Página póetica

PÁGINA POÉTICA

¿Por qué, Dios mio?

¡Vivir en la tierra
que triste destino!
Vivir siempre en guerra
¿no es un desatino?
El padre que busca,
la madre que llora,

al hijo que ha muerto
y al que tanto adora.

La envidia, los celos,
la traición maldita;
el hombre que mata,
el loco que grita
aquel que en la juerga
se gasta el dinero
que roba a sus hijos
y da al usurero.

Aquel que borracho
se hace temerario,
el que da al cincuenta
y reza el rosario,
la lujuria, el vicio,
la necia avaricia,
la que vende el cuerpo
por una caricia.

El hijo indiscreto,
la adúltera esposa
que vende a sus hijos
o lleva a la fosa;
el que explota al hombre,
el que es embustero
y con malas artes
se hace con dinero.

El juez que sentencia
arbitrariamente,
y a veces quien paga
es el inocente,
¿por qué todo esto?,
¡decidme Dios mío!;
porque todos tienen
su libre albedrío.

Porque en esa lucha
se van desprendiendo
de deudas pasadas,
y van recogiendo
con el sacrificio
y la evolución,
la paz para el alma
y su redención.

¿Y el que se estaciona
y en su mal se aferra?
¡Es un instrumento
que incita a la guerra!
¿Entonces el mal
un premio merece?,
¡si es malo consciente!
con su mal perece.

Por eso aconsejo
no busquéis verdugo,
consciente o inconsciente
que os quite el yugo;
ya que tan cerquita
estáis de la verdad;
el amor sincero y la caridad.

Recibida mediúmnicamente por:

RAMÓN ESQUEMBRE MARCOS.

Anteriores Artículos

RECORDANDO EL PASADO

Siguientes Artículos

REENCARNACIÓN

Sin Comentarios

Deja tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.