Leyes Universales

VANIDAD Y HUMILDAD

    
    Por ello, en los Planos Superiores del mundo espiritual, no existe la tal humildad, porque en ellos no hay vanidad, orgullo ni amor propio, que son vibraciones de baja tonalidad psíquica-humana, propia de los planos inferiores.
 
   Y con el fin de evitar alguna interpretación no acertada, debemos aclarar, que humildad no significa en modo alguno compungimiento, ni privación ni alejamiento de los lugares de esparcimiento donde lograr sanas satisfacciones. Humildad significa superar la vanidad, el orgullo y el amor propio, (que son vibraciones de baja tonalidad) no sentir deseos de ostentación ni sensación de superioridad ante una condición de mayor categoría humana.
 
  Y para completar este tema, daremos a conocer algunos aspectos de otro mensaje al respecto:
 
  “Para conocer en vosotros el punto de humildad en que os encontráis, analizad las reacciones que provocan en vuestra alma ciertos aspectos que os presentan en la vida diaria de relación. Si deseáis halagos, elogios, admiración, no sois humildes; si os resentís por lo que los demás opinen o digan de vosotros o por los bienes materiales o espirituales que otros manifiesten y os comparáis con ellos, no sois humildes; si constantemente analizáis y juzgáis el grado de vanidad o humildad de los demás, tampoco sois humildes. Debéis comenzar a cambiar, debéis comenzar a restar importancia a vuestro pequeño yo humano, debéis mirar a todos los hombres como a verdaderos hermanos, y a todos los hijos como vuestros propios hijos. Y así, ese amor que recibís de lo Superior, y que desvirtuáis al no hacerlo circular y guardarlo para lo vuestro, se proyectará y extenderá, cubriendo a todos los seres del mundo. La vida de relación es el crisol que necesitáis. 
 
   Las buenas intenciones, los buenos propósitos, son muy hermosos y plausibles; pero, lo que necesita vuestro espíritu para poder progresar, es la realización, la práctica de esos buenos deseos y propósitos. Desde hace muchos siglos, vuestros espíritus están preparándose, trabajando en el espacio y en la tierra, para poder, ahora, “canalizar” a ese mundo vuestro, Fuerzas y Poderes superiores. Sin embargo, en casi todos vosotros existe una cierta resistencia mental, originada en la duda sobre vuestra capacidad.

  Debéis cuidaros de confundir duda con humildad. Debéis ser siempre humildes, pero, la humildad no debe induciros a dudar de vuestra capacidad; porque, no se trata de capacidad personal humana, sino solamente de capacidad espiritual para “canalizar” y para transmitir o irradiar las vibraciones que podáis recibir. No descuidéis ni un instante la pureza de vuestros sentimientos, deseos, pensamientos y reacciones. Entended que, en esas realizaciones misioneras que os corresponderá efectuar, seréis siempre atacados por las fuerzas negativas en el aspecto de vanidad. Esta será una superación constante en vuestra realización de servicio fraterno, y será la “prueba” que os obligará a manteneros siempre alerta, a fin de no apartaros del camino de las enseñanzas que vais recibiendo”.
 
Sebastian de Arauco
 
* * *
Anteriores Artículos

ENTREVISTA  A  JUAN  ANTONIO  DURANTE

Siguientes Artículos

LA OBSESIÓN

Sin Comentarios

Deja tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.