Leyes Universales

EL AMOR PROPIO

 
    Aun cuando ya han sido expuestos algunos argumentos sobre este tema, dado la importancia que tiene esta tara psíquica en la autorrealización externa e interna para el progreso y evolución del espíritu; volvamos sobre este aspecto, para identificarles plenamente, y hacer el esfuerzo necesario para erradicarlo de nosotros.
   Comencemos este análisis sobre el amor propio con la definición que de él hace el diccionario de la Academia de la Lengua. Reza así: “AMOR PROPIO – inmoderada estimación de sí mismo”.
   En verdad, todo individuo poseído de amor propio, es egocéntrico por la condición egoísta del ego inferior que le domina; ya que el amor propio tiene su raíz, su origen, en el egoísmo, derivando hacia si mismo el sentimiento del amor. Sentimiento que emana del Alma superior; pero, transmutado hacia la propia personalidad por el ego inferior, presionado como está por los aspectos humanos: conveniencias, pasiones, etc., etc., así como también tendencias atávicas de su psiquismo; todo lo cual induce al individuo a esos estados de personalismo en sus relaciones humanas, lo que le hace sentir o experimentar esos estados afectivos de desarmonía psíquica y espiritual, y consecuencialmente de amarguras y prejuicios sociales. Más aún, es un gran impedimento de éxito en los diversos aspectos de la actividad humana; por lo que, muy necesario es hacer el esfuerzo indispensable para desarraigar esta tara de la psique o alma humana.
   El amor propio es una condición psíquica que los afectados desconocen por falta de autoanálisis, siendo causante de desarmonía en las relaciones del hogar, en el trabajo y en las relaciones sociales, por su acción insidiosa y egocéntrica.
   Todo individuo dominado por el amor propio, se torna obcecado e intransigente en sus puntos de vista, y a veces caprichoso, censurado, atacando y acusando a los demás de faltas y defectos de los que él mismo adolece; pero que no ve. Y de aquí ese adagio “el ladrón cree a los demás de su condición”.
   Gran adulador es el amor propio, porque hace ver al afectado virtudes que en él no existen, valores de los cuales carece y trata de disminuir los defectos propios, conduciendo al individuo por los caminos del error, con la apariencia de tener razón.
   Hay una frase de Napoleón que sintetiza este aserto. Decía: “El más peligroso de nuestros consejeros es el amor propio”.
   Y siendo el amor propio un gran obstáculo para alcanzar la superación que el espíritu necesita para seguir ascendiendo en la escala de la evolución, analicemos el contenido de mensajes recibidos en relación con esta tara humana. Dicen: ¿Qué es lo que más frecuentemente obstaculiza e impide a los seres encarnados la realización espiritual? El Amor Propio.”
   “A la luz del conocimiento que vais adquiriendo, debéis aprender a reconocer a ese enemigo oculto.”
   “Debéis tener presente que el obstáculo mayor, el gran impedimento de vuestro progreso espiritual, es el amor propio. Porque es la polarización del verdadero amor. La vida, que es amor, os impregna de esa sutil vibración, para que la irradiéis sobre todos y sobre todo. 0 sea, para que la deis, no para que la guardéis para vosotros, porque de ese modo, polarizaréis lo positivo en negativo, transmutando el amor espiritual en amor humano, en amor a vosotros mismos, o sea en amor propio. Entonces os hacéis egocéntricos y todo os parece bien en vosotros, aunque en vuestro concepto sea mal en los demás.”
   “El amor propio es un foco de vibraciones negativas, que origina la casi totalidad de los aspectos negativos de vuestra vida emocional. Y origina en el hombre la vanidad, orgullo, intransigencia, odios, ambiciones desmesuradas; así como todos los aspectos negativos que pueden llegar a envenenar vuestra vida humana, insensibilizando vuestra alma espiritual y demorando vuestro progreso espiritual.”
SEBASTIAN DE ARAUCO
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