ALCANZAR LA PAZ

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Alcanzar la paz

¿Cuántas veces escuchamos y pronunciamos la palabra “Paz”? A los grandes filósofos, escritores, poetas, etc., les hemos oído hablar de cómo encontrar la paz. También los políticos hablan de paz, mientras ponen en funcionamiento las fábricas para desarrollar armas para la guerra. Se habla de paz al tiempo que las armas también hablan; dicen que se trabaja para alcanzar la paz, pero… realmente ¿qué y cómo se hace? A mi entender, la paz no se alcanza ni se logra si antes no la elaboramos dentro de nosotros mismos, y solamente lo lograremos si nos despojamos del orgullo, de la prepotencia; apartando los bajos instintos que se mueven hacia los demás; colocándonos a su mismo nivel, pues nadie está por encima de otro; respetando a los que no piensan como nosotros, sin intentar imponer por la fuerza las ideas, ya sean políticas o religiosas; que nuestros comportamientos hacia los otros no den lugar a resentimientos y odios; cuando seamos capaces de ver, aunque solo sea como amigos, a los que en realidad son nuestros hermanos; cuando seamos capaces de lograr dentro de nosotros el Amor, esa máquina grandiosa que puede generar la energía necesaria para elaborar esa Paz que reinará cuando nuestro planeta alcance su total transformación… la transformación del ser humano.

Hay muchos seres diseminados por todo el mundo comprometidos en la consecución de esa transformación, y sería muy hermoso sumar o multiplicar el número de comprometidos, aportando lo mejor que poseemos: la Fe, la Esperanza y la Caridad; estas tres virtudes, junto con el Amor, serán sin duda ninguna los creadores de un futuro glorioso. Y nosotros somos capaces de crear ese futuro, irradiando hacia todos los rincones de la Tierra nuestros pensamientos y sentimientos de Amor, con la absoluta seguridad de que serán semillas que fructificarán, aun cuando nosotros no logremos verlo desde este lado de la vida.

Amemos, amemos sin medida; el Amor es el arma más poderosa para limpiar las almas. Así, cada una de ellas podrá elaborar su propia paz interior, que dará como resultado la Paz general. Entonces, quedará establecido el Reino de Dios en  la Tierra.

Tomás de Kempis nos dice: “Gran cosa es el amor, y bien sobremanera grande; él solo hace ligero todo lo pesado y lleva con igualdad todo lo desigual, pues lleva la carga y hace dulce y sabroso todo lo amargo”.

El amor noble de Jesús nos anima a hacer grandes cosas y mueve a desear siempre lo más perfecto.

Que esta Paz sea una llama que encienda los corazones de toda la humanidad en este nuevo año 2020, y duradera hasta la eternidad.

Alcanzar la paz por: Mª Luisa Escrich

© 2019 Amor, Paz y Caridad.

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