LA ÚLTIMA PUERTA II

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La última puerta II

La última puerta II

En mi artículo anterior, en el que compartí con vosotros otra de mis experiencias, dejé en el aire una de las muchas preguntas que nos hacemos; pero creo que en la mayoría de ellas debemos buscar la respuesta nosotros mismos, pero atendiendo a la razón, analizando cada detalle de la causa que provocó la pregunta. Sabemos que en mediumnidad puede haber animismo, lo que no quiere decir que sea malo, pues conociendo un poco la relación entre los dos planos, es verosímil que, si en algún momento un hermano espiritual desea comunicarse con nosotros, y no habiendo disponible un médium, la comunicación será de espíritu a espíritu, y entonces será nuestra alma la que reciba y dé el mensaje; de ahí la importancia del análisis. Por supuesto, debe existir una cierta sintonía afín entre encarnado y desencarnado, y que el mensaje que quieran transmitirnos sea importante; sabemos que los espíritus solo se prestan a contestar preguntas o enviar mensajes cuando las primeras son pertinentes y los segundos son necesarios, y siempre para nuestra instrucción.

Después de analizar bien aquella experiencia, me contesté la pregunta que dejé en el aire: Aquella experiencia ¿fue realmente una manifestación mediúmnica? Por supuesto que no. Sin embargo, los hermanos habían considerado oportuno responder a mi pregunta, y lo hicieron a través del pensamiento; pero fue de forma ocasional, sin duda estimaron el estar preparada para ello.

A medida que mi materia se va deteriorando, mi sensibilidad se incrementa un poquito más, y las percepciones se hacen más patentes. Es maravilloso percibir la presencia a nuestro lado de los espíritus protectores, y de ese hermano tan especial comprometido con nosotros desde el mismo instante en que encarnamos, cuyo nombre ignoramos y que yo denomino mi buen ángel… Tal vez sea él quien nos dé las respuestas.

Luego de aquella primera experiencia, cuyo significado me fue parcialmente aclarado por los hermanos, transcurrido un tiempo tuve el mismo ¿sueño?… De nuevo, otra pregunta: ¿Qué significa la «última puerta»? Durante aquel, digamos paseo, comprobé que todo era igual: La pequeña loma, el arco de hojas, ramas secas y verdes, las pequeñas florecillas, la senda que se iba abriendo a mi paso… Sin embargo, sí observé algún cambio; por ejemplo, aquella especie de tubo ya no era tal, era un camino diáfano, aunque persistían a ambos lados las mismas ramas verdes y secas, zarzas y florecillas… tenía la sensación de que estas habían aumentado algo su número, y las ramas y zarzas se mostraban menos intrincadas. Pero había algo más: ¡La puerta! Al fondo de aquella senda por la que caminaba se me permitió ver una puerta; me apresuré hacia ella, pero no llegaba; parecía como si, al avanzar yo, la puerta retrocediera… ¿Cuál es su significado? Se me permitió verla, pero no me fue posible alcanzarla ni pude medir la distancia que me separaba de ella. ¿Podéis darme una respuesta?, pregunté.

«Te complaceremos una vez más; estamos autorizados», respondieron.

»La senda es el camino por el que transitáis. Las ramas secas y verdes son los escollos que entorpecen vuestro caminar. Las pequeñas florecillas, signos que brotan cada vez que matáis un defecto, ganando luz para vuestros espíritus. La puerta… símbolo de las puertas que se van abriendo a vuestro conocimiento a medida que se desarrolla vuestra inteligencia, y que a veces, las más, deseáis atravesar y cuya entrada se os niega por no estar preparados.

»El tránsito por el mundo material tiene su comienzo, como bien sabéis, con el nacimiento, y su final con la muerte física. Tiene un recorrido cuya longitud os es desconocida; la distancia hasta llegar a “Esa Puerta” solo es conocida por Aquel que la midió… Pero ten por seguro que, cuando se agote tu senda, la puerta se abrirá y entrarás por ella, que se cerrará tras de ti… ¡Es tu última puerta! ¡Y al otro lado…!»

Aquí y ahora puedo comprender que solo al pasar al otro lado lograré hallar respuestas claras, si mi espíritu está limpio de una buena cantidad de broza, porque en una nueva encarnación habré de enfrentarme a más nuevas preguntas.

          ¡Gracias, hermanos!

 

La última puerta II por: María Luisa Escrich

© 2022, Amor, Paz y Caridad.

La última puerta II es continuación de: https://amorpazycaridad.es/la-ultima-puerta-i/

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