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LEYES UNIVERSALES

LEYES UNIVERSALES
Ley de vibración y afinidad
Interrelación de estas dos leyes cósmicas

Comenzaré esta lección de hoy con algunos argumentos que os ayuden a comprender otra de las leyes universales que también actúa en nosotros mismos. Me refiero a la Ley de Vibración y su relación con la Ley de atracción por afinidad de sintonía.

Vibración es una manifestación de energía emitida por los diversos aspectos de todo cuanto existe en el Universo, ya que nada está en reposo absoluto, sino en movimiento constante, según la misma ciencia moderna va comprobando en cada nuevo descubrimiento. Por ello, todo el Universo es vibración en diversos grados, como diversos y múltiples son los aspectos: desde el átomo, molécula, célula, de los diversos organismos que vibran constantemente en consonancia con su naturaleza y función; hasta todos los mundos del Cosmos infinito, cuya vibración varía y está también en concordancia con su estado evolutivo. Así también, todo lo que emana de la mente y el alma de las personas, es vibración: pensamientos e ideas, sentimien­tos, deseos y palabras.
Por ello, podemos afirmar que estamos inmersos en un océano de vibraciones, al igual que los peces están inmersos en el agua sin que se percaten de ello, ya que ése es su ambiente en el cual nacieron y viven. Así mismo acontece con nosotros los humanos, y tan sólo percibimos algunas vibracio­nes, como son las vibraciones sonoras, las vibraciones u ondas luminosas, las caloríferas y las sísmicas; que son vibraciones físicas, por las cuales el Espíritu encarnado entra en contacto con el mundo físico en el que tiene que actuar para realizarse.
Como habéis podido apreciar en el estudio de la lección 5 y lección 9, todo cuanto existe, aún en sus formas más ínfimas, tiene vida. Y todo lo que tiene vida, vibra en el grado de su desarrollo y evolución. Por ello, podemos afirmar que todo vibra, que todo está en constante vibración y transfor­mación. Vibran las plantas vegetales y perciben también la vibración de los humanos, igualmente que los animales; vibran las piedras y las diversas formas minerales, ya que las diversas clases de átomos de que están compuestas las sustan­cias minerales también vibran (ya la ciencia de la física ha comprobado que el átomo está en constante movimiento y vibración). Vibra el ser humano por medio de sus pensamientos y sentimientos, y vibran las células de su organismo porque tienen vida propia. Y algo que es necesario conocer y retener en la memoria para no dañar el propio organismo, es que, todas las células del organismo humano son sensibles a las vibracio­nes pensamiento-sentimiento que el ser humano emite constante­mente, comunicando estos la tonalidad buena o mala de que están impregnados, afectando el funcionamiento de los diversos órganos del cuerpo.
De aquí que, cada sentimiento de enemistad, rencor, malquerencia, etc.; cada emoción pasional; cada pensamiento ruin; es un elemento morboso cuya reiterada acción acaba por determinar una dolencia orgánica.
Cada reino de la Naturaleza tiene su vibración propia; pero, dentro de cada uno de los reinos de vida manifes­tada, la intensidad de vibración varía según el grado de desarrollo alcanzado. Así, el ser humano que en nuestro planeta Tierra es la manifestación de vida más desarrollada, sus vibraciones son más intensas. Pero, no todos los seres humanos tienen igual intensidad de vibración; pues ella varía mucho según el grado de evolución alcanzado de cada cual.
Como sabemos ya, la personalidad humana se compone de: Espíritu, alma y cuerpo físico; y cada una de esas partes de la personalidad tiene diferente grado de vibración. La vibración del Espíritu es muy intensa y rápida, más intensa cuanto más evolucionado; la vibración del alma o cuerpo psíquico, es ya bien menos intensa; y la del cuerpo físico es lenta, muy lenta, porque éste es un reductor de vibraciones para adaptar la personalidad (manifestación del Espíritu en el plano físico) a las vibraciones densas de este plano en el que le corresponde actuar. Todo espíritu encarnado respira en una zona de vibraciones muy lentas, envuelto como está en un vehículo constituido por trillones de células, que son otras tantas vidas microscópicas inferiores de baja vibración.
Las vibraciones humanas pueden ser positivas o negativas. Las positivas, son benéficas; las negativas son maléficas. Toda manifestación de vida, en sus etapas o reinos de la Naturaleza (mineral, vegetal y animal), son positivas; porque están dentro de la vibración de su especie, sin voluntad ni discernimiento propio, actuando dentro de la ley de su especie. Pero, ya en la etapa humana, el hombre tiene discerni­miento y libre albedrío, y por ende libertad para actuar dentro o fuera de la ley. Y cuando actúa dentro de la Ley (que es el bien), su vibración es positiva, y cuando fuera de la Ley, su vibración es negativa.
Sabido es que toda acción es consecuencia de un deseo, sentimiento o pensamiento. Tres aspectos que se unen y llevan a la acción. Y de acuerdo con la naturaleza buena o mala (positiva o negativa) de los mismos, así serán de positivas o negativas las vibraciones emanadas del individuo, que son energía psíquica benéfica o maléfica, que alcanzará el punto hacia donde haya sido dirigida. Por ello, muy necesario es, tener cuidado de los sentimientos, pensamientos y deseos, así como del control de las emociones ante palabras o hechos que desagraden o puedan mortificar, a fin de no caer en el peligro de reaccionar negativamente hacia alguien. Pues, como sabéis ya por el estudio de la lección anterior, somos responsables de las consecuencias.
Sumamente necesario es para la paz mental y emocio­nal, aprender a adoptar una actitud prudente de comprensión ante hechos desagradables o mortificantes, vibrando en amor, en deseos de bien, hacia quienes pretendan ofenderos o haceros daños; para que, esos estados o vibraciones negativas no os alcancen. Esto es importante. Y no es tan difícil si os empeñáis en ello, si os proponéis a ello con firmeza. Y de ese modo, no tan solo contrarrestaréis la fuerza de las vibraciones negativas que intenten mortificaros, heriros o perjudicaros, sino que de este modo fortaleceréis vuestro espíritu, lo que os proporcionará una intensa felicidad.
La Ley de vibración contiene en sí una fuerza de atracción hacia toda manifestación de energía análoga y semejante. Por ello, podemos considerar que en esa ley de vibración están comprendidas ciertas fuerzas de atracción, por afinidad; ya que demostrado está en el campo de la física y de la química, y del psiquismo, que cada cosa atrae a sus semejantes.
Así como en el campo de la física de la química y de la biología cada cosa atrae a su semejante, en el orden psíquico y espiritual rige la misma ley: Ley de Atracción por afinidad.
Toda persona medianamente observadora notará que en las relaciones humanas siente atracción hacia ciertas personas y repulsión hacia otras. Ello se debe a que, en el primer caso, hay un cierto grado de afinidad, por lo que se establece una corriente vibratoria de atracción y simpatía, o sea que vibran en una misma o análoga sintonía vibratoria: no así en el segundo. En el primero se atraen, en el segundo se repelen.
Y esto es ley en todos los aspectos de vida manifes­tada, conocida como Ley de Atracción y Ley de Afinidad. Lo semejante se atrae, lo desemejante se repele. Esto nos aclara ese enigma de las simpatías y antipatías.
Necesario es tener bien presente que, cuando pensamos estamos vibrando, estamos emitiendo ondas-pensamiento, que son tan reales como las ondas eléctricas, las ondas de luz, sonido y otras; y que esas vibraciones tienen una fuerza de atracción hacia nosotros, de aquello que pensamos, sentimos y deseamos. Por ello, muy necesario es vigilar nuestros deseos, sentimien­tos y pensamientos.
Cada persona va conformando su vibración peculiar. Los sentimientos, pensamientos y deseos de cada persona, van conformando su vibración característica y que, por ley de atracción y por afinidad, atrae hacia sí vibraciones análogas que intensifican y acrecientan la propia vibración o sintonía vibratoria. Así mismo, cada grupo familiar, cada agrupación humana, cada pueblo y nación va conformando la vibración o sintonía vibratoria en concordancia con las actuaciones del conjunto, resultantes de sus deseos, sentimientos y pensamien­tos, y que conforman sus características.
Así, conociendo este principio o concepto de verdad, contenido en esta Ley de Vibración, llegaremos a la conclusión de la necesidad de vigilar nuestros deseos, sentimientos y pensamientos que, como vais conociendo, son vibraciones con un alto grado de atracción por afinidad. Y cuando una persona siente deseos no dignos o alimenta sentimientos ruines, está atrayendo (por afinidad) otras vibraciones similares emanadas de seres del mal, está atrayendo hacia sí entidades negativas que presionarán sobre su mente humana, induciendo a cometer errores y acciones de mal. Y con esa conducta practicada por muchas personas ignorantes de las leyes de la Vida, van uniéndose a esas fuerzas negativas invisibles que, al pasar al Más Allá, sin protección, caen víctimas de esas fuerzas malignas (los demonios a que se refieren algunas iglesias) con los consiguientes tormentos y atraso evolutivo.
El desconocimiento de estas y otras verdades es el que ha llevado a la humanidad al estado de desarmonía y desorden en que se haya. De suma importancia es mantenerse en una tónica vibratoria de sentimientos, pensamientos y deseos puros de amor hacia todos y hacia todo; ya que esta sintonía vibratoria ayudará a establecer contacto con los Reinos Espirituales, Superiores de armonía y felicidad, porque vibran en amor.
Además, atraerá a nosotros el amor y afecto de los demás y de personas vibrando en la misma sintonía, todo lo cual contribuirá a hacernos la vida humana más agradable y a un más rápido progreso y evolución.
* * *
Si entre tus familiares o compañeros de trabajo, o entre tus vecinos hay alguno que te molesta o que te hace daño; perdónalo. Es su atraso evolutivo que le hace actuar así. Perdona siempre.
No te enfades con él o ella porque te haces daño a ti mismo.
Ese ser necesita Luz, ayúdale.
SEBASTIAN DE ARAUCO
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5 Comments

  1. 22 octubre, 2009 at 21:08 —

    Gente,

    Qué sorpresa al leer sobre
    ” Leyes Universales” Es exactamente el Conocimento que Misión de Amor, Escuela Moral y Filosófica de Argentina que fué dirigida por la Sra Madú Jess. Tienen Uds algun conocmiento de esa Escuela ?
    Apreciaría su respuesta.
    Me dió alegría descubrirlo a Uds.

  2. Anonymous
    2 septiembre, 2010 at 13:35 —

    Hola, me llamo Cesar u concurro a Mision de Amor sede Resistencia Chaco Argentina. Comence en el año 1983, tengo 52 años a Doy Gracias a Dios haber recibido el Conocimiento Espiritual o mejor dicho Verdad, ya que no podemos separar lo Espiritual y lo Humano.
    Estoy a sus ordenes para cualquier consulta

  3. Anonymous
    2 septiembre, 2010 at 19:58 —

    Gracias por tu ofrecimiento, lo tendremos en cuenta.

  4. elbabell
    5 mayo, 2011 at 22:04 —

    Estoy viviendo un momento importantísimo en mi vida , tengo 72 años, y recién ahora después de años de Conocimento Espiritual, Estoy recién ahora mucho más consciente de mis pensamientos. O sea que más que nunca compruebo que podemos tener Conocimento Espiritual , conmovernos por ello, pero si no se practica no nos permite evolucionar. Estamos viviendo un momento importantísimo , los cambios están aquí, han llegado. Lo siento y creo que hay muchísimo seres también que sienten conmoción interior . Creo que nuestro principal ejercicio ahora es cuidar esos pensamientos negativos, ya sea contra personas, y los miedos. Contrarretar un pensamiento desagradable con otro de Amor, de verdadero es una Tarea que tenemos obligaci
    on de hacer.

  5. LUIS ALBERTO
    8 septiembre, 2011 at 14:50 —

    LO UNICO QUE PUEDO EXPRESAR ES UN MARAVILLOSO SENTIMIENTO DE PAZ Y ALEGRIA POR ESTE CONOCIMIENTO.
    GRACIAS DIOS POR DARME LA VIDA

    LUIS ALBERTO

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