Leyes Universales

LA VIDA EN EL MUNDO ESPIRITUAL

Iniciamos éste mes la divulgación de algo que tan necesario es para la humanidad conocer, y que la ignorancia de los conceptos espirituales, es causa principal del materialismo y hedonismo en que la humanidad de hoy se halla.

En todas las épocas y países, el egoísmo humano ha encontrado el medio de crecer con la ignorancia de la gente de escaso adelanto intelectual y espiritual. Necesario es dar a conocer a la gente, los conceptos espirituales verdaderos, basados en la razón y en la lógica. Necesario es dar a conocer que la muerte del cuerpo físico no es la extinción de la Vida, sino un fenómeno por el cual se efectúan las transformaciones en las manifestaciones de Vida, de acuerdo con las leyes que la rigen.

 En la persona humana, la llamada muerte es un fenómeno regular de las leyes de la vida, por el cual el Espíritu se desprende del cuerpo carnal, que le ha servido para manifestarse en el plano físico, y le permite pasar a vivir en otros planos de manifestación. Ese cuerpo carnal, una vez abandonado por el espíritu, se convierte en cadáver, y de inmediato comienza a desintegrarse por el proceso de putrefacción; pasando a la tierra los elementos químicos de que está compuesto, de donde fueron tomados.

Con la muerte del cuerpo físico se produce la desencarnación del espíritu; fenómeno que se efectúa con el rompimiento del lazo fluidico o hilo magnético que une al espíritu y cuerpo psíquico o alma, con el cuerpo vital y físico. Y así como por el nacimiento del niño, el espíritu con sus cuerpos etéricos encarna, asi también por la muerte del cuerpo físico, el espíritu desencarna y se desprende para pasar a vivir en otra dimensión. Pues, todos los llamados muertos, son vivos en otros planos de evolución.

Por desconocimiento de esta verdad, la llamada muerte es motivo de temor para muchos y de terror para otros. Y aún cuando en el libro “Tres Enfoques sobre la Reencarnación”, tenemos una descripción que puede ayudar mucho a comprender este aspecto de la Vida Una del Ser Espiritual, hagamos algunas explicaciones a fin de conocer algunos de los variados aspectos de ese trance o tránsito de la vida física a la vida psíquica o mundo de las almas.

Los aspectos de ese trance por el cual pasa toda forma de vida, son diversos, y en el ser humano toma proporciones dramáticas en algunos casos. En aquellas personas que han cumplido con sus deberes y observado una vida dentro de la ley del amor, ese cambio de vida es rápido y fácil, casi imperceptible, como un sueño, seguido de un hermoso despertar. Lo contrario acontece a aquéllos que están apegados a las cosas materiales, a los que han dedicado su vida humana a los placeres, a los que han acumulado bienes de fortuna de los que no quieren desprenderse, a los que ocupan posiciones de rango social o económico y que han dedicado su vida para si mismos solamente, a los que han practicado la maldad; son los que sienten un gran temor por desprenderse del cuerpo carnal, de separarse de esa clase de vida, y algunos les invade el terror al vislumbrar el ambiente que le espera al desencarnar; por lo que se apegan a su cuerpo y hacen toda la resistencia posible para no salir del cuerpo físico al llegarle la hora, con lo cual producen esas prolongadas agonías. Porque, tanto éstos que se ven compelidos a abandonar esa vida, como aquéllos que dejan esposa o esposo, padres o hijos, a quienes hacen falta, y que sienten abandonar la vida familiar; no quieren morir y se resisten, por lo que se establece una lucha entre el espíritu que desea seguir viviendo esa vida y el cuerpo que, herido de muerte, no puede retener ya la energía que recibe del Espíritu ni el fluido vital que se le escapa; pero que, con su fuerza mental puede prolongar, y generalmente prolonga, la vida física por días y hasta meses. Muy al contrario de los que desean morir, porque facilitan el desprendimiento y acortan el sufrimiento.

En las muertes por accidente, varían según hayan sido las causas. Generalmente, la separación es rápida producida por el trauma psico-físico que invalida al cuerpo, y el Espíritu se ve desprendido violentamente del cuerpo físico, que muchas veces contempla o sale huyendo, como en los casos de incendio, siempre que el karma no se lo impida; y otros no se dan cuenta de su condición, como acontece en los casos de seres poco evolucionados. Múltiples son los aspectos, como múltiples son también las causas y el grado de evolución y conocimiento.

SEBASTIÁN DE ARÁUCO

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