Inquietudes

HISTORIA DE UN ESTANQUE

Imagínense un enorme y basto prado, de cientos, de miles de kilómetros. En él viven plantas, animales y sobre todo personas que son muy felices. Experimentan entre ellas la verdadera fraternidad, el verdadero altruismo, el verdadero amor. Todos trabajan en el bien común, y se aprovechan de las bondades que les proporciona el medio, es decir; un magnífico sol, un aire puro, y todos los recursos de un entorno tan paradisíaco, para disfrutar pero al mismo tiempo para crecer personal y colectivamente; progresar en una palabra a todos los niveles.

En ese mismo paraje de ensueño existen diferentes estanques, pero nos vamos a fijar en uno en especial. Es uno repleto de agua pero, en el fondo existe una capa profunda de lodo. Dentro del mismo también conviven plantas, animales así como personas adaptadas al medio, pero sus condiciones de vida no se asemejan a la de aquellos que viven en el exterior.

En este estanque en concreto no existe una claridad en sus aguas, ya que posee una peculiaridad común al resto de balsas del inmenso prado, y consiste en que los pensamientos, sentimientos y acciones son energías poderosas que según su naturaleza densifican o aclaran el agua. Por ejemplo; si las actitudes y comportamientos de sus gentes son positivos, honestos y con miras al bien, el susodicho lodo se diluye y se sumerge hacia el fondo; sin embargo, si los pensamientos, sentimientos y acciones son negativos, esto provoca una atracción hacia la superficie, un remolino que libera en todas las direcciones el barro acumulado, dificultando la visión y la vida en esta peculiar balsa. En esta concretamente predominan sobremanera las actitudes negativas, tanto colectivas como individuales, con lo cual la atmósfera acuosa con que se encuentran es bastante densa y oscura.

En ese lugar también hay actividad pero supeditada a las incomodidades y las particularidades penosas del medio. Además el pensamiento y las creencias que sostienen sus habitantes están muy condicionados por el ambiente y la atmósfera que les envuelve, ya que en ese lugar no tienen la opción de salir salvo durante el sueño.

El debate central de sus pobladores es la posibilidad de que haya vida fuera del estanque. Cuestión difícil para muchos puesto que, según afirman, “nadie” ha salido fuera y después ha vuelto para confirmar que pueda existir vida más allá de los límites de la enorme balsa. Sin embargo, otros intuyen y afirman que efectivamente, existe vida fuera. Presienten que debe de haber algo, no se sabe muy bien el qué, puesto que algunas personas con una cierta sensibilidad aseveran que han escuchado voces, que han recibido mensajes del exterior indicándoles que hay vida fuera del estanque. Que el lodo es transitorio y además se puede diluir mejorando las condiciones del agua, más limpia y cristalina con un comportamiento noble y altruista. Su mensaje también consiste en que la finalidad de la existencia dentro del estanque, es aprender y desarrollar potencialidades que les servirán de mucho en otros ambientes más limpios y sutiles.

No nos olvidamos de aquellos que viven en el exterior, en esos parajes maravillosos,también tienen un cuerpo, pero es mucho más sutil, semimaterial. Estos observan con amor y compasión a aquellos que “temporalmente” viven sumergidos en el lodazal y tratan por todos los medios de ayudarles. Les hablan desde fuera, les alientan todo lo que pueden; sin embargo, dicha voz alcanza sólo a aquellos habitantes sensibilizados y más receptivos. Otros se sumergen temporalmente, y aunque no los puedan ver, tratan de influirles en el bien. A veces son familiares que ya abandonaron el estanque y quieren dar ánimo a sus seres queridos. Otros, más sacrificados y audaces, cuando comprenden que pueden ser más útiles desde dentro, piden volver pero con un cuerpo nuevo, naciendo entre ellos para ayudar a sus hermanos queridos, neutralizando en parte los efectos del lodo con su ejemplo de renuncia y sacrificio.

Muchos se preguntan ¿Cuál es la finalidad del estanque? ¿Existen otros estanques? ¿Son todos iguales?
A la primera cuestión ya hemos contestado de algún modo. El objetivo sin ninguna duda es la sensibilización,el progreso, la fraternidad con todos sus compañeros de viaje, y por consiguiente, el ejercicio de facultades que necesitan un desarrollo, potencialidades como el amor, la caridad, la voluntad, el altruismo, etc., que se encuentran en estado latente y aclaran el camino. También adquirir experiencia, conocimientos, acordes a las limitaciones y características transitorias de dicho estanque viscoso.

A las otras dos preguntas contestaremos que sí, efectivamente; existen otras balsas en el inmenso prado, pero varía mucho la densidad de unas a otras. Todo depende de sus habitantes y de su grado de evolución, porque, no nos podemos olvidar de que cada estanque es como una escuela de un determinado grado. Hay un recorrido de escalas que van desde las más densas hasta otras que son muy sutiles; pero siempre temporales, hasta alcanzar su depuración total.

Por poner un caso, hay estanques-escuela que están tan adelantados que desde dentro se ve perfectamente el exterior, el agua es tan limpia que no supone ningún sacrificio para sus habitantes, comprenden y entran y salen de ella sin ninguna dificultad.

Por otro lado, existe el caso diametralmente opuesto, es decir, nadadores todavía atrasados, rebeldes, que con su comportamiento, sus pensamientos y sentimientos negativos remueven el lodo del fondo y complican la claridad del agua; dichas actitudes nublan el campo de visión y dificultan la ayuda de aquellas personas lúcidas que conviven con él y también, como es obvio, de aquellos que los observan desde fuera con preocupación pero que no pueden hacer apenas nada para ayudarles. Al mismo tiempo, cuando llega el momento de partir, cuando mueren para dejar el ropaje en el fondo, se encuentran con una carga muy pesada, el cúmulo de acciones negativas fruto de pensamientos innobles les han densificado tanto que no les permite salir liberados al exterior, su cuerpo semimaterial se queda imantado a dicho fondo.

Para ellos no existía ni existe otra realidad que el barro. Creen que no hay nada después de la vida y se identifican tanto con dicho elemento que no conciben, aún después de muertos, otra posible realidad. A estos seres, con el tiempo, cansados de su situación penosa y de sufrir, les llega una cierta claridad, el arrepentimiento y al mismo tiempo una cierta sensibilización que les permite salir de las profundidades para provisionalmente llevárselos a lugares adecuados, en el exterior, para su rehabilitación y preparación para una nueva experiencia en el mismo estanque-escuela o en otro de similares características. En ese intervalo, entre vidas, se prepara para corregir los errores que haya podido cometer, recobra fuerzas; otros amigos ya bastante más esclarecidos se le ofrecen para ayudarle desde la orilla del estanque, le piden que esté atento a sus consejos y orientaciones puesto que nunca le van a abandonar.

Cabe destacar otro hecho importante, cuando una balsa deja de ser útil para el individuo, pasa a otra más adelantada, menos densa y viscosa. Y así progresivamente hasta alcanzar un estado, en el cual, ya no necesita de más estanques para evolucionar y continua su progresión, pero ya definitivamente desde fuera.

En conclusión, como hemos ido observando, la finalidad de los diferentes estanques que pueblan el inmenso vergel consiste en aportar a todos sus habitantes los elementos imprescindibles para su desarrollo y evolución. Por tanto, estos representarían los diferentes niveles de progreso que cumplen con un propósito superior.

El Gran Hacedor es quien crea constantemente y rige los destinos de todo cuanto nos rodea. La densidad del estanque-escuela a la que pertenecen nuestros amigos no les permite todavía entender muchas cosas, vislumbrar las bellezas de la vida en su plenitud puesto que están muy limitados, pero como hemos afirmado con anterioridad, es todo transitorio en dichos estanques. Están ahí para evolucionar, construirse un futuro mejor, pero eso es algo que se lo deben de ganar con su trabajo, con el esfuerzo diario, para salir del lodazal y acceder a otros estanques más depurados, más limpios, hasta llegar a un punto en que se prescinda de ellos y continúe su camino, mucho más elevado, hacia la perfección.

José M. Meseguer
© 1015 Grupo Villena

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1 Comment

  1. Rafa
    18 enero, 2015 at 18:39 —

    Muy bonita historia que nos cuenta de lo que consta la vida y la vida en diversos mundos , lo que es la evolucion hacia la perfeccion .Nosotros en nuestro estanque necesitamos de peces como vosotros que con vuestra ayuda y consejos nos ayudeis a mantener ese lo mas clara posible.

    Gracias Jose Manuel.

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