Eleva tus palabras, no tu voz. Es la lluvia la que hace crecer las flores, no los truenos.
Rumí
He aquí un hermoso pensamiento que nos ofrece el gran místico suní Muhammad Rumí (Persia, siglo XIII).
Seamos nosotros así mismo pensadores, y parémonos a examinar cómo es nuestro comportamiento cuando, por cualquier motivo, se suscita una conversación o simplemente un parecer u opinión, y que acaba en controversia. ¿Cómo reaccionamos? Seamos también sinceros.
En el mismo instante en que alguien «tiene la osadía» de llevarnos la contraria aduciendo su propio criterio, nos revelamos y contracedimos ese criterio porque no es el nuestro; a nosotros nos asiste la razón y la defendemos a capa y espada, y cada vez vamos alzando más la voz hasta convertir lo que podría ser un juicio esclarecedor en una guerra verbal que ofusca nuestra razón, dando muerte a la palabra.
Recordemos la segunda parte del pensamiento: «Es la lluvia la que hace crecer las flores, no los truenos». Así debemos entender cómo dirimir nuestros «desacuerdos», elevando cada vez más nuestras palabras perfectamente tamizadas por una reflexión limpia y sincera, e ir apagando la voz hasta hacerla desaparecer, porque es la palabra la que nos dará la razón, no los gritos.
Rumí, eleva tus palabras por: Mª Luisa Escrich
Guardamar, 17 de septiembre de 2024
2024 @ Amor, paz y caridad






