En una gélida noche, Madre María y José, y en crudo mes de diciembre caminan hacia Belén. Sobre un viejo borriquillo Madre María cabalga: ya casi no puede andar, porta en sí una dulce carga. Y el ya viejo borriquillo alegremente trotaba como si él adivinase lo que en su vientre llevaba. A pesar de su fatiga, feliz trotaba y trotaba… ¡quizá pudiera pensar… qué bella y dulce es mi carga! Y llegáronse a Belén siendo ya noche cerrada… un corral fue su refugio, que no encontraron posada. En el corral, un pesebre colmado de heno y paja, en donde un buey y una mula tranquilos se apacentaban. Fueron llegadas las doce y llegada fue la hora en la que por todo el Orbe brillara una nueva aurora. Y llegándose las doce se oyó que un niño lloraba… por si lloraba de frío, aquellos dos nobles brutos con su aliento calentaban. ¡Ya ha nacido Jesús! En todo el orbe un ¡¡hossana!! …Y el burrito que los trajo ¡de alegría rebuznaba!
Caminando hacia Belén por: Mª Luisa Escrich
Guardamar, septiembre de 2024





