En esta reencarnación es privilegio entender por qué debemos morir y por qué hay que renacer.
Es privilegio entender que la razón de nacer es para pagar las deudas que tenemos del ayer.
Es privilegio saber que el trabajo por hacer ya lo hemos aceptado desde antes de nacer.
Es privilegio entender que tenemos que morir y aceptarlo sin reservas, porque vamos a vivir.
Así la muerte no asusta porque estamos preparados, y con una vida eterna seremos galardonados.
Pero el camino a seguir es pedregoso y abrupto, y es privilegio entender que es necesario y es justo.
No pido piedras pequeñas; prefiero que sean grandes; cuanto más grandes son estas el trabajo acaba antes.
Sabiendo cuál es mi suerte podré partir sin temor. Para mí es un privilegio conocer la ley de Dios.
Privilegio por: Mª Luisa Escrich
Guardamar, 2017





