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PRIMACÍA DE LA MENTE SOBRE EL CUERPO

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Primacía de la mente sobre el cuerpo

«SALUD, ENFERMEDAD PSICO-SOMÁTICA y ORACIÓN»

“Las actividades y funciones de la mente pueden cambiar la estructura de nuestro cerebro y ejercen un potente efecto sobre la salud y la condición del cuerpo”.

Dr. Steve Taylor – Libro: Por una ciencia espiritual

Abordando los estudios de eminentes médicos, psiquiatras y neurólogos sobre la mente en las dos últimas décadas del siglo XX y lo que llevamos del siglo XXI, nos percatamos de la importancia y la tendencia, cada vez mayor, que se concede a la mente como agente y factor de enorme trascendencia en la salud integral del ser humano y como origen de multitud de enfermedades orgánicas que son somatizadas por el cuerpo.

Se denomina a esto último como enfermedades psicosomáticas, y según los últimos estudios realizados en países avanzados, al menos más del 50% de todas las enfermedades que se tratan en los consultorios médicos tienen su origen en la mente o patologías mentales, también llamada psicogénesis.

Dr. Richard Davidson con el Dalai Lama

«La base de un cerebro sano es la bondad, y se puede entrenar»

Dr. Richard Davidson

Desde los estudios iniciales por el Doctor Herbert Benson, en la Universidad de Harvard, con su libro de 1987 “El poder de la Mente”, hasta los estudios actuales del eminente Dr. Richard Davidson, director del departamento de neurociencia afectiva de la Univ. de Wisconsin, donde se aborda la capacidad de la modificación de la estructura cerebral por medio de las emociones y de la mente, un camino de obstáculos ha venido llevándose a cabo por múltiples investigadores de la mente y la conciencia.

Estos obstáculos han venido marcados por la fuerte impronta materialista y el exclusivismo que todavía hoy predomina en múltiples instituciones científicas en función del inmovilismo, que observa la realidad únicamente mediante interacciones de la materia o el electromagnetismo, sin considerar que aspectos como las emociones, los pensamientos y las creencias son fuerzas capaces de modelar, no sólo el cerebro y la materia en sí, siendo también muy capaces de generar salud o enfermedad en función de la dirección que les otorguemos. Actualmente, el concepto de neuroplasticidad o capacidad de modificación de las neuronas está ya tomando carta de naturaleza en las academias; la “plasticidad neuronal” ningún científico serio la pone en duda, y las evidencias y pruebas acerca de cómo la mente puede modificar el funcionamiento de las neuronas y enfermar o sanar un cerebro cualquiera está ampliamente demostrado por la medicina psicosomática.

“Lo que vivimos nos cambia físicamente. Nuestro cerebro muta a través de la experiencia”

Esta temática daría para muchas explicaciones sobre las enormes implicaciones y consecuencias que tiene el saber que es nuestra mente, y no el automatismo celular de unos genes ciegos que nadie conoce, la que determina en buena manera el desarrollo de nuestra salud física, psicológica y espiritual.

Abordando como reseñas múltiples aspectos de cómo nuestra mente sobrepuja la materia, modifica nuestra estructura cerebral y corporal y genera las condiciones de la salud y la enfermedad, mencionaremos a continuación algunos hechos y evidencias que la mayoría conocemos sobre este tema.

El primero de ellos, además del ya mencionado de la neuroplasticidad cerebral, es el denominado “efecto Placebo”. A lo largo del tiempo, una gran cantidad de enfermedades han logrado remitir gracias al efecto placebo, y a pesar de que los pacientes que tomaban placebos recibían sustancias “inocuas” que en nada podían producir ningún efecto fisiológico, sin embargo sanaban, y en ellos se producían cambios fisiológicos reales y constatables. Los placebos pueden funcionar incluso cuando sabemos que los estamos tomando.

El poder de la mente para cambiar el cuerpo sólo puede activarse a nivel subconsciente mediante la creencia de que se producirá un cambio, y de aquí procede la capacidad de la mente para alterar las estructuras y los procesos físicos del cuerpo. 

Esta capacidad o poder puede activarse también en otro aspecto donde se demuestra lo mismo, estamos hablando de “la hipnosis”. Este es el principio de la hipnoterapia, donde el hipnotizador toma control de la voluntad accediendo al subconsciente de la persona, abordando traumas o fobias y consiguiendo que sus sugerencias puedan provocar cambios en la forma y funcionamiento del cerebro y el cuerpo. La hipnosis es efectiva como analgésico, provocando cambios fisiológicos como ausencia de dolor, ritmos cardiacos y respiratorios más lentos, etc.

«La oración funciona. Mas de 130 estudios de laboratorio controlado muestran que la oración, la empatía y el amor pueden conllevar cambios saludables en muchas clases de seres vivientes. Esto significa que la oración es eficaz». Dr. Larry Dossey – Libro: La Oración es buena medicina

Otros aspectos que merecen señalarse como evidencias de la fuerza de la mente sobre el cerebro y el cuerpo son “las curaciones espirituales” o “la homeopatía”. En ambas circunstancias, el poder de la fe en la curación juega un papel importantísimo. Además de ello, el conocimiento que la filosofía de Kardec nos ofrece acerca del funcionamiento de las energías espirituales a través de los “médiums de curación” o de los “pases”, confirma positivamente la evidencia del fenómeno. Pero también tenemos otro aspecto no menos importante, “la curación a distancia”. 

Mediante determinadas cadenas de energía mental liberadas por la oración y la práctica del bien para beneficiar a personas enfermas se comprueba no sólo el poder de la mente a distancia, sino también el poder de “la oración”, al atraer los recursos espirituales y dirigirlos a distancia a los enfermos que lo necesitan. La mayor prueba de su eficacia es cuando el propio enfermo ignora que se está pidiendo por él y el resultado se vuelve sorprendente y satisfactorio; en este caso, en nada interviene el efecto placebo y sí la energía espiritual que acude al auxilio de aquel que lo necesita mediante la intercesión de aquellos que oraron por él.

«Los pensamientos relacionados con la oración, ofrecidos desde la distancia, han demostrado incrementar las tasas de sanación de las heridas quirúrgicas, y la fe religiosa está asociada con una recuperación más rápida de la cirugía».

Dr. Larry Dossey – Libro: La Oración es buena medicina

Al respecto de la homeopatía, y aunque la tendencia materialista tiende a negar los posibles beneficios de la misma, todo lo que anteriormente hemos expuesto refuerza la tesis de su eficacia si es correctamente aplicada. Sabemos, desde tiempos inmemoriales, como los recursos curativos de las plantas y otros elementos naturales tienen beneficios extraordinarios sobre las enfermedades, y si a ellos añadimos el efecto placebo de la creencia en la curación, se movilizan las energías necesarias que hacen de la homeopatía un elemento válido donde la mente también influye sobremanera en el resultado final.

Al final de todo, la mente es un instrumento del alma o conciencia humana, usada por esta para sus fines y propósitos, de ahí que sea el espíritu inmortal el que con su voluntad ejerce el poder sobre la materia a través de las herramientas e instrumentos a su servicio, a saber: la conciencia, la mente, los pensamientos, las emociones, la fe, las creencias y la confianza en su recuperación.

Primacía de la mente sobre el cuerpo por: Redacción

2024, Amor, Paz y Caridad

“Incluso la sustancia física de nuestro cuerpo es una manifestación de la conciencia (espíritu) y está impregnada de ella, por lo tanto es susceptible a la influencia de nuestra mente individual” .

Dr. Steve Taylor, Libro: “Por una ciencia espiritual”

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