PREGUNTAS TRASCENDENTES

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Preguntas trascendentes

Preguntas trascendentes. El sentido de la Vida

 “¿Cuál es el sentido de la vida?” Pregunta trascendente que se hace el ser humano. “¿Cuál es el objeto del tránsito mundano? ¿Y cómo saber si un determinado camino que tomamos es el correcto, es precisamente el que hemos venido a recorrer?”

-Quizá me esté equivocando; acaso no sea este y sea otro… ¿cómo darme cuenta a tiempo, para poder rectificar?

Analizando. Preguntándose uno más bien si lo que se hace nos beneficia sin causar perjuicio a los demás. Y si lo hacemos con placer, es decir, con auténtica vocación. Cuántas vidas no habrán sido las correctas a causa de imponer a los hijos los criterios paternos, obligándoles a cursar estudios que no les satisfacían. A mi padre le pasó; le impusieron una carrera que no le gustaba; pero él, en vez de rebelarse, lo aceptó, cursó y ejerció su profesión con honradez y no me impuso a mí sus deseos, permitiéndome elegir libremente.

Estas situaciones han provocado en muchas ocasiones el quebranto del plan que se traía trazado desde el plano espiritual antes del nacimiento, forzando a la persona afectada a llevar una vida obligada, carente de ilusión. Por fortuna, cada vez es menos frecuente que los padres dobleguen la voluntad de sus hijos en este aspecto, permitiendo que éstos elijan su preparación profesional. De esta manera, aquel que estudiaba acorde a su vocación, podía contestar a la pregunta “¿qué vine a hacer aquí?”, diciendo: “Vine a hacer lo que hago”, “estoy siguiendo el camino que me tracé antes de encarnar” (al menos, en parte).
No resulta, empero, fácil buscar y encontrar esa hoja de ruta que nos permita avanzar algunos pasos en el camino evolutivo en el cual estamos inmersos. En ocasiones, aun teniendo bastante claro nuestro propósito, la misma vida nos pone impedimentos que nos obligan a dar un largo rodeo para llegar a la meta; y también nos inducen a cambiar, a mitad de trayecto, el camino ya correctamente encauzado. En tales casos, estimo que solo queda aceptarlo como prueba y tirar hacia adelante, pasando el trámite existencial de la mejor manera posible; a símil de mi padre.

Quisiera acabar esta reflexión recordando a don Antonio Machado: “Yo voy buscando caminos de la tarde…”, decía, pero encontró caminos de la vida: la enseñanza… el exilio… la poesía.

Preguntas trascendentes por: Jesús Fernández

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