VIDA Y ORIGEN

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Vida y origen

¿QUÉ ES LA VIDA? ¿CÓMO COMENZÓ? ¿ES DIOS O EL AZAR QUIEN LA ORIGINA?

“No sabemos cómo empezó la Vida en este planeta. No sabemos cuándo comenzó ni en qué circunstancias”

Dr. Andy Knoll – Profesor de Biología en la Universidad de Harvard (USA)


Estas preguntas y otras muchas como si ¿es la vida un fenómeno común al universo o exclusivo de la Tierra?, o ¿cuál es el papel del hombre en el devenir y desarrollo de la misma?, son grandes interrogantes desde el punto de vista o el enfoque que adoptemos en el análisis. Por ejemplo, para la ciencia, el proceso y desarrollo no está resuelto todavía, pues a los grandes interrogantes del proceso evolutivo y de la ley de evolución darwiniana en sí, se une el misterioso origen de la vida que todavía hoy en pleno siglo XXI desconocemos por completo.

En la década de los 60 del siglo pasado el científico Stanley Miller intentó reproducir las “supuestas condiciones existentes en el proceso de formación de la Tierra en la aparición de la vida” para crear los aminoácidos y las proteínas que dan origen a las células de los seres vivos y los distinguen de los seres inanimados.

Efectivamente, Miller obtuvo unos resultados parciales y muy alejados de la posibilidad de crear vida de manera artificial. Tanto es así que en décadas posteriores, los investigadores interesados en este aspecto fueron abandonando las investigaciones ante las enormes dificultades de replicar la complejidad de las disposiciones que son necesarias para crear la vida. Hoy, nadie considera oportuno invertir tiempo y recursos en algo que se considera imposible de conseguir.

“El material de ADN ha mostrado, por la complejidad que necesita para producir la vida, que una inteligencia  ha tenido que estar involucrada… la única explicación para el origen de esa vida que vemos en la Tierra es una Mente infinitamente inteligente”.

Prof. Anthony Flew – Libro: “Dios Existe”

Esta frase del gran profesor ateo confirma lo que piensan la mayoría de biólogos, bioquímicos y genetistas que han llegado a conclusiones similares a las que expresa  Werner Arber, Premio Nobel de Fisiología y Medicina 1978, al respecto de las condiciones imprescindibles y el tiempo necesario para la aparición de la vida y que reproducimos a continuación:

“Las células primitivas requieren cientos de diferentes macromoléculas específicas. Cómo se han juntado esas estructuras tan complejas es un misterio para mí. La posibilidad de la existencia de un Creador, de Dios, representa para mí la solución satisfactoria para este problema”

Pero el problema del origen de la vida para la ciencia no es únicamente la ignorancia sobre cómo surgió, sino también la seguridad de que no fue por azar debido a la enorme imposibilidad de que se dieran las circunstancias que involucran al ADN, el origen de este, la información que contiene y las interacciones recíprocas del mismo con la célula que lo alberga.

A ese respecto, el propio descubridor del ADN, Francis Crick, reconoció la imposibilidad de que el ADN fuera producido por azar y consideraba necesaria una causa inteligente, pero al profesar un ateísmo militante elaboró una hipótesis alternativa llamada “Panspermia”, en la que afirmaba que la vida en la Tierra fue introducida por seres inteligentes de otro planeta (extraterrestres).

Como bien afirmó Fred Hoyle, el gran astrofísico, respecto al azar como la causa del origen de la vida: “La improbabilidad de que se forme un organismo vivo por azar sería comparable a tirar los dados y sacar dobles seises cincuenta mil veces seguidas”.

Retomemos el argumento; el que la ciencia actual desconozca el origen de la vida y rechace la aparición de la misma por azar, no quiere decir que existan hipótesis y teorías que afirmen lo contrario y se hagan pasar como científicas rigurosas. Una de ellas es “el evolucionismo”, que suele confundirse con la teoría de la evolución, pero aunque usa puntos de partida similares, nada tiene de científica ni mucho menos rigurosa.

 Es el intento del pensamiento neo-ateo por intentar explicar el origen de la vida y de los seres vivos mediante peregrinas doctrinas acientíficas y contrarias al reconocimiento de una causa primera a la que llamamos Dios. Valga la opinión de alguien que no es sospechoso, pues se trata de un ateo contrario al nuevo ateísmo, el prestigioso Filósofo de la Ciencia Michael Ruse, que reproducimos a continuación para advertencia del lector cuando intenten confundirle con argumentos científicos los “sacerdotes de esta ideología” (Peter Singer, Richard Dawkins, Chirstopher Hitchen, Michel Onfrey, etc.):

“El evolucionismo es promovido como algo más que ciencia, es promulgado como una ideología, una religión alternativa al cristianismo con significado y moralidad. Soy un evolucionista y ex-cristiano, pero debo admitir que los cristianos tienen razón: el evolucionismo es una religión

No existe nada más molesto para los neo-ateos mencionados que pueda comparárseles con los religiosos a los que tanto aborrecen, pero esta teoría que mantienen no sólo es considerada como el tumor de la evolución sino que es la base de la eugenesia y el racismo. Para que nadie se confunda; cuando oigan hablar de “darwinismo social” es esto mismo. La hipótesis del evolucionismo que tanta fuerza adquirió a finales de las décadas del pasado siglo XX y que hoy está ya en decadencia en el mundo de la investigación y de la ciencia, aunque sus autores y sus obras gocen todavía de gran publicidad y repercusión mediática.

Volviendo a los orígenes, el origen de la Vida es tan importante y la célula (organismo vivo más pequeño que existe) es de tal complejidad, estructura e información (ADN), que solo una mente inteligente puede haberla concebido y originado. Esa Mente o causa primera tuvo un propósito al crear tal estructura que ha permitido la vida en la Tierra, ensamblando las delicadas condiciones físicas, químicas, biológicas, genéticas y bioquímicas que permiten la aparición de la Vida.

La filosofía y las religiones responden suficientemente a las preguntas formuladas; porque no debemos olvidar, como ya se ha explicado en artículos de esta sección, que la ciencia no es ni mucho menos la única explicación de la realidad, sino tal vez la evidencia final de la misma, cuando los hechos, y no los supuestos, confirman las hipótesis que la razón humana, el argumento filosófico y las revelaciones espirituales y religiosas han desarrollado previamente.

Dios es la “Causa primera e Inteligencia suprema” (sic. Allán Kardec. L.E. ít. nº 1) que crea todo lo que existe, también la Vida, y al tratarse del único ser eterno, su omnipotencia y omnisciencia, al estar fuera del tiempo, el espacio y la materia creados por Él, proyecta en su creación los efectos por los que podemos conocerlo; uno de estos efectos es la vida y la creación del universo como elemento imprescindible para la aparición de la misma. Nos corresponde a nosotros poco a poco ir explorando y conociendo su obra para entender mejor su propósito.

Vida y origen por: Antonio Lledó Flor

2025, Amor, Paz y Caridad

“Hoy estamos aprendiendo el lenguaje con el que Dios creó la Vida. Estamos llenándonos aún mas de asombro por la complejidad, la belleza y la maravilla del más divino y sagrado regalo de Dios”. 

Bill Clinton, Presidente de U.S.A. en el año 2000 con motivo de la presentación al mundo del Proyecto Genoma Humano

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