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SUEÑOS Y MENSAJES

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Sueños y mensajes

“Los sueños son el producto de la emancipación del alma, que se vuelve más independiente debido a la suspensión de la vida activa y de relación”. Allán Kardec, L.E., it 402

Desde antiguo, la interpretación de los sueños ha venido siendo considerada como un importante recurso para solucionar problemas que suceden en la vida actual. Por ejemplo, detectar acontecimientos que puedan suceder en el futuro, siendo así una especie de precognición; e incluso los sueños han sido vistos como la manera en que el mundo espiritual se comunica con el físico mediante la liberación parcial del alma durante el estado de sueño, en el que esta accede al mundo espiritual y se reencuentra con aquellos que partieron al otro lado de la vida con anterioridad. 

Las doctrinas pitagóricas ya habían concebido los sueños como un vehículo de comunicación de los seres sobrenaturales, dependiendo de la recepción del mensaje y del estado de pureza psíquica y corporal del soñante. Posteriormente, uno de los primeros en estudiar el sueño y sus interpretaciones fue Artemidoro de Éfeso, cuyos resultados ofrecía a reyes y nobles de la antigüedad en oriente.

«El sueño es un vehículo idóneo para que la divinidad dé a conocer su voluntad.” Artemidoro de Éfeso, s. II d.c.

Se hace también preciso distinguir entre el estado de sueño y los sueños que podamos tener. El primero es inherente a todo ser humano pues se trata de una necesidad fisiológica, siendo también el tiempo necesario en el que el alma encarnada, desprendida parcialmente del cuerpo, recupera su energía y tono vital para continuar con la vida física en las debidas condiciones una vez se regresa al estado de vigilia.

No obstante, debemos primero ofrecer una definición sobre qué son los sueños, y para ello recurrimos al psicoanálisis que nos dice que los sueños son: Manifestaciones mentales de imágenes, sonidos, pensamientos y emociones, simbólicamente relacionados con la realidad del soñador. Así pues, los sueños son fruto de nuestro estado mental y emocional, y no siempre son indicativo de algún aviso espiritual concreto. A veces, la forma que tenemos de vivir en estado de vigilia condiciona la manera en que soñamos, ya que imágenes y anhelos muy potentes, arraigados en nuestro psiquismo, se presentan con fuerza en estado de sueño, donde podemos liberar sentimientos y emociones reprimidos que no podemos llevar a la práctica cuando estamos despiertos por ser contrarias al orden, las leyes, la ética o las normas sociales que imperan en la sociedad.

Además de esto, se deduce que existen varios tipos de sueños: los sueños lúcidos, donde la persona sabe que está soñando y sus emociones son positivas y placenteras; y por otro lado tenemos las pesadillas, relacionadas muchas veces con traumas psicológicos que anidan en el inconsciente, como miedos, inseguridades, estrés y todo tipo de problemas en las relaciones con los demás.

Con frecuencia, y aunque tengamos la certeza de haber soñado, no recordamos los sueños que tenemos y esto ocurre por diversas circunstancias, pero baste la explicación de León Denis para entenderlo:

«Las impresiones sentidas por el alma durante el sueño no pueden ser transmitidas al cerebro, que sólo almacena las que se producen en estado de vigilia»  León Denís – Cap.XIV  Libro: ”Después de la muerte”

Durante el sueño, los Espíritus encarnados pueden estar en relación con el mundo de los Espíritus. Y esa relación puede establecerse con espíritus guías, protectores, familiares y amigos que nos aman, o con espíritus perturbadores que se valen de los sueños para atormentar a las almas débiles y pusilánimes.

Y muchas veces aquellos que nos quieren desde el otro lado aprovechan estas circunstancias para consolarnos de las aflicciones que experimentamos en la vida. En otras oportunidades nos orientan y nos ayudan para inspirarnos las mejores decisiones que, desde un punto de vista de nuestro progreso espiritual, debemos adoptar ante los retos difíciles que la vida nos presenta, dejando siempre a nuestro libre albedrío la decisión correspondiente.

Por eso mismo, los mensajes que podamos recibir en sueños hemos de analizarlos con prudencia y cautela. Detallemos a continuación algunas pautas que pueden servirnos para detectar si son sueños lúcidos, que vienen de aquellos que nos quieren bien y que nos pueden servir para nuestro camino en la Tierra en estado de vigilia, o si se trata de imágenes e ideas inadecuadas que pretenden confundirnos en nuestro camino de vida.

Estas pautas o recomendaciones serían las siguientes: en primer lugar dar más importancia al mensaje que al mensajero (porque muchas veces, en esos sueños se nos presentan determinadas figuras que se identifican con personajes elevados que vivieron en la Tierra y que a veces la parte negativa usa para confundir). En segundo lugar valorar el significado positivo del mensaje con objetividad, sin dar pábulo a la curiosidad ni la fantasía, teniendo por sentado que el valor del mensaje viene dado por su eficacia en cuanto a nuestro adelanto espiritual.

En tercer lugar, valorar que los mensajeros espirituales del otro lado, si son elevados espiritualmente, son humildes y nunca imponen, sólo aconsejan. Y por último, tenemos que entender que estos recursos de comunicación a través de los sueños son propiciados por la providencia, y que aquellos que nos aconsejan o vienen a ayudarnos siempre corregirán nuestras faltas con dulzura, orientarán con lucidez y auxiliarán sin sentimentalismo y con un encomiable sentido de justicia.

“El sueño es la puerta que Dios abre a los espíritus superiores para que vayan a sus amigos del cielo. “ A. Kardec L.E. it 402

Así pues, los mensajes a través de los sueños son una forma más de las que se vale el mundo espiritual para contactar y comunicar con aquellos que estamos en la Tierra con un cuerpo físico. Siempre es conveniente analizar todos los sueños que se tengan y, convenientemente, contrastarlos con la razón y la lógica, para evitar que la fascinación o la imaginación exacerbada nos jueguen la mala pasada de dar por cierto ensoñaciones procedentes de nuestro inconsciente profundo o de experiencias negativas vividas en el mundo espiritual.

Sueños y mensajes por: Redacción

2023, Amor, Paz y Caridad

«El sueño libera parcialmente el alma del cuerpo. Cuando se duerme, se está por un momento en el mismo estado en que se encuentra el hombre, de manera fija, después de la muerte.» A. Kardec L.E. it 402

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