Soneto con estrambote
Creado, ser humano, fuiste, puro;
creado con la voz de una conciencia;
con germen de grandiosa inteligencia,
un germen todavía no maduro.
Creado por amor, esto es seguro,
pues solo la Divina Providencia
le puede dar al hombre la inocencia,
no obstante tienda este hacia lo oscuro.
Creado fue por Dios, por propia mano;
se dice que a Su misma semejanza…
¿querrá significar que el hombre alcanza
la esencia del Eterno Soberano?
Igual, pero distinto, el ser humano
es con respecto a Dios. Y la enseñanza
que, siendo Su crianza,
por siempre el ser humano será eterno
y siempre del Señor Su subalterno.
Jesús Fernández (Guardamar, 4 – 8 de abril de 2016)






