ANTONIO GÓMEZ SÁNCHEZ

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Antonio Gómez Sánchez
Antonio Gómez Sánchez. Instantánea de su intervención el el Congreso Nacional Espirita, primero realizado después de la dictadura.

Antonio Gómez Sánchez

Entrevista realizada a nuestro querido amigo Antonio Gómez, apenas dos semanas antes de su desencarnación, ocurrida el 9 de septiembre. Sirva como homenaje póstumo a un compañero que supo demostrar, en el transcurso de una enfermedad degenerativa galopante, que su mente y su voluntad estaban de lleno enfocadas en el trabajo espiritual. Mientras pudo, fue fiel a su compromiso con la causa espirita. Un compromiso que, desde muy joven, trató de llevar adelante; especialmente en el transcurso de esta su segunda etapa con el Grupo Villena. Seguro que ahora, desde el otro plano, sigue trabajando ya sin los entorpecimientos propios de un cuerpo debilitado y muy limitado.

¡Gracias por tu generosidad! ¡Gracias por ser ejemplo y estímulo de trabajo y de esfuerzo para todos!

1. Sabemos que comenzaste en el espiritismo durante tu tierna juventud ¿Qué recuerdos tienes de aquella etapa, de tus comienzos en el Grupo Villena, de los proyectos que albergabais en aquella época?

Antonio Gómez Sánchez.- El principal recuerdo es que había mucha juventud. Aunque había gente de todas las edades, predominaban las personas con 18, 19 o 20 años. Con muchísimos proyectos; de hecho, había varios subgrupos donde cada uno de ellos desarrollaba unas tareas determinadas, organizadas entre todos. El proyecto más importante fue quizás la organización, junto con otros grupos, del Congreso Nacional de Espiritismo del año 1981, que contribuyó de forma decisiva para la legalización del Espiritismo en España en aquella época, con el apoyo de un gran trabajador como fue Rafael González Molina, que posteriormente fue el presidente de la Federación Espirita Española, cuyo anhelo principal era el mismo, su legalización, pero carecía de la organización, apoyo y personal suficiente para conseguirlo.

     Recordar fundamentalmente que en el grupo Villena donde comencé la andadura lo componían jóvenes con menos de 22 años, lo que puede dar una idea del movimiento que existía en aquella época en mi ciudad, máxime en una población pequeña como es Villena, con unos 35.000 habitantes.

     También destacar que guardo un grato recuerdo de aquel Congreso porque me animaron, tanto las personas de mayor edad como el propio Rafael González Molina, para exponer la segunda conferencia titulada “El médium, objetivos y responsabilidades”, cuando simplemente tenía 21 años. Esta ponencia fue muy bien acogida por toda la gente, lo cual demuestra la formación que se nos había dado por parte de las personas mayores, en base a su experiencia; y gracias a sus esfuerzos para que todos nos sintiéramos integrados en el Grupo, con el reparto de responsabilidades. Sin duda, fue un gran trabajo pedagógico por su parte.

2. Precisamente, ya que mencionas el 1º Congreso Nacional de Espiritismo celebrado en Madrid en octubre del año 1981, ¿qué recuerdos guardas de aquel evento espírita tan significativo?

Antonio Gómez Sánchez.- Guardo muchísimos recuerdos. En primer lugar, la gestación del proyecto no fue nada sencilla. Por ejemplo, en aquella época yo estaba realizando el servicio militar obligatorio en Madrid, y estuve colaborando con el grupo espírita de Rafael. Para la organización del Congreso estuvimos buscando hoteles donde se pudiera celebrar el evento, y había que observar la cara de los directores de los hoteles cuando les decíamos que queríamos reservar unas quinientas plazas para celebrar un Congreso Nacional de Espiritismo. Aparte de esa anécdota, el trabajo fue muy grande para todos, en colaboración con otros grupos, como fueron los de Vigo con Sebastián de Arauco, o de Terrassa con Rafael Martínez Solá; también el de Igualada con Amadeo Vila Figueras y el propio Grupo Villena. Se recorrieron miles de kilómetros por toda la geografía española buscando a espiritistas que estuvieran dispuestos a participar y colaborar. Además, se mantuvo una intensa correspondencia con otros grupos, incluso con las Federaciones Espíritas de otros países, como Brasil, Portugal, Inglaterra, etc., donde hubo un gran eco del acontecimiento.

     Del Congreso en sí yo destacaría la sorpresa, la satisfacción de la gente que participó, sobre todo al comprobar la cantidad de gente joven que colaboró con la organización. Por ejemplo, las azafatas que participaron tenían unas edades comprendidas entre 18 y 23 años. Este último detalle llamó muchísimo la atención de los presentes, puesto que no se esperaban encontrarse con tanta gente joven. Sobre todo, no se esperaban un grupo con tantos miembros, como tenía el Grupo Villena en su momento, que por circunstancias de la época se denominaba como “Asociación Parapsicológica Villenense”. Sin duda, fue una etapa de mucho trabajo, tanto para organizar el evento, durante la celebración del mismo, como posteriormente; culminando con la publicación por parte de la organización de un libro donde se recogían todas las ponencias y colaboraciones presentadas, una obra que fue distribuida de forma desinteresada y gratuita.

3. Ahora, con la madurez que guarda la edad y con una mirada retrospectiva, ¿qué aprendiste de aquella época y qué cosas crees, en general, que se deben corregir o evitar?

Antonio Gómez Sánchez.- Aprendí muchísimo. Tuvimos la suerte, como ya he comentado anteriormente, de contar con personas de mayor edad, con experiencia, muy abiertas; con muchas ganas de ceder el protagonismo a los propios jóvenes; de posibilitar, de facilitar la integración; algo muy importante para nosotros, poder tener nuestro espacio dentro del propio Centro, poder tener iniciativas, poder hacer cosas. Y claro, eso era muy importante.

     ¿Qué se debe de evitar? Yo creo que el separatismo. El Congreso mencionado sirvió de nexo de unión muy importante, y ahora yo creo que debería de existir esa unión, sobre todo ver aquellas cosas que nos unen más que las que nos separan; porque, en realidad, nos unen más cosas que las que nos separan. Muchas veces, el diálogo no es el correcto o el adecuado; confundimos el diálogo con las imposiciones, con nuestro único criterio, y esto nos crea distancia, por falta de comentar las cosas con claridad. Cada uno tiene su opinión, y en su zona tiene una idiosincrasia propia. Cada uno puede trabajar como prefiera, pero la unión es fundamental. Evitar los fanatismos y que dentro del Espiritismo exista mucha apertura. Los tiempos hoy día son muy diferentes a los de Allan Kardec. Por ejemplo, hoy día la gente es muy crítica, muy observadora, y echo de menos que aquello que fue el lema del Congreso, “Congreso de la unificación espirita”, no se haya mantenido en todas las circunstancias; debería estar siempre porque es la imagen, el ejemplo para las personas que nos observan desde fuera.

     Imaginemos por un momento que nosotros estamos fuera del Espiritismo y observamos que, en el movimiento, cada uno dice una cosa distinta. Unos van hacia un lado y otros hacia otro. Si, en cierto modo, estamos guiados por los espíritus y tenemos nuestros guías espirituales que nos hablan de fraternidad y solidaridad, ese comportamiento significa una contradicción que genera dudas a quienes lo observan desde fuera. Por otro lado, echo de menos, en los Congresos nacionales, que no se retome seriamente el lema de la unificación, con unos criterios muy claros de cómo se debe trabajar; sobre todo, unir. La unión proporciona mucha fuerza, pero lo contrario, la desunión, nos hace perder la razón que creemos que poseemos.

4. A los jóvenes especialmente, ¿qué consejos les darías para avanzar con paso firme en el estudio, vivencia y aprendizaje en el camino espiritual?

Antonio Gómez Sánchez.- Fundamentalmente, que tengan mucha ilusión y mucho entusiasmo; que no se queden parados en lo superficial sino que profundicen; tampoco que se detengan en la posible falta de ejemplo que puedan observar en las personas adultas, de aquellos que llevamos mucho tiempo en la doctrina porque, posiblemente, nosotros ya no nos acordamos de cuando éramos jóvenes, lo que pensábamos, y hay que tener claro que es una generación totalmente distinta. Por tanto, que tengan mucho entusiasmo, mucha ilusión, que profundicen al máximo posible y que vean, no la forma de las cosas, sino el fondo, porque es un camino que les puede aclarar muchísimas dudas. Sobre todo les puede dar una dinámica muy importante en la vida, y yo creo que eso es fundamental.

5. Sabemos de tu esfuerzo admirable en la difícil situación que te ha tocado vivir, un giro inesperado en tu vida que te ha obligado a adaptarte sin rebeldía, con total aceptación, no obstante la gran ayuda espiritual que recibes y de la que eres consciente. ¿Qué consejos le darías a aquellos que están pasando por momentos de tribulación, momentos difíciles?

Antonio Gómez Sánchez.- Yo creo que el máximo consejo es la fe y la esperanza. La confianza en que las cosas siempre nos dejarán en mejor situación de la que estábamos antes de que ocurriera. Sé que es muy difícil entender una enfermedad, máxime como es la mía, degenerativa, que no tiene solución, y por tanto, lo que puedo trasladar ahí es mi propia experiencia, y es que no hay que desanimarse nunca, que hay que aceptar la vida tal como es, y que luego, todo al final, lo que persigue es sacar nuestras mejores cualidades, y por tanto, hay que intentar sacarlas. Cuanto más difícil es el reto, más posibilidades tenemos de demostrar que las ideas que nosotros tenemos, aquello en lo que confiamos, son así; ahí es donde se debe cumplir, un poco con el ejemplo, que las circunstancias que nos ha tocado vivir las debemos aceptar de forma natural… Hay momentos de dificultad, hay momentos donde, lógicamente, se ven las cosas desde un punto de vista humano, y entonces claro, cuesta mucho romper ese velo que hay hacia el Más Allá, y hay que verlo siempre desde un punto de vista espiritual. Aunque lo humano nos sirve para darnos cuenta de que somos falibles, la parte espiritual nos es muy útil para comprender el trasfondo que hay en las cosas.

6. Nos gustaría que nos hablaras un poco de tu blog y de la sección “Aprendiendo a vivir mejor” que la web amorpazycaridad.com está publicando desde hace algunos meses.

Antonio Gómez Sánchez.- La idea del blog surgió al disponer de más tiempo libre, a pesar de las grandes dificultades que tengo para poder escribir, pues quería hacer algo que me pudiera ocupar un tiempo al que darle cierta utilidad. Entonces, dándole vueltas, yo creé una sección que considero interesante para todo el mundo en general, es decir, para que no haya ninguna persona que se pueda sentir excluida. Precisamente para hablar de eso, de que aprendamos a vivir mejor, y en eso estamos todos incluidos.

     Todos somos personas en proceso de evolución y por eso es por lo que he hecho esa sección. He hecho el blog, incluso el podcast, todo ello encaminado para que comprendamos poquito a poco lo que somos como personas, cuáles son nuestras cualidades, cómo las podemos desarrollar, cómo podemos trabajar aquello que no nos gusta de nosotros mismos, aquellas cosas que no nos hacen bien, para finalmente comprender que hay una gran realidad en la vida, que es la realidad espiritual. Y precisamente, para intentar llegar a todas esas personas que no la aceptan, solamente en la última parte se habla de la espiritualidad, no desde un punto de vista religioso, sino desde un punto de vista práctico de la vida.

     Nuestro esfuerzo está encaminado a transmitir a los lectores y oyentes del podcast que, si de nuestra personalidad quitamos la parte espiritual, siempre estaremos incompletos, y una persona que esté incompleta nunca puede ser feliz ni puede gozar de plenitud, y una de nuestras máximas aspiraciones son la felicidad y la plenitud. Por tanto, hemos de ir viendo las cosas poco a poco, por eso está hecho de forma escalonada, sobre todo la sección de los 25 capítulos que está dedicado a ello. Y luego, pues algunos pequeños escritos de reflexión, que insisto, pueden ser útiles para cualquier persona.

     A cualquiera de nosotros le gustaría vivir cada día mejor, no tener los problemas que tenemos, no tener esas dificultades, y por supuesto, saber y aprender a resolverlos, a afrontarlos y superarlos. Esa es nuestra mayor realidad. Todos buscamos lo mismo, alcanzar esa satisfacción personal. Claro, hay un vacío interior en muchas personas que no se puede llenar si no es con aquello que es lo único que lo puede cubrir, que es la espiritualidad; pero insisto, la espiritualidad como respuesta a la necesidad de aquella persona que ha alcanzado un cierto grado de madurez interior, que no es otra cosa que el desarrollo las cualidades positivas que todos tenemos.

     Podemos hablar mucho de la espiritualidad, pero sin confundirla con ningún aspecto religioso, aunque lo conlleva. Es el desarrollo de nuestra personalidad en todas sus cualidades, tanto a nivel de la energía, como puede ser la fuerza de voluntad; a nivel de nuestra afectividad, como es el amor y todo lo que supone para el ser humano, y a nivel también de nuestro pensamiento, como puede ser nuestra inteligencia. Eso es espiritualidad, y por eso digo que aquí no hay etiquetas de personas que sean buenas porque son espiritistas, y que no sean tan buenas porque no lo son. La persona es buena o no tan buena por sus obras, no por su definición como persona, ni por su nombre, ni por sus creencias ni por nada; por eso es tan importante enfocar bien este tema, esa es la finalidad de esta sección.

     Se trata también de una guía de trabajo personal que cualquiera puede realizar, aquellas que quieran modificar algún aspecto de su vida. Si las sigue, va a lograr progresos significativos, porque es una guía que demuestra que se puede conseguir. Es más, yo animaría a la persona que lo lea, pero no una sola vez, porque cuantas más veces lo lea, más aspectos positivos y útiles para sí mismo va a encontrar.

7. Y por último, ¿deseas añadir alguna cosa que no se haya mencionado?

Antonio Gómez Sánchez.- En cuanto al espiritismo propiamente dicho sí que quería añadir un aspecto que considero muy importante, y es la necesidad de la juventud. La regeneración es clave, es una necesidad que tiene el espiritismo; sin gente joven no hay futuro. El grupo donde no entren personas tiene fecha de caducidad, siempre, y esa fecha de caducidad suele ser más corta que larga. Por tanto, es necesario que los propios espiritistas empecemos a preocuparnos, y mucho, en atraer a la juventud, porque la juventud tiene inquietudes, pero no las canaliza porque no encuentra los medios adecuados para encauzarlos correctamente. Entonces, es muy importante que nosotros seamos capaces de abrir las puertas y darles cabida; pero no como a nosotros nos gustaría, ni desde nuestro punto de vista, sino como ellos necesitan. Entendiendo que es una nueva generación que viene con unos aportes hacia el espiritismo que son totalmente necesarios y que, insisto, si no hay juventud, no hay nada, porque no puede haber futuro; es imposible.

     Los centros espiritas tienen que adaptarse a la recepción de la gente joven; muchas veces lo que se hace, por desgracia, es que, cuando acude una persona joven, intentamos adoctrinarla; no pensamos qué necesidades tiene, sino lo que nosotros le queremos decir, hacia dónde lo queremos orientar; y lo primero que hay que hacer es escuchar para ver cuáles son sus inquietudes, y desde la comprensión de sus motivaciones ser capaces de orientarlo realmente hacia dónde deben ir. Y por supuesto darles participación, porque la gente joven necesita sentirse, como todo el mundo, integrada; pero ellos, al tener mayores inquietudes, si no se sienten integrados pronto van a seguir buscando otras cosas, obviamente fuera del espiritismo, cuando está en nosotros el darles esa cabida, escucharles y comprenderles. Yo creo sinceramente que se debería dedicar más tiempo a este tema.

REDACCIÓN

© 2019 Amor, Paz y Caridad.

 

Puede conocer los últimos trabajos de Antonio Gómez Sánchez en los siguientes enlaces:

Su página web: Aprendiendo a vivir mejor

Enlace de su podcast: Aprendiendo a vivir mejor

Artículos de la sección: Aprendiendo a vivir mejor.

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