Reencarnación

INVESTIGACIONES CIENTIFICAS

 
Extraído del libro 3 Enfoques sobre la Reencarnación de Sebastián de Arauco
 
(Viene del número anterior)

    Entre los casos investigados por el Dr. Bayer, hay algunos que, por lo extraño de los síntomas externos visibles, un tanto raros, “…obligará a la ciencia a ocuparse con seriedad de estos fenómenos” dijo el Dr. Bayer en una entrevista. Nos referimos a
ciertas señales o marcas congénitas, muy notorias, como cicatrices, etc., que no tienen explicación dentro de la leyes biológicas, pero que obligadamente tienen una causa, como las encontradas en los cuerpos que referimos a continuación. No obstante, necesario es no confundir esta clase de marcas o cicatrices con otras, tales como manchas diversas en la piel, que suelen ser hereditarias. Pero veamos estos dos casos, aunque muy sintetizados.
 
    1º.”Hace tres años -explica el Dr. Bayer- me informaron que en un pequeño pueblo de la Turquía meridional, vivía un niño de 8 años que tenía cicatrices en su cuerpo desde su nacimiento, en el pecho, brazos y una en el cuello, totalmente inexplicables. Me trasladé al lugar e interrogue a los padres, quienes me confirmaron que el niño había nacido con aquellas señales, y que los médicos no habían podido dar una explicación. Interrogado el niño, de nombre Hamet, dijo que no recordaba nada. Las cicatrices no le molestaban, salvo algún ligero dolor cuando se producían cambios atmosféricos”.
 
    “Regresé a Stambul, a la Sociedad de Parapsicología -prosigue el Dr. Bayer- y emprendí, como siempre hago, una investigación profunda. Junto con mis colaboradores, preparé una circular que envié a los diversos centros policiales del país, para saber si existían datos de algún homicidio consumado con nueve cuchilladas o nueve tiros. Debo confesar que no siempre estas investigaciones nuestras son coronadas por el éxito, pues los destinatarios de nuestras cartas pocas veces las toman en serio, y a menudo las echan al cesto de los papeles.
 
      Sin embargo, en esta ocasión tuvimos suerte. Meses después, nos llegó una carta del comando de policía de Adana, con algunos recortes de periódicos viejos, que se referían a un delito cometido quince años antes, en el mercado de la ciudad, donde un hombre de 35 años, llamado Mustafá, había sido asesinado con siete disparos de pistola. Corrí a aquella ciudad del sur, y obtuve del archivo del Tribunal, el permiso para consultar todos los detalles del proceso seguido por el asesinato de Mustafá, comprendida la pericia microscópica que se había llevado a cabo en el cadáver de la víctima.
 
    Pude constatar que las heridas en el cuerpo de Mustafá, detalladas en el informe, correspondían con absoluta precisión a las “señales” o cicatrices de nacimiento, que presentaba el cuerpo del pequeño Hamet. Los padres del niño me permitieron que me lo llevara por un día a Adana, donde vivían los hijos de Mustafá, cuatro varones y dos hembras, y la anciana madre (la esposa había fallecido). Llevé a Hamet a un local donde, con otras numerosas ancianas, habían hecho sentar a la madre del difunto Mustafá, con el objeto de verificar si el niño podía identificarla. Y en efecto, la individualizó de inmediato, en medio de las demás mujeres, acercándose a ella, y sin decir palabra, le besó las manos, conmovido y llorando. Una escena similar, sucedió cuando Hamet estuvo en presencia de los hijos del difunto Mustafá”.
 
     Hasta aquí el relato del primer caso.
(continuará)
 
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1 Comment

  1. Anonymous
    23 junio, 2011 at 03:09 —

    hola yo quisiera saber q significan las marcas de nacimiento al costado derecho entre las costillas y entre los homoplatos con forma de ala

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