Antes de contestar a esta pregunta, me referiré a una efeméride que conmemoramos en este año: en efecto, en este 2024 a punto de finalizar se conmemoran los 75 años de la aprobación de los Convenios de Ginebra de 1949, un 12 de agosto. 85 años antes, en 1864 y en la misma ciudad, finalizaba una conferencia impulsada por nuestro personaje, Henry Dunant, firmándose el primer Convenio, después de la fundación de Cruz Roja como entidad en la misma ciudad de Ginebra.
Henry se vio envuelto en el conflicto bélico que tuvo lugar el 24 de junio de 1859 entre Austria, siendo su emperador Francisco José I, y Cerdeña y Francia, comandadas respectivamente por Víctor Manuel II y Napoleón III. En la célebre batalla librada en la pequeña localidad de Solferino, Henry Dunant vio espantado la grave situación de los combatientes heridos, abandonados a su suerte sin ninguna atención sanitaria. Ante aquellas tremendas imágenes, decidió organizar ese socorro y atención, movilizando a las personas del lugar. Aquel impulso, aquella iniciativa, fue revolucionaria: se establecía en principio la atención igualitaria a los heridos de ambos lados del combate. No había bandos. Un único fin, las necesidades humanitarias. Más tarde, y siempre por su inmenso deseo de servicio, aquellas atenciones y socorros se ampliaron al personal civil.
Así pues, en el primer convenio se establecía la atención a los combatientes. El segundo, para aliviar el sufrimiento y suerte de heridos en tierra y mar. El tercer convenio se realizaba para garantizar el tratamiento a los prisioneros de guerra. Y el cuarto estaba dirigido a la protección de las personas civiles en tiempos de guerra.
Los objetivos de Henry Dunant se asentaban en un único propósito: la base del Derecho Internacional Humanitario (D I H) que protege a los no beligerantes. Por desgracia, y aunque esos objetivos han sido ratificados universalmente, su cumplimiento no ha tenido igual suerte.
De los derechos humanos soñados por Henry Dunant solo permanece la filosofía, los siete principios fundamentales: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Unidad, Carácter Voluntario y Universalidad, prevaleciendo sobre todos ellos la primera.
Este año 2024 es significativo para nuestro país. Se conmemora el 160 aniversario de la creación de Cruz Roja Española; 160 años de actividad humanitaria sostenida por uno de los principios soñados por nuestro protagonista: el carácter voluntario. 250.000 voluntarios y voluntarias en el territorio nacional se afanan por ser útiles a los demás sin esperar ni siquiera el reconocimiento, sin pedir nada a cambio, dando así carta de naturaleza a otro de los principios fundamentales, el altruismo con carácter universal.
Son muchas las cosas que caracterizan a este movimiento humanitario que son Cruz Roja y Media Luna Roja. Sin embargo, si tuviera que definir aquellos con los que esta vieja voluntaria se siente más identificada, serían sin duda el voluntariado, el altruismo, la humanidad y la imparcialidad.
2024 corre hacia su final, y antes de decirle adiós vuelvo mi recuerdo a aquella otra fecha, aquel 1859 en el que un comerciante suizo de nombre Henry Dunant se conmovió ante el dolor de tantos seres a consecuencia de la guerra inmisericorde; en su generoso corazón se encendió la llama de la solidaridad con el que sufre, una solidaridad que ha ido creciendo año tras año. Hoy ya son varios millones de solidarios en todo el mundo.
Adiós, 2024. Te vas igual que otros se fueron y los que se irán, pero aquí queda la llama que un día se encendió en un generoso corazón, siempre alimentada por la más excelsa Caridad: el amor al prójimo.
¿Quién fue Henry Dunant? por: Mª Luisa Escrich
Guardamar, 5 de diciembre de 2024
2024 © Amor, paz y caridad






