EVIDENCIAS CIENTÍFICAS: SEGUNDA PARTE

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Evidencias científicas: segunda parte
Una lección clínica en la Salpêtrière ( francés : Une leçon clinique à la Salpêtrière ) es un retrato de cuadro grupal de 1887 pintado por el artista de historia y género André Brouillet (1857-1914). El cuadro, uno de los más conocidos de la historia de la medicina, muestra al neurólogo Jean-Martin Charcot dando una demostración clínica a un grupo de estudiantes de posgrado. Muchos de sus estudiantes son identificables; uno es Georges Gilles de la Tourette , el médico que describió el síndrome de Tourette . Una lección clínica en la Salpêtrière

EVIDENCIAS EXPERIMENTALES

Continuando el artículo del mes anterior respecto a las evidencias científicas que confirman la reencarnación, vamos a abordar a continuación una nueva categoría confirmada por los hechos e investigaciones de diferentes disciplinas científicas: Las evidencias experimentales.

“Terapias basadas en el conocimiento de las vidas pasadas ayudan en la aclaración de psicosis, neurosis, patologías esquizofrénicas, autismos, catatonías, llevando al paciente al origen de la enfermedad, que normalmente tiene sus matrices en los engranajes sutiles de su psicosoma órgano responsable del archivo de sus realizaciones pretéritas, anteriores, por lo tanto, a la existencia actual”. Revista F.E.E.(*)

Investigadores de la talla del Dr. Raymond Moody, la Dra. Gina Germinara, o los psiquiatras Brian Weis, J. Withonn,  Edith Fiore, médicos como el Dr. Morris Netherton, la doctora Mª Julia de Moraes Prieto Peres especialista en TVP, el Dr. Cabouli y multitud de psicoterapeutas e hipnólogos en todo el mundo confirman la evidencia de las vidas anteriores a través de estas terapias.

EVIDENCIAS EXPERIMENTALES:

Abordamos, pues, las pruebas experimentales que nos ofrece la psicología, la psiquiatría, la neurología y distintas psicoterapias que tienen que ver con la salud mental y el comportamiento humano. La primera de las mismas podemos denominarla como regresión de la memoria, donde multitud de especialistas en el ámbito de la salud y la psicología del comportamiento intentan localizar en el pasado del individuo el origen del comportamiento patológico que aparece como traumas, fobias, angustias o manías de las personas cuya causa no es localizable en el presente.

Muchas personas sufren trastornos emocionales y desordenes mentales, debidos a causas ignoradas que suelen surgir al someterse a terapias de regresión de la memoria que permiten aflorar la causa de su patología en hechos emocionales traumáticos de la infancia, del periodo pre-natal (el desarrollo en el útero) e incluso antes de ese periodo, en una vida anterior.

La mayoría de los investigadores, psiquiatras, médicos, psicólogos clínicos e hipnoterapeutas dedicados a este campo se encuentran con estas situaciones inesperadas en las que el individuo sometido a regresión rememora sucesos y experiencias vividas con anterioridad a su vida actual, y donde se localiza el origen del trauma que ahora sufre en esta existencia.

«Las experiencias en vidas pasadas son numerosas y es obvio que marca mucho saber que uno es inmortal, que va a renacer una y otra vez». 

Dr. Brian Weis Jefe de Psiquíatría Hospital  Monte Sinaí USA

La mejor prueba de la realidad de estas terapias son los resultados. Cuando al individuo se le explica, ya de forma consciente, el origen del problema, se produce una catarsis que elimina la angustia que le suponía y con una sorprendente facilidad suele restablecer su salud mental y emocional.

Esto no es solo importante desde el punto de vista psiquiátrico o médico, sino que es notablemente esclarecedor, pues las experiencias vividas antes de reencarnar son la prueba evidente de la pre-existencia del alma, uno de los pilares del principio de la reencarnación, que descartan la creación del alma junto al cuerpo como afirman las religiones, poniendo de manifiesto la inmortalidad del alma antes de la vida y después de la muerte.

Además de las prácticas psiquiátricas, médicas e hipnológicas que se utilizan en psicología clínica, existe una disciplina terapéutica centrada específicamente en este tema que se denomina T.V.P. (Terapia de Vidas Pasadas) y que profundiza en los aspectos emocionales, mentales, existenciales y de vida que experimentaron los individuos en vidas anteriores y que ahora, en la vida actual, afloran de su inconsciente generando problemas y disfunciones cognitivas o emocionales que condicionan su comportamiento actual. Es más, algunos nacimientos reviven estados emocionales de una muerte anterior. Esto supone una angustia y una tensión emocional muy fuerte para el niño que tendrá consecuencias a lo largo de su vida.

“Hay nacimientos que recrean la evidencia de una muerte anterior. Para el bebe a punto de nacer, cada uno de estos detalles puede tener una connotación dramática y espeluznante”.

Dr. J. L. Cabouli – Libro: “La Vida antes de nacer”

La memoria extra-cerebral, cuya denominación acuñó el eminente doctor Hemendra Nath Banerjee, es otra de las evidencias científicas que confirman la reencarnación y que demuestran que los recuerdos y la memoria no son producción del cerebro sino de la mente, y al ser esta inmaterial (como ya afirman muchos neurólogos y psiquiatras), trasciende el proceso neurológico, siendo este último a través de las células cerebrales el receptor de esa memoria y recuerdos. 

La memoria extra-cerebral es la memoria instalada en nuestro inconsciente, en el “disco duro” de nuestra psique que guarda celosamente las experiencias felices y traumáticas de nuestra trayectoria evolutiva de miles de años. Es, pues, la memoria de las reencarnaciones anteriores y de las vivencias que han marcado la huella profunda de lo que hoy somos lo que viene a confirmar nuevamente, no solo nuestra herencia psicológica, sino principalmente nuestra herencia espiritual inmortal como un alma inmortal en tránsito y camino hacia la perfección.

Esta memoria confirma que el hombre es el heredero de sí mismo y que los códigos genéticos asimilan las impresiones psíquicas de su ser en el programa de su reencarnación, obedeciendo a leyes de genes y cromosomas que, a la vez establecen, bajo la vibración kármica de cada uno, los estereotipos y biotipos correspondientes a los méritos y deméritos personales”. Revista F.E.E.

La última de las evidencias experimentales que queremos destacar es la referida a las Alteraciones de Estados de Conciencia (éxtasis, trances, desdoblamientos, viajes astrales, meditaciones, mediumnidad, experiencias espirituales, etc.). A través de estos estados de emancipación del alma es posible recordar vidas y existencias anteriores propias y ajenas, que luego pueden ser confirmadas al regresar al estado normal. Es otra prueba evidente de la reencarnación y de la pre-existencia del alma.

Desde Charcot (padre de la neurología y psiquiatría) en el siglo XIX hasta hoy, han venido investigándose de manera científica los estados alterados de conciencia. Freud, discípulo de Charcot, catalogó los mismos como patologías que era preciso tratar, poniendo el acento únicamente en aquellos estados alterados que derivaban en enfermedades mentales o emocionales. 

Pero Jung, contemporáneo y colega de Freud y padre de la psicología analítica, discrepando de Freud, optó por una concepción más amplia y analizó e investigó contemplando también aquellas experiencias espirituales que no producían patologías sino todo lo contrario, una exaltación de la conciencia placentera, agradable, feliz y plena. 

Aquí entró a estudiar los éxtasis y trances de los místicos occidentales y de las culturas orientales que, mediante la meditación y otras técnicas yóguicas, hindúes o budistas proporcionan el acceso a estados de conciencia donde, lejos de observar patologías, la conciencia del individuo se conecta con el pensamiento cósmico, experimentando gozos y plenitudes inenarrables para aquellos que son capaces de llegar a ellos. Los denominó como un “estado numinoso del alma”, un estado de vivencia o experiencia divina. 

Posteriormente, la psicología traspersonal ha venido a confirmar las tesis de Jung. Tanto es así, que el Dr. Stanislav Groff llegó a afirmar que estas experiencias no son patológicas ni derivadas de alucinaciones, sino un estado de conciencia más real incluso que el estado normal que experimentamos en estado de vigilia.

“Un estudio detallado de las experiencias espirituales nos demuestra que no pueden ser explicadas como un proceso patológico del cerebro, sino que son reales”.

Dr. Stanislav Groff – Psiquiatra fundador Psicología Transpersonal

Terminamos este artículo sobre las evidencias experimentales. En el próximo volveremos con otras pruebas y evidencias científicas sobre la reencarnación. Pero antes de marcharnos nos gustaría dejar constancia de que, ya en el siglo XIX, con anterioridad al estudio de Freud, Jung o Groff y puesto que las facultades mediúmnicas son un estado alterado de conciencia, el maestro Allán Kardec preguntó a los espíritus acerca de si la mediumnidad podría ser considerada un estado patológico; a continuación, la respuesta que le dieron en el ítem nº 221 del Libro de los Espíritus:

P. ¿La Mediumnidad es indicio de un estado patológico o simplemente anómalo? R.: Anómalo algunas veces, pero no patológico. Hay médiums de salud robusta y los que están enfermos, lo están por otras causas”.

Evidencias científicas: Segunda parte por: Antonio Lledó Flor

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(*) F.E.E.: Federación Espírita Española

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