrepentidos, que sienten ya deseos de rectificación.- Aquellas personas que, no siendo muy malas, viven una vida un tanto elemental, vegetativa y egoísta. Después de un tiempo en esa otra dimensión de la Vida, viviendo en ambientes desagradables y de amarguras, viendo con más claridad los efectos dañinos de sus errores, sienten en sí un cierto grado de arrepentimiento de sus actuaciones humanas y deseo de corregir sus defectos que les mantienen mortificados. Comienza en esas almas, el deseo de rectificar sus errores. Esos deseos, esos pensamientos, son percibidos por Seres de Luz, que en ese otro lado de la Vida, están dedicados a ayudar a las almas en su progreso, quienes les explican el modo como pueden rectificar en una nueva vida humana. Sintiendo en sí una sensación de vacío y arrepentimiento por las oportunidades de progreso desperdiciadas, deciden volver a la vida física, con determinación de ser mejores.
  3. Seres familiares.- Están comprendidos en este grupo, aquellas almas que están unidas por lazos de afecto familiar y que permanecen unidas por varias vidas humanas, hasta que, ya más evolucionadas, buscan nuevos horizontes que les proporcionen nuevas experiencias, a fin de avanzar en su evolución. Son los casos de abuelos que vuelven como nietos y otros familiares. Y muchos son también los casos de amistades que, en su gran afecto, desean volver juntos a la vida humana. Casos hay de almas que han vivido unidas como esposos, hermanos, etc., y deseando continuar unidas, planifican un programa para volver a encontrarse, siempre que les sea permitido por la Ley. Otros casos hay de cónyuges desavenidos, que vuelven para corregirse hasta superarse. Aquí hay una gama muy amplia de aspectos.
  4. Seres torturados por los remordimientos.- Secciones de purificación dolorosa hay en el Más Allá, adonde van a parar las almas que, siendo como humanos de mayor inteligencia y poder, pero almas ruines y duras, y que en el uso de su libre albedrío han delinquido en diverso grado; digamos -zonas de purificación-. Y después de un tiempo de tormentos, se sienten arrepentidos de sus acciones ruines o criminales, y el remordimiento comienza a torturarlas.

Y cuando esa tortura se incrementa, claman, piden, suplican a lo Alto, les proporcione una oportunidad de rectificar, de compensar el daño hecho. Y dentro de las posibilidades, los Seres Espirituales superiores, encargados de las reencarnaciones, planifican, en concordancia con cada caso, un programa de rectificación y rehabilitación, que presentan al solicitante. Y les muestran en cuadros fluídicos los aspectos más difíciles y dolorosos a superar en su nueva vida humana.

Y si son aceptados por el alma solicitante, ésta tiene que comprometerse a cumplirlos. Después de lo cual comienza la labor para la reencarnación, por esos servidores -Maestros Kármicos- trabajadores en la obra divina de la evolución de la humanidad. Hay, en esa otra dimensión de la Vida, secciones de preparación para el mejor éxito de la vida humana de esas almas.

Objeto de la vida humana 2 por: Sebastián de Arauco

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