Página póetica

JUSTIFICACIÓN

JUSTIFICACIÓN

El camino de la vida
se hace angosto y doloroso
cuando se pierde la fe
y se reniega de todo.

Cuando falta la moral
y se olvidan los valores
de Dios, del Alma y del Bien,
que fortalecen al hombre.

¡Qué triste se ve la vida
bajo el prisma del dolor,
cuando nada nos complace
ni nos llena el corazón!

¡Cuando el sol de la esperanza
nos deja de calentar
y los días se suceden
sin hallar consuelo y paz!

Más nos valiera morir
qué vivir agonizando,
en la cruz del sufrimiento
sin esperanza de cambio.

Sin posible alternativa
ante la vida y la muerte,
sino seguir caminando
hasta caer para siempre.

Hoy que el dolor me hace débil,
justifico el suicidio
de aquellos que nada esperan
de lo humano y lo divino.

De todo aquél que camina
bajo el signo del dolor,
sin hallar por sus males
remedio ni solución.

¿Para qué quiere la vida
el que de ella nada espera
el que camina sin fe
y el sufrimiento no acepta?

Dejar de sufrir lo es todo.
Desvanecerse es la nada
es la mejor solución
para el que sufre y se cansa.

Para todo el que camina
sin esperanza y sin fe
y más allá de la muerte
espera dejar de ser.

Pero el alma no se muere
cuando el cuerpo se aniquila,
y aumentan los sufrimientos
del que la vida se quita.

Lo mejor es resignarse
y pedirle a Dios ayuda,
para seguir caminando
con la cruz que nos abruma.

Para no desesperarnos
ni caer en el abismo
de la noche sepulcral
que supone el suicidio.

Pero la carne es mortal
y el alma nos crucifica,
cuando en la cruz del dolor
se agoniza noche y día.

Cuando el cansancio nos vence
y se desea morir,
para a los males del cuerpo
ponerle remedio y fin.

JOSÉ MARTÍNEZ

 

Anteriores Artículos

EL COMPROMISO: GRUPAL Y PERSONAL

Siguientes Artículos

LA FUENTE Y EL MAR

Sin Comentarios

Deja tu opinión