REFLEXIONES

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Se debate en mi interior
la duda vacilante:
¿acaso el cementerio
es el fin del ser pensante?


El porqué de la vida,

sus luchas incesantes, 
preguntas que muestran 
la inquietud reinante.

A tan grave cuestión 
existen alternativas, 
respuestas a la vacilación 
y mayores perspectivas.

Las experiencias vividas 
enseñan a ser fuertes, 
a creer en algo más 
que el azar o la suerte.

Resolvamos esas cuestiones 
que nos mantienen en vilo,
 sí existen soluciones 
al problema del ser y el destino.

Para encontrarlas, busquemos, 
con tesón, fe y humildad, 
y a todos respetemos 
valorando su Verdad. 

Verdad que es sólo una 
e infinitas sus manifestaciones, 
no hagamos de esas diferencias 
motivo de disensiones.

De la vida lo importante 
es querernos de verdad, 
sin fingimientos aparentes, 
en convivencia fraternal.

Renunciemos a los gustos 
por amor a los demás, 
ofreciendo nuestras manos 
a quien las pueda necesitar.

Es la limpieza de intenciones, 
es la sencillez de corazón, 
no busquemos más razones 
para dar paso al Amor. F.M.B.

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