Mensajeros de las estrellas

¿EXISTEN LOS EXTRATERRESTRES NEGATIVOS?

 
            El estudio y análisis del conocimiento espiritual tiene la virtud de descorrernos el velo para mostrar realidades hasta ahora no comprendidas o que nos han pasado inadvertidas. Los grandes filósofos y científicos de todas las épocas han reflejado de diferentes maneras la fascinación que han sentido al comprobar la coherencia y la gran sabiduría que existe en todo aquello que nos rodea, en este gran proyecto evolutivo universal, en esta gran obra divina que es la vida y que nos conduce a algo superior, aunque todavía  estemos lejos para comprenderlo en su verdadera dimensión.

           El tema que nos ocupa hoy se caracteriza por la enorme confusión que genera en la opinión pública, agravado por esa falta de conocimiento espiritual respecto a las leyes espirituales que nos rigen y también sobre la mecánica de las denominadas facultades psíquicas. Pocas personas llegan a relacionar ambos temas para encontrar una explicación coherente que encaje todas las piezas de forma clara y contundente.
 
            Vivimos una época en la que el despertar a nuevas sensibilidades, a nuevas percepciones se convierte en algo patente. Las facultades psíquicas o mediúmnicas, debido a unas causas que vamos a explicar a continuación, se muestran cada vez más visibles. Sobre todo, es cada vez mayor la proliferación de personas que acuden a los centros espíritas, donde los haya, por motivos de perturbación espiritual y física, y  porque no han encontrado una explicación ni un remedio acudiendo a otros lugares en busca de ayuda, muchas veces consecuencia de un despertar no controlado de una facultad mediúmnica, o por procesos obsesivos descontrolados.
 
Al mismo tiempo, existe una ley espiritual clave en este tema; que es la Ley de Vibración o Afinidad, por medio de la cual, nuestros pensamientos y sentimientos atraen a otros de la misma naturaleza, potenciándolos. Obviamente, si estos son positivos atraerán a otros de la misma naturaleza, por el contrario, cuando estos son negativos encuentran su eco en el mundo espiritual y muchos espíritus se prestan a mantenerlos y aumentarlos. Si estamos desprevenidos, si ignoramos las leyes que nos rigen y nos dejamos llevar,  podemos ser presa de entidades espirituales negativas que, por ejemplo,  nos pueden hacer ver y creer que son extraterrestres negativos a través de visiones o experiencias,del todo reales, pero que pertenecen a movimientos intencionados para hacernos creer cosas que no son verdaderas. 
 
            Todo ello consecuencia de los momentos en que estamos viviendo. Es el resurgir de una nueva conciencia, de una gran transición que está provocando cambios profundos en la sociedad y en las personas. Dichas transformaciones vienen acompañadas por un despertar a nuevas sensibilidades, a un desarrollo, fruto de un compromiso previo, de facultades mediúmnicas necesitadas de orientación y de un desarrollo adecuado. Cuando esto no ocurre así, es cuando vienen los problemas, y esa puerta abierta al Más Allá puede generar, como comentábamos anteriormente, perturbaciones, conflictos e incluso cuadros de obsesión en diversos grados.
 
Pues bien, esto es lo que ocurre generalmente cuando nos llegan noticias de abducciones, secuestros, o perturbaciones por parte de presuntos extraterrestres negativos. La “coreografía”, las señales físicas y psíquicas quedan patentes. Las consecuencias más inmediatas ante estos casos son miedo, confusión, trastornos de distinta índole, y sobre todo el daño que se genera cuando este fenómeno se extiende a la opinión pública. 
 
Entendamos que, así como existen organizaciones en el mundo que se dedican a divulgar y promover el bien, y otras con carácter mafioso y delictivo para hacer el mal, en el mundo espiritual existen también organizaciones de toda índole, buenas y malas. En este caso, con la intención de desprestigiar  a unos seres humanos con cuerpo físico venidos de otros planetas,  que van a ocupar un papel relevante en un futuro próximo, cuya función está orientada hacia la ayuda a esta humanidad, en sintonía y en colaboración con el mundo espiritual superior que es al que pertenecen pero con materia física. Asumiendo responsabilidades específicas, de equilibrio y armonía en los distintos planetas que los espíritus inmateriales no pueden desarrollar.
 
Por lo tanto, hablar de extraterrestres negativos es una quimera por muchas razones. La primera y fundamental es que existen, como decíamos al principio, leyes espirituales sabias y justas que impiden la injerencia o la perturbación de unas humanidades atrasadas sobre otras de la misma naturaleza. Pertenecemos a un mundo denominado por categoría “expiación y prueba”, y tenemos un libre albedrío limitado a nuestra esfera terrestre.
 
 Cuando llegue el momento, muy pronto, el cambio de ciclo colocará a esta humanidad (aquellos que espiritualmente lo merezcan), en un nivel superior denominado mundo de “regeneración”; esto permitirá el contacto directo y permanente con otras civilizaciones similares; entre mundos en donde predomina el bien sobre el mal, en el que no existen intereses de dominio de unos sobre otros, en el que el fuerte apoya al débil, y en donde la armonía y los deseos de progresar en el bien están totalmente generalizados. En ese escenario es donde se desarrollarán los acontecimientos futuros. El mal transitorio quedará confinado en mundos para tal fin, hasta que sus pobladores alcancen el grado de conciencia adecuado para dar el salto cualitativo a este tipo de mundos avanzados.
 
Debemos reseñar que la negatividad existente en nuestro mundo actualmente está siendo desalojada de sus posiciones, consecuencia de la gran transición en curso.
 
 Estas entidades atrasadas no tienen ningún interés en cambiar de actitud, al contrario, su deseo es arrastrar a cuantos incautos puedan para que no reaccionen a tiempo y se vean, como ellos, en una situación deplorable. Consideran que cuanta más gente les acompañe en su desdicha mejor. Vano consuelo. Es por ello que se aprovechan de la coyuntura de personas desconocedoras de la realidad espiritual, con facultades indisciplinadas o incipientes, para representarles escenas, visiones, o a través de sueños, a seres disfrazados, con la apariencia de otros mundos, para asustar, confundir, y sobre todo para provocar un rechazo hacia algo que es todo lo contrario,  fascinante, cuyo significado auténtico está repleto de amor y esperanza.
 
Por lo tanto, no nos dejemos engañar por las apariencias, analicemos bien los testimonios recogidos y podremos comprobar que se tratan de manifestaciones interesadas y carentes de sentido y lógica. Sepamos pues, valorar el tema en su justa medida, rechazando mixtificaciones y fantasías. Veamos en la cuestión extraterrestre un testimonio más de la ley del amor que con generosidad y cariño nos brinda la posibilidad de comprender que el universo es una comunidad de auténtica fraternidad, donde unos hermanos mayores ayudan a otros más jóvenes e inexpertos a superar las dificultades, procurando un cambio esperanzador para un mañana mucho mejor en esta humanidad necesitada de paz y armonía.
J.M.M.C.
 
© Grupo Villena 2013
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