Manuel Tolosa Latour nació en Madrid en 1857. Hijo de un médico sevillano del que poco se sabe, y de una mujer llamada Clara, que fue institutriz y profesora de francés de la infanta Isabel de Borbón y Borbón, se licenció en medicina en Madrid el año 1878. Su tesis doctoral Bases científicas a que debe ajustarse la educación física, moral y sentimental del niño marcó la posterior actividad médica y social de este extraordinario personaje, actividad a la que después se uniría su esposa Elisa Mendoza y otras personas de su entorno familiar y profesional.
En efecto, volcó toda su profesionalidad en la infancia, aunque igualmente estuvo involucrado en otros movimientos sociales, como los que comenzaban a abrir paso a que las mujeres ganaran presencia en el espacio público.
En la España del siglo XIX existía una alta mortalidad infantil asociada a la pobreza y a la desprotección social de los niños, que ponía a nuestro país en una posición muy atrasada con respecto al resto de Europa. A ello se añadía que España contaba con reducidos medios de protección social para una población que arrastraba décadas de atraso socioeconómico y cultural, analfabetismo, etc.
El reformismo social empezó a prestar más atención a la pobreza y al desamparo, sobre todo mediante iniciativas particulares o de colectivos locales: caridad religiosa, algunos aristócratas, la Realeza, casinos y ateneos, cajas de ahorros… Así nacieron las primeras instituciones pediátricas, como el Hospital del Niño Jesús de Madrid (1877), en el que Tolosa Latour fue médico; las Casas de Socorro; las Gotas de Leche (instituciones sanitarias que consiguieron reducir la mortalidad infantil promoviendo la mejora de la higiene alimentaria de los recién nacidos); los Consultorios de Niños de Pecho (Madrid, 1904); y el Hospital-Asilo de San Rafael (Madrid, 1912).
El doctor Latour desarrolló su actividad en muy diversos ámbitos, como la supervisión escolar, el desarrollo del primer sanatorio marítimo de España, la medicina pública y privada (tanto general como pediátrica), participante en numerosos congresos científicos tanto en España como fuera de ella; escritor de literatura y prensa, participante en sociedades científicas, culturales y artísticas… Pero donde más se involucró, como ya se comentó, fue en la medicina infantil. A este respecto, hay que citar necesariamente lo siguiente:
- Médico del Hospital Niño Jesús de Madrid (por oposición) y Jefe de Sala durante varios años. Por desavenencias con la duquesa de Santoña, fundadora y directora del hospital, fue separado del servicio.
- Director médico del Asilo de Huérfanos del Sagrado Corazón de Jesús. Fue este uno de los primeros lugares en España donde se implementaron los estudios de antropometría pedagógica, siguiendo la línea del francés Budin. Esta consiste en la medición técnica de dimensiones físicas (peso, talla, índice de masa corporal, perímetros) en niños para monitorear su crecimiento, desarrollo físico y estado nutricional.
- Cofundador de la primera Gota de Leche de Madrid, junto con el médico infantil Rafael Ulecia y Cardona y los marqueses de Casa Torre. Estas Gotas seguían la línea de las instituciones asistenciales francesas.
- Fomentó la creación de sanatorios marinos y de montaña para niños. Aquí cabe destacar el sanatorio de Santa Clara de Chipiona (Cádiz), que fue su gran reto personal. Comenzó su construcción en 1892 con el apoyo del padre Lerchundi, pero no entró en funcionamiento hasta cinco años después. Era gratuito para niños pobres. Los primeros pacientes fueron hijos de los soldados repatriados de la guerra de Cuba, sobre todo niños con raquitismo y tuberculosis. Su tratamiento era global: terapia solar, hidroterapia, dietas adecuadas y escolarización. Y también se organizaban campamentos de verano, cubriendo así las necesidades lúdicas tan importantes para el desarrollo de la infancia.
Tolosa Latour, como reformista social, no solo buscaba proteger y tutelar a los infantes desamparados, sino también corregir al niño caído ya en la delincuencia. Para conseguir ello, fue uno de los principales impulsores de la Primera Ley de Protección a la Infancia en España. Apoyado por el médico y senador Ángel Pulido Fernández, logró su aprobación en 1904 con la denominación de «Ley de Protección a la Infancia y Reprensión de la Mendicidad». A nivel no oficial, esta ley fue conocida como «Ley Tolosa Latour».
Por citar algo más de su extenso currículo, comentaré lo siguiente:
- Secretario General Protectora de los Niños, entre 1903 y 1915 (y vocal de las similares de Cuba y París).
- Secretario del Consejo Superior de Protección a la Infancia, creada por él mismo.
- Director de la revista «Pro Infantia».
- Inspector Médico-Escolar, subdelegado de Medicina, vocal del Consejo de Sanidad…
- Condecorado con numerosos galardones: medallas de oro y plata en Exposiciones de Higiene (nacionales y extranjeras), Exposiciones literarias y artísticas, etc.
Pero no quiero olvidar que todo esto, lo realizó con la inestimable ayuda y colaboración directa de su mujer, Elisa Mendoza. El matrimonio trabajó conjuntamente en todas las empresas humanitarias y proinfancia que llevaron a cabo.
Este auténtico ángel de la guarda encarnado para el cuidado de los niños tuvo un prestigio social extraordinario, sobre todo en Madrid, donde hay con su nombre un colegio público, una calle (cerca del Hospital 12 de Octubre) y un monumento ubicado cerca de la Rosaleda del Retiro, realizado con dinero de aportaciones voluntarias.
Para terminar, una reseña: comentar que el matrimonio Tolosa-Mendoza yace en un mausoleo en el cementerio sacramental de San Justo. Ninguno cuenta con epitafio sobre sus lápidas, como queriendo pasar desapercibidos después de realizar tan magna obra. A mi parecer, un auténtico toque de humildad como digno colofón de una vida ejemplar.
Manuel Tolosa Latour por: Jesús Fernández Escrich
Documentación:
̶ Artículo especial Centenario fallecimiento Manuel Tolosa. Acta Pediatría España, 2020 (varios autores).
̶ Artículo La implantación de las Gotas de Leche en España (1902-1935): Un estudio a partir de la prensa histórica, por el profesor Francisco Muñoz Pradas.






